Hematólogos de Málaga aplican con éxito una técnica que indica si habrá una recaída de la leucemia

Antonio Jiménez Velasco. /SUR
Antonio Jiménez Velasco. / SUR

El método sirve para la detección temprana y permite aplicar un tratamiento más efectivo para evitar que la enfermedad reaparezca

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Saber con antelación si un paciente va a sufrir una recaída de una leucemia es clave para poner medios y evitar la reaparición de la enfermedad. De ahí la importancia de una técnica que aplican con éxito hematólogos de Málaga para anticipar las recaídas en enfermos con leucemia. Profesionales de la unidad de hematología del Hospital Regional (antiguo Carlos Haya) y del Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (Ibima) han publicado un estudio cuyos resultados identifican que, a través de la aplicación de una técnica que analiza marcadores en sangre, se puede pronosticar de forma más rápida una recaída temprana en pacientes con leucemia, lo que permite actuar antes e, incluso, evitar que se produzca.

El estudio está coordinado por el responsable de biología molecular del laboratorio de hematología del Regional, Antonio Jiménez Velasco, y se basa en la aplicación de la técnica de PCR digital (reacción en cadena de la polimerasa digital) al estudio del quimerismo hematopoyético, unos marcadores genéticos que permiten distinguir si quedan o no células residuales del enfermo tras el trasplante de médula ósea de un donante compatible sano. El estudio del quimerismo hematopoyético mediante PCR digital permite detectar células residuales del paciente en aproximadamente el 90 por ciento de los casos con riesgo de recaída leucémica. 

«El trabajo pretendía dilucidar qué ventajas aporta la técnica de PCR digital frente a la técnica convencional de PCR en tiempo real respecto a la predicción de recaídas en enfermos sometidos a un trasplante alogénico de precursores hematopoyéticos», dice Jiménez Velasco. A través de ese método se ha determinado que la aplicación de la técnica posibilita que los pacientes sean tratados de forma más eficiente ante una posible recaída, lo que permite que estos tengan una mayor calidad de vida.

Este estudio partió de los resultados preliminares presentados en el congreso de la Sociedad Americana de Genética Humana, celebrado en Boston en 2013, donde se presentó un trabajo a cargo de este equipo investigador que recogía la investigación con muestras de ocho pacientes y que resultó premiado entre más de 500 trabajos presentados a nivel mundial.

«A partir de ese momento seguimos mejorando la técnica y ampliando el número de marcadores genéticos para poder realizar el seguimiento de un mayor número de pacientes trasplantados. En este desarrollo hemos trabajado conjuntamente con la empresa de biotecnología IMEGEN (Instituto de Medicina Genómica)», explica Jiménez Velasco, que es también investigador responsable del grupo de hematología y hemoterapia del Ibima. En esta nueva fase del proyecto han participado 28 pacientes del hospital que habían sido sometidos a un trasplante de médula ósea. 

Una vez los hematólogos detectan, mediante esta metodología, que en el paciente trasplantado todavía quedan células propias –enfermas– junto con células del donante y que en el periodo de seguimiento aumentan progresivamente respecto a las sanas, se toman medidas terapéuticas como la disminución de la inmunosupresión o la infusión de linfocitos del donante con el objetivo de prevenir la recaída. «Actualmente, estamos trabajando en este sentido y, aunque son datos muy preliminares, podemos decir que aproximadamente en el 50 por ciento de los pacientes es posible impedir la recaída cuando se actúa de forma precoz», asegura este experto.

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