El Guadalmedina vuelve a parecer el cauce de un río

Algunos tramos ya lucen libres de maleza y basura./SUR
Algunos tramos ya lucen libres de maleza y basura. / SUR

El Ayuntamiento ordena el desbroce inmediato del tramo urbano justo después de que SUR denunciara su abandono

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El tramo urbano del Guadalmedina vuelve a parecerse a lo que es, un río, aunque sólo lleve agua cuando se abren las compuertas de la presa del Limonero. La densa vegetación aún cubre buena parte del cauce, aunque menos que hace unos días.Justo después de que este periódico denunciara el estado de abandono que presentaba el cauce debido a la maleza que crece sin control por todo el trazado comprendido entre Las Virreinas, La Palmilla y Martiricos, el Ayuntamiento ordenó a la empresa adjudicataria de la limpieza de ríos y arroyos el desbroce inmediato del Guadalmedina, donde al manto verde se le suma la acumulación de basura y la generación de balsas de agua estancada procedente tanto del citado embalse (desagua por motivos de seguridad el primer miércoles de cada mes) como de los arroyos de su cuenca. El riesgo de inundación es bajo precisamente por el papel de contención que juega la presa, pero el foco de malos olores y de insectos que emanan de esta 'selva' trae de cabeza a los vecinos del entorno.

Mismo tramo hace unos días, visto desde el puente de la Rosaleda.
Mismo tramo hace unos días, visto desde el puente de la Rosaleda. / Salvador Salas

La reacción al artículo publicado por SUR el pasado viernes en el que se denunciaba la acumulación de vegetación y tierra en los cauces de ríos y arroyos en plena temporada de lluvias ha sido tal que los trabajos ordenados por el Área de Servicios Operativos en el Guadalmedina se iniciaron el mismo sábado (festivo), continuando el domingo y desde ayer, con el doble de maquinaria. Pese a ello, en el Consistorio aseguran que las tareas en este punto estaban programadas.

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De forma paralela, la empresa adjudicataria sigue retirando la maleza o la tierra acumulada que ejercen de tapón en distintos cauces de la capital. En este sentido, cabe reseñar que los ayuntamientos son los competentes de su mantenimiento en los tramos urbanos, tal y como dictaminó en diciembre de 2017 el Tribunal Supremo poniendo fin al eterno conflicto entre la Junta de Andalucía y el Consistorio de Málaga a cuenta de la limpieza y desbroce de los cauces que discurren por la ciudad. De esta forma, es responsabilidad de los municipios no sólo retirar los residuos, sino también desbrozar siempre y cuando estos obstáculos naturales constituyan un riesgo en caso de fuertes lluvias. Como consecuencia de este fallo judicial, el Ayuntamiento ha triplicado este año la partida destinada a sanear los cauces más conflictivos de las tres cuencas de la capital (Guadalhorce, Guadalmedina y Este) pero en vista de los resultados, los 160.000 euros consignados se antojan insuficientes.

Falta de mantenimiento

En este sentido, la propia la empresa municipal de aguas (Emasa) advertía recientemente en un informe de que el mantenimiento y conservación de los ríos y arroyos no recae en ningún organismo municipal, más allá de las actuaciones puntuales que cada verano contrata el Área de Servicios Operativos.

La densa vegetación, la acumulación de basura y el agua estancada es continuo motivo de queja de los vecinos de Virreinas, Palmilla y Martiricos

Y es que la acumulación de maleza no es exclusiva del Guadalmedina, tal y como recoge el plan anual de revisión de ríos y arroyos que elabora Protección Civil a mediados de año para detectar los puntos críticos para que, antes de que llegue el periodo de lluvias, se adopten las medidas necesarias para garantizar la adecuada evacuación de las aguas. Pese a ello, la realidad es que no todos los trabajos están ejecutados. Entre los puntos más sintomáticos, destacan el arroyo de las Cañas, que en tramos como Soliva o antes de llegar a los polígonos industriales camino del río Guadalhorce está tan cubierto de vegetación que apenas se ve su trazado. Lo mismo ocurre con el arroyo de la Rebanadilla, que discurre en paralelo al ramal de acceso al PTA y cuyas canalizaciones están prácticamente taponadas por la maleza.

Donde sí que se acaba de actuar es en la desembocadura de los arroyos Jaboneros y Gálica, ambos en la zona Este, donde la acumulación de tierra rebajaba prácticamente a la mitad la capacidad de evacuación de algunos de los vanos de los puentes que lo cruzan.

 

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