El Hospital Regional hace trasplantes de médula ósea sin que los enfermos se queden ingresados

Profesionales sanitarios, el paciente y el consejero de Salud, en el acto celebrado en el Regional. /SHEILA RAMÍREZ
Profesionales sanitarios, el paciente y el consejero de Salud, en el acto celebrado en el Regional. / SHEILA RAMÍREZ

Los pacientes pasan el periodo de recuperación en su casa, donde son visitados a diario por personal de enfermería

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Eloy Díaz ha recibido dos trasplantes de médula ósea para combatir un mieloma múltiple. El primero se llevó a cabo marzo de 2015. Tras el implante permaneció 23 días hospitalizado en aislamiento. Se sentía agobiado y apenas comía. Perdió 17 kilos. El pasado 15 de mayo se sometió a otro trasplante, con la diferencia de que no ha estado hospitalizado; ha permanecido en su casa. Además, ha salido a la calle casi todos los días (con una mascarilla), ha comido con normalidad, solo ha adelgazado cinco kilos y en menos de dos semanas ha recibido el alta. Eloy Díaz es uno de los 12 pacientes que desde el pasado mes de marzo se han beneficiado del programa de trasplante de médula ósea a domicilio puesto en marcha por el Hospital Regional de Málaga (antiguo Carlos Haya). De la docena de enfermos que se han acogido a ese sistema, más de la mitad no han pasado ni una noche hospitalizados.

«Cuando me lo ofrecieron, no lo dudé. Era la decisión que tenía que tomar», ha asegurado hoy Eloy Díaz, que ha agradecido a su mujer los cuidados que le ha dispensado y ha destacado la labor realizada por los tres profesionales de enfermería que se han encargado de atenderlo en su casa mientras que se recuperaba.

La unidad de hematología y hemoterapia del Regional puso en marcha ese programa de atención hematológica domiciliaria (HEDO) con la finalidad de favorecer la recuperación y mejorar la calidad de vida de las personas que reciben un trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos (trasplante de médula ósea) para hacer frente a mielomas, linfomas, amiloidosis y otras enfermedades autoinmunes. En los implantes autólogos, las células que se infunden son del propio paciente. Está previsto extender la iniciativa a los trasplantes alogénicos (las células que el afectado recibe son de donante). Para poder llevar a cabo el programa HEDO, los enfermos tienen que tener un cuidador 24 horas con ellos y vivir en una casa que reúna unas condiciones de higiene y asepsia, sobre todo en la cocina y en el baño, donde hay que efectuar una limpieza exhaustiva. La selección de los pacientes candidatos a la asistencia a domicilio se hace en la consulta pretrasplante. La decisión se toma de forma conjunta entre los médicos y el personal de enfermería una vez que el enfermo está de acuerdo.

La presentación de los primeros resultados del programa HEDO se ha celebrado este viernes en una rueda de prensa a la que han asistido el consejero de Salud, Jesús Aguirre; el gerente del Hospital Regional; Víctor Baena; el director de la unidad de gestión clínica de hematología, Manuel Isidro Muñoz; la hematóloga responsable del programa de médula ósea, María Jesús Pascual; la supervisora de enfermería de hematología, Esther Manotas, y el paciente Eloy Díaz.

El consejero de Salud ha dicho que esta modalidad de trasplante representa un notable avance en la humanización de la medicina, puesto que permite acercar las técnicas y los cuidados a la cabecera de la cama de los pacientes. Jesús Aguirre ha expresado que se trabaja para potenciar y mejorar la asistencia de los enfermos crónicos para atenderlos en sus casas o en las residencias en las que estén ingresados.

El consejero de Salud dice que esta modalidad de trasplante supone un notable avance en la humanización de la medicina

El director de la unidad de hematología del Regional ha destacado que el programa HEDO es complejo y muy completo y busca dar mayor calidad de vida a los pacientes trasplantados de médula ósea, ofreciéndoles cuidados de enfermería en su domicilio. Manuel Muñoz ha indicado que el programa también está pensado para otros enfermos hematológicos y ha recordado que la Asociación Española contra el Cáncer ha cedido un piso para que reciban asistencia domiciliaria personas de fuera de Málaga tras hacerles un implante de médula.

Eloy Díez, con su mujer y profesionales de enfermería.
Eloy Díez, con su mujer y profesionales de enfermería. / SHEILA RAMÍREZ

La hematóloga María Jesús Pascual ha contado cómo se desarrolla todo el proceso. En primer lugar, a los enfermos se les da un tratamiento de quimioterapia (que puede durar de uno a cinco días) en el hospital de día. Al acabar cada sesión se marchan a su casa. Una vez terminada la quimioterapia, se lleva a cabo el implante de médula ósea en el área de aféresis del hospital. Si todo va bien, los pacientes se van a su domicilio, con lo que no pasan ni una noche hospitalizados. Luego están dos o tres semanas recuperándose en su hogar en vez de estar ese tiempo en aislamiento en el hospital.

Para ello, el personal de enfermería juega un papel clave en las visitas que hace a diario a la casa de los trasplantados, ha señalado Esther Manotas. Además de esas visitas, el paciente y su cuidador pueden llamar por teléfono a su enfermera desde las ocho de la mañana a las diez de la noche para consultar dudas. Cualquier incidencia que se produzca es atendida por el hematólogo de guardia. «Todos los días se hace, a primera hora de la mañana, una llamada a todos los pacientes que tenemos ingresados a domicilio y se les pregunta por cualquier problema que haya surgido durante la noche», ha aclarado Esther Manotas.