El grupo catarí renueva el aval hasta 2021 y sigue adelante con la torre del Puerto de Málaga

Recreación de una vista aérea de la torre prevista en el dique de Levante del Puerto de Málaga. /
Recreación de una vista aérea de la torre prevista en el dique de Levante del Puerto de Málaga.

Los inversores reiteran su apuesta por el hotel de lujo en el dique de Levante a pesar del retraso en los trámites administrativos

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

El grupo promotor Al Bidda, con sede en Catar, ha renovado el aval bancario que presentó en 2015 como paso necesario para solicitar a la Autoridad Portuaria la concesión de la parcela del dique de Levante. La compañía, que opera para este proyecto a través de la sociedad local Andalusian Hospitality II, mantiene de esta forma su apuesta por construir una torre de unos 135 metros, destinada a albergar un hotel de gran lujo y servicios comerciales y de ocio.

La empresa presentó a principios de septiembre cuatro avales, a cargo de otros tantos bancos españoles (Bankia, Popular, Sabadell y CaixaBank) que suman casi 1,86 millones de euros, cifra que se corresponde con el porcentaje requerido por la ley respecto a la inversión total, estimada inicialmente en unos 116 millones. Una de las piezas clave de este movimiento es el nuevo plazo de validez que se ha fijado, y que se extenderá hasta principios de agosto del año 2021, según los datos a los que ha tenido acceso SUR. Es un periodo de casi tres años, que los técnicos consideran que debe ser suficiente para terminar la compleja tramitación burocrática que todavía está pendiente.

El camino para llegar a este punto no ha sido fácil. Los representantes del grupo inversor mostraron meses atrás su inquietud por el lento avance de los permisos, y mantuvieron contactos con dirigentes institucionales y empresariales de primer nivel, que les reiteraron el apoyo al proyecto, según explicaron fuentes cercanas a la negociación. Finalmente, en una reunión reciente en Málaga, directivos de la sociedad manifestaron su pretensión de seguir adelante con la apuesta por construir el hotel en ese enclave.

¿En qué punto está?

En esta decisión tuvo un papel importante el paso dado por el Ayuntamiento de Málaga, que dio luz verde en junio a la aprobación inicial de la modificación del Plan Especial del Puerto, para hacer posible la implantación del edificio. Fue el primer paso de la que se puede considerar la penúltima etapa de la tramitación, que deben llevar a cabo la Gerencia de Urbanismo y la Autoridad Portuaria, ya que después sólo quedaría el visto bueno del Consejo de Ministros.

No obstante, este estuvo condicionado a la presentación, por parte de los técnicos del ente marítimo, de una serie de documentos, que Urbanismo considera claves para poder avanzar con el máximo rigor legal. Lo cierto es que han pasado cuatro meses desde aquel hito y estos informes todavía no se han tramitado, según confirmaron fuentes municipales. Ello está bloqueando el siguiente peldaño, que es la solicitud de los informes sectoriales, esto es, los organismos públicos, de la Junta y del Estado, que tienen que informar favorablemente al mismo.

En paralelo, hay una segunda cuestión que ha interferido en los trámites. Y es que a finales de julio el Consistorio elevó una consulta al Consejo Consultivo, al que le pidió que se pronuncie sobre si la modificación del Plan Especial implicaría medidas compensatorias (por parte del Puerto) al cambiar el uso de los espacios libres y por el incremento de la edificabilidad. El dictamen todavía no se ha producido.

Una vez que se solventen todas las cuestiones burocráticas; se hagan los requerimientos y las posibles modificaciones; se complete el periodo de información pública (que será la siguiente fase) y las respuestas sectoriales sean favorables, el Ayuntamiento lo llevará a aprobación provisional. Por último, se pedirá a las partes que se ratifiquen y se producirá la aprobación definitiva en el pleno. Condicionada, eso sí, a la luz verde final del Consejo de Ministros.

 

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