El guardia civil implicado en un siniestro asegura que nadie le dijo que le iban a practicar la prueba de alcoholemia

El guardia civil investigado como presunto responsable del accidente en Torremolinos en el que fallecieron tres personas a finales de junio del año pasado/SUR
El guardia civil investigado como presunto responsable del accidente en Torremolinos en el que fallecieron tres personas a finales de junio del año pasado / SUR

Un agente afirma que le comunicó que el equipo de atestados se dirigía a la zona del accidente y que tenía que esperar para ser examinado

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Sentado ante la titular del Juzgado de lo Penal número 6 de Málaga, el guardia civil investigado como presunto responsable del accidente en Torremolinos en el que fallecieron tres personas a finales de junio del año pasado ha admitido haber provocado otro siniestro ocurrido en 2014 en Mijas. Acusado de haberse fugado del lugar de los hechos, el procesado ha manifestado que se marchó porque nadie le informó de que se le iba a practicar la prueba de alcoholemia.

Se refería a la noche del 26 de mayo de 2014, cuando circulaba por la carretera que discurre entre Fuengirola y Alhaurín el Grande. El procesado ha reconocido que la culpa del accidente, en el que se vio implicado otro turismo en el que sus ocupantes resultaron heridos, así como la conductora de un ciclomotor; fue suya: «Fue una distracción mía».

A diferencia de lo que mantiene la Fiscalía y la acusación particular, el sargento de la guardia civil ha negado que se encontrase bajo el efecto de las drogas y el alcohol en el momento del siniestro. Además, ha relatado que nadie le dijo que se quedara en el lugar de los hechos para que se le practicara la prueba de alcoholemia.

Ha explicado que sufrió lesiones y que comunicó a los guardias civiles desplegados en la zona que se iba a marchar a un centro médico para ser asistido. Pese a que no ha querido desvelar la identidad de la persona que iba al volante, ha indicado que le recogieron en otro vehículo y se fue del lugar del siniestro.

Sin embargo, las declaraciones de los testigos y de los guardias civiles que intervinieron en el accidente son completamente opuestas a las del procesado. Varias personas que estuvieron en el lugar del accidente han asegurado que el acusado olía a alcohol.

En ese sentido, ha sido tajante el guardia civil desplazado hasta la zona que se encargó de realizar la prueba de alcoholemia a las otras personas implicadas en el siniestro. Ha aseverado que el procesado tenía síntomas de haber consumido alcohol: «Olía bastante».

Así ha explicado que, en un momento dado, se acercó al procesado y le dijo que tenía que esperarse y que el equipo de atestados iba en camino al lugar de los hechos. El agente ha indicado que comenzó a realizar la prueba de alcoholemia a las otras personas, «porque estaban más cerca del vehículo oficial», y que tras ello también pensaba hacérsela al acusado.

«No me dio tiempo a hacérsela», ha apuntado, a la vez que ha añadido que, en un momento dado, los testigos comenzaron a decirle que el procesado se estaba marchando del lugar de los hechos. Es por ello que, según ha señalado, dio aviso a la central con la descripción del vehículo en el que se había ido para que fuese interceptado.

Asimismo, el guardia civil ha negado que el sargento le informase de que se iba a marchar. «Si me dice que se va a ir de allí hubiera tomado otras medidas», ha sentenciado.

«Era un mando de la Guardia Civil, lo que menos voy a presuponer es que se va a ausentar del lugar», ha declarado. El agente también ha expuesto que, en su calidad de sargento, conocía el procedimiento a seguir tras un accidente y que se le iba a practicar la prueba de alcoholemia.

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