Justicia lotera: Dos malagueñas devuelven participaciones perdidas que después fueron premiadas con el tercer premio de la Lotería de Navidad

Irene, César y Patricia con el número ganador que le regaló Paco tras devolverle el dinero perdido./O.S.J. La Rioja
Irene, César y Patricia con el número ganador que le regaló Paco tras devolverle el dinero perdido. / O.S.J. La Rioja

Buscaron a través Internet al propietario quien, agradecido por el gesto de honradez, les regaló dos participaciones

Rossel Aparicio
ROSSEL APARICIOMálaga

Irene Duarte, una joven malagueña afincada desde hace siete años en el municipio de Haro, en La Rioja, paseaba por la calle, cerca de su casa, con su bebé de seis meses, Samuel, y su hermana, Patricia, que estaba de visita, cuando algo en el suelo le llamó poderosamente la atención: Era un talonario de participaciones de Lotería de Navidad y la recaudación de la venta de unas tantas de ellas. «Ocurrió en el puente de Diciembre. Mi hermana, que vive en Madrid, vino a vernos y salimos con mi hijo cuando vimos lo vimos junto a unos 150 euros aproximadamente», recuerda a SUR.es Irene vía telefónica. Estas hermanas malagueñas de 31 y 27 años, no dudaron en ningún momento en intentar devolverlo. Subieron a casa de Irene y, con la ayuda de su marido, César Buezo, bucearon en Facebook hasta dar, a golpe de click, con el propietario, tal y como adelantó La Rioja en su web. Al día siguiente los protagonistas de esta historia se citaron con la persona que había extraviado las participaciones. Agradecido por el gesto, decidió regalarles dos de ellas. «Pensábamos comprar pero el hombre nos dijo que nos las regalaba», relata Duarte quien asegura que se olvidaron de aquella anécdota hasta el día del Sorteo Extraordinario de la Lotería de Navidad, el pasado 22 de diciembre. Ese día fue su marido quien la llamó para anunciarle que el tercer premio, el número 4.211, era precisamente el de las participaciones perdidas que se afanaron en devolver. «Nuestra alegría fue inmensa porque nos había tocado a nosotros, a mi hermana que se quedó con una participación y porque ayudamos a que el premio pudiera disfrutarlo más gente. Lloramos de felicidad aunque el premio fuera solo un pellizco», confiesa.

Papeletas vendidas

Resultó que las papeletas las había extraviado Paco Iruarrizaga, presidente del Orfeón Mirandés. Por lo visto vendió varias y, al regresar a casa, se percató de que había perdido el talonario y el dinero. «En el talonario aparecía el nombre del depositario y acabamos llamando a la agrupación hasta dar directamente con él. Por lo visto no había podido pegar ojo esa noche por la preocupación que tenía. Su sorpresa y alegría fue mayúscula», relata Irene, satisfecha.

No siempre las buenas acciones tienen recompensa pero, en esta ocasión, la justicia lotera hizo de las suyas para premiar el gesto de honradez de estas hermanas malagueñas y del marido de una de ellas.

 

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