El gobierno de Japón distingue al alcalde de Málaga por «cultivar la amistad» de ambos países

El alcalde recibe el diploma de manos del embajador. / Félix Palacios
El alcalde recibe el diploma de manos del embajador. / Félix Palacios

El Ministerio de Asuntos Exteriores reconoce el papel de De la Torre en el impulso de la innovación y la cultura niponas: «Siempre tiene los brazos abiertos»

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

España y Japón, unidos en el «entendimiento y la amistad» a través de un lugar, Málaga; y de una persona, el alcalde Francisco de la Torre. El reconocimiento al papel que el primer edil ha desempeñado «en los últimos años» por estrechar esos lazos entre ambos países con la ciudad como escenario estratégico de esa unión se convertía este martes en el eje central de un solemne acto en el Salón de los Espejos del Ayuntamiento donde el alcalde asumía la condición de anfitrión y, además, premiado.

Y lo hacía tras la decisión del gobierno nipón, a través de su ministro de Asuntos Exteriores, Taro Kono, de conceder al alcalde de Málaga su diploma de méritos «por su trascendente contribución al fomento del entendimiento mutuo entre Japón y España». Así lo destacaba poco antes de la entrega el embajador del país nipón en España, Masashi Mizukami, quien cumplía con el encargo del ministro al entregarle personalmente el diploma a De la Torre: «La relación entre ambos ha sido especialmente estrecha si hablamos de Málaga», destacaba el embajador haciendo un repaso por los acontecimientos que en los últimos años han servido para dar impulso a la «innovación y cultura» japonesas en Málaga.

Como ejemplos, tanto el embajador como el alcalde coincidían en destacar hitos como el Foro Transfiere, que en la última edición «ha tenido a Japón como país invitado»; el proyecto Zem2All de impulso del coche eléctrico en la ciudad o la Semana Cultural de Japón en Málaga. «Siempre tiene los brazos abiertos», celebraba Koshikawa haciendo, además, un guiño personal a su relación con Málaga: «Cuando empecé mi carrera diplomática hace 40 años Málaga fue mi primer destino y esta ciudad se convertirá probablemente en el escenario de mi penúltimo gran acto oficial como embajador de Japón en España», decía el embajador sobre el fin de su labor como representante de la diplomacia nipona en unas semanas y de visita en Málaga no sólo para premiar a De la Torre, sino para acompañar a la arquitecta japonesa Kazuyo Sejima, que ha participado en la Semana de la Arquitectura y recibido el título de doctor honoris causa de la UMA.

«Con gusto», «honrado» y «en nombre de mucha gente» aceptaba la distinción De la Torre, que suma a ésta del gobierno nipón las ya recibidas por parte del gobierno francés, con su Legión de Honor; y del gobierno ruso, con la Medalla Pushkin que recibió de manos del presidente Vladimir Putin. En esta ocasión, el alcalde celebraba con Koshikawa esos «lazos comunes» y dedicaba el diploma a «los que trabajaron por ellos»: el regidor recordó a Mario Cortés como exconcejal de Innovación o a los equipos técnicos del proyecto Zem2All y de Cultura. «Málaga es la mejor ciudad de Europa para acoger este tipo de iniciativas», concluía el alcalde asumiendo su propio papel de embajador; en este caso de Málaga.