El Hospital Clínico aplica una novedosa técnica que controla las ganas urgentes de orinar

Pacientes, con sus familiares, que van a recibir la técnica para controlar la incontinencia de urgencia. /SUR
Pacientes, con sus familiares, que van a recibir la técnica para controlar la incontinencia de urgencia. / SUR

A través de la electroestimulación en el nervio tibial posterior, que se da con una aguja de acupuntura por encima del tobillo, se combate la incontinencia

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Las ganas de orinar que no se pueden controlar representan un padecimiento que hace la vida imposible al que lo sufre. De ahí la importancia de combatirlo y evitar los molestos escapes de orina. El Hospital Clínico Universitario aplica, con muy buenos resultados, una técnica mínimamente invasiva que controla la incontinencia urgente de los pacientes (tanto la urinaria como la fecal). El sistema, que se llama neuroestimulación percutánea del nervio tibial posterior, consiste en la colocación de un electrodo en el arco plantar del pie y, a través de una pequeña aguja de acupuntura, que a su vez está conectada a un aparato de electroestimulación, se provoca un efecto en el área pélvica que mejora la capacidad de controlar la urgencia de orinar y los escapes de orina. El pinchazo con la aguja se da por encima del tobillo.

Este sistema no solo sirve para la incontinencia urinaria urgente, sino también para las ganas de defecar que no se pueden controlar. Además, el tratamiento se da a personas con dolor pélvico crónico y con dolor a la hora de mantener relaciones sexuales. La técnica se aplica en la consulta de enfermería del área de urodinamia y reeducación vesical del servicio de urología del Clínico. Más de un centenar de pacientes se benefician al año de ese tratamiento, con el que se logra una mejora sustancial de la calidad de vida. El encargado de esta terapia es el enfermero Manuel Bernal.

Los pacientes reciben este tratamiento de forma ambulatoria, en la citada consulta de enfermería, a través de varias sesiones repartidas en tres ciclos, durante un periodo total de seis meses, explicó Manuel Bernal. «El porcentaje de éxito de esta terapia, mínimamente invasiva, en el control de síntomas urinarios en estos pacientes ronda el 90 por ciento de los casos», puso de manifiesto Bernal.

El pinchazo se da por encima del tobillo.
El pinchazo se da por encima del tobillo. / SUR

El servicio de urología del Clínico es referente nacional de formación para otros centros de la neuroestimulación percutánea del nervio tibial posterior. El abordaje de los pacientes ha evolucionado en los últimos años, por lo que se benefician anualmente cada vez más personas afectadas, con lo que se da respuesta a las necesidades asistenciales de la población de referencia del Hospital Clínico en ese ámbito de la atención sanitaria.

Pacientes que en los próximos meses recibirán ese tratamiento han participado en un taller en el que tanto a ellos como a sus familias se les ha informado del proceso al que serán sometidos. Además de explicarles en qué consiste la electroestimulación percutánea del tibial posterior, se les ha dado una serie de consejos sobre hábitos higiénicos y dietéticos y se ha hecho hincapié en el entrenamiento vesical a través de micciones programadas.

El enfermero Manuel Bernal destacó que la educación terapéutica de este tipo de talleres grupales supone un punto de encuentro básico, en el que «profesionales y pacientes se relacionan de persona a persona bajo un escenario de aprendizaje mutuo».

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