Francisco Arteaga: «Vamos a liderar el despliegue de puntos de recarga para quitar el miedo a los coches eléctricos»

Francisco Arteaga, en la sede del proyecto Smartcity en Málaga/Salvador Salas
Francisco Arteaga, en la sede del proyecto Smartcity en Málaga / Salvador Salas

«Málaga seguirá siendo un referente a nivel nacional y mundial en la movilidad eléctrica y la sostenibilidad energética», defiende el director general de Endesa Andalucía

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Francisco Arteaga (Sevilla, 1960), director general de Endesa en Andalucía y Extremadura, es economista y lleva 33 años en la compañía. Es un apasionado defensor de la movilidad eléctrica, que, a su juicio, es la única alternativa posible para descarbonizar la economía.

El coche eléctrico es la gran apuesta de la movilidad del futuro, ¿qué está haciendo Endesa?

–Hace unos meses lanzamos nuestro proyecto de extensión de toda la infraestructura de recarga a nivel nacional, con una apuesta muy fuerte por implantar puntos de recarga en 8.500 emplazamientos de las vías públicas de España. Prácticamente en todo el territorio nacional habrá un punto de recarga a menos de una hora del siguiente, cada cien kilómetros. Somos conscientes de que los ciudadanos para dar el salto a la movilidad eléctrica tienen que perder el miedo a la falta de autonomía y queremos liderar el despliegue de esa infraestructura que quite el miedo. A eso, se suman otras cien mil aproximadamente en aparcamientos particulares, en el horizonte máximo de cuatro a cinco años, para 2022 o 2023.

A Málaga, ¿cuántos le tocan?

–Málaga va a tener una parte significativa porque es una provincia donde tenemos más de 1,1 millones de clientes. Tenemos que ponernos de acuerdo con los emplazamientos, que serán en muchos casos restaurantes y ventas de carretera, donde habrá sinergias, para que sean un reclamo para los conductores y en el tiempo de la recarga puedan descansar, tomar un café y comer. Va a depender mucho de las entidades que colaboren, pero si Málaga es aproximadamente el 3-4% del mercado nacional, al menos esa cuota tendrá. Más de 200 puntos de recarga habrá con seguridad. Hoy por hoy, la inmensa mayoría de los desplazamientos podían ser perfectamente viables con tener un punto de recarga por la noche en el garaje, pero es cierto que los ciudadanos necesitan un quitamiedos, que es saber que pueden acudir a un punto en las grandes vías interurbanas y en las ciudades. También hablaremos con las estaciones de servicio para que puedan migrar a electrolineras, y en los 'párking' públicos, de edificios administrativos, hospitales, hipermercados, etc. Pero insisto en que hay una parte psicológica, porque los desplazamientos en ciudad la inmensa mayoría del tiempo es difícil que sumen más de cien kilómetros al día, y eso se cubre perfectamente con la recarga nocturna.

A eso se suma que los coches eléctricos a día de hoy son muy caros.

–El precio de venta está muy afectado por dos razones: la primera, el coste de las baterías; y la segunda, la producción artesanal. La producción en serie es mucho más barata, especialmente cuando las series son muy largas. En la historia de la automoción, durante muchos años convivieron coches de motor y de caballos, y cuando verdaderamente dio el gran salto fue cuando el modelo Ford T se produjo en serie. Para ello tiene que haber demanda, y para eso es necesario tener puntos de recarga. Ese círculo vicioso es el que queremos romper, y nuestro papel es el suministro de la energía. Vamos a contribuir invirtiendo por adelantado, aunque sabemos que a corto plazo no lo vamos a rentabilizar. Creemos que es un servicio a la sociedad y confiamos en que los fabricantes cada vez más apuesten por ello y baje el precio de adquisición. El coche eléctrico ya es una realidad y va a ser la movilidad del futuro. Y le doy dos datos: ya todos los fabricantes de vehículos los desarrollan y apuestan masivamente. Y todas las petroleras se están metiendo en el negocio eléctrico, ponen puntos de recarga en sus gasolineras y comercializan energía eléctrica. El futuro de la economía es descarbonizado, el planeta no aguanta más emisiones y tenemos que cumplir los objetivos de desarrollo sostenible. Para descarbonizar hay que conseguir que la energía no tenga emisiones, y la única forma es con la electricidad. Hay otra condición necesaria: que esa electricidad se produzca de forma renovable, y en eso estamos también.

«A Málaga, entre Smartcity, Zem2All, Victoria y otras iniciativas relacionadas han venido más visitantes que a cualquier congreso»

Miles de conductores no tienen un aparcamiento para poner un punto de recarga, ¿será posible repostar en electrolineras?

–Va a haber un desarrollo por fases. La primera, inmediata, es para el que tiene una vivienda con garaje. El punto de recarga no requiere una gran modificación de la instalación ni ampliación de potencia, porque consume por la noche, cuando la demanda es más baja, y por eso no estresa el sistema. Y el suministro cuesta un euro cada cien kilómetros. Con lo cual, si las baterías se están desarrollando para conseguir abaratar costes, y la producción se va a hacer en masa, ese diferencial entre un vehículo convencional y uno eléctrico, que ahora está entre los 6.000 y los 16.000 euros, según los modelos, prácticamente se va a quedar igual, o poco más caro. Pero habrá dos factores que compensen la diferencia con creces: el coste del combustible y el de mantenimiento, que son mucho más bajos, pues no hay que cambiar aceites ni líquidos ni filtros. Va a ser competitivo, poco a poco iremos perdiendo el miedo a dar ese paso.

Algunos ecologistas dicen que no sería factible una motorización eléctrica masiva porque no hay capacidad de generación suficiente.

–No habría ningún problema. Los estudios valoran entre el 15 y el 20% lo que crecería la demanda si todo el parque actual se convirtiera en eléctrico. Ahora mismo tenemos sobrecapacidad instalada y además no hay que medir sumando a la punta sino al valle, porque las recargas se hacen cuando menos se consume. Es incluso un elemento de eficiencia porque se utiliza la capacidad excedentaria de las noches, sin hacer grandes inversiones. En los edificios los vecinos no tienen por qué preocuparse porque la electricidad se toma del contador de cada usuario, con su cuota de potencia, cuando no se usan el resto de electrodomésticos. La movilidad eléctrica mejora el medio ambiente y el clima del planeta, es un elemento clave de sostenibilidad, reduce la contaminación acústica, mejora la eficiencia económica, por el menor coste del kilómetro recorrido, y por qué no decirlo, es una mejora para las empresas eléctricas, que incrementaremos nuestro mercado a futuro.

Después del programa Zem2All (que hizo de la capital un laboratorio de movilidad eléctrica), ¿en qué situación está Málaga?

–La clave está en seguir caminando. El que da un paso antes, cuando los demás lo siguen probablemente no se quedan donde llegó el primero, sino que aprovechan su experiencia para dar un paso más largo. Málaga dio un paso muy grande con Zem2All, una experiencia con 300 vehículos, con un despliegue en toda la ciudad, que fue un éxito, y muchos de ellos siguen funcionando a título particular. Es cierto que otras ciudades vinieron después y han aprovechado la experiencia, pero estoy convencido de que Málaga seguirá avanzando y desarrollando el vehículo eléctrico con la colaboración de todas las partes implicadas, públicas y privadas. Endesa hace una apuesta indudable por el despliegue de puntos de recarga, además de que los trabajadores de la casa cada vez los usan más. También está la apuesta de las instituciones que van dotando sus flotas con vehículos eléctricos y puntos de recarga. Málaga no puede estar permanentemente dando saltos, pero dará pasos de gigante y seguirá siendo un referente a nivel nacional e internacional.

¿Lo es realmente?

–Lo es. A Málaga, entre Smartcity, Zem2All, Victoria y otras iniciativas relacionadas han venido más visitantes que a cualquier congreso. Hemos recibido aquí infinidad de visitas de reguladores de todos los países, autoridades energéticas, fabricantes de vehículos, de equipos eléctricos, de todos los perfiles tecnológicos y casi todos los sectores. Además, estos programas han sido el dinamizador y el tractor de otros eventos como Greecities y el foro Transfiere. Ha situado a Málaga a nivel nacional y mundial como un referente de sostenibilidad energética. A eso tenemos que darle un valor, pero no acomodarnos, sino seguir apostando.

«Esta provincia tiene el mayor nivel de producción de Endesa en materia eólica, y a corto plazo se va a ejecutar el parque eólico de Los Arcos»

¿Hay nuevos proyectos para la producción de renovables?

–Esta provincia tiene el mayor nivel de producción de Endesa en materia eólica, en la zona de Sierra de Yeguas. Ya tenemos unos 150 megavatios de potencia, y a corto plazo, para ejecutar ya, se va a acometer el parque eólico de Los Arcos, de 41 megavatios, en los términos de Teba, Almargen y Campillos. Tenemos también proyectos fotovoltaicos que se irán concretando a medio plazo. Y algo que es singular, que muy pocas provincias tienen, y que es fundamental para la integración de las renovables en la red, que es la central de bombeo de Tajo de la Encantada, con 350 megavatios y una función clave para el modelo energético del futuro. Las renovables no son gestionables, hay sol y viento cuando lo hay y no se pueden programar, por lo que hay que cubrir las necesidades a otras horas. El bombeo es un sistema que aprovecha la energía de sobra para elevar el agua y cuando hay más demanda, turbinas ese agua para producir energía hidroeléctrica, plenamente renovable. El papel de Málaga en el sistema eléctrico es muy importante.

El autoconsumo comienza a abrirse camino aunque tímidamente, ¿cómo lo afrontan?

–Somos partidarios de toda forma de producir energía que contribuya a los objetivos del sistema energético: garantía y calidad del suministro, acción por el clima, eficiente y viable económicamente. Nunca nos hemos opuesto al autoconsumo, pero tiene que desarrollarse de una forma natural, sin incurrir otra vez en subvenciones, de las que estamos pagando la hipoteca ahora. El autoconsumo es viable si es competitivo. Según qué casos, si el edificio es suficientemente grande, con buena orientación, es aconsejable. Pero la inmensa mayoría de la gente vive en bloques de viviendas. Autoconsumo sí, donde sea eficiente. Nosotros lo promovemos a través de la línea de negocio Endesa X, que aúna los servicios de valor añadido, y aportamos la financiación.

Para una familia media que tenga acceso al sol, ¿es factible ese autoabastecimiento?

–Tendrá que comparar el coste de instalación con respecto al ahorro que produce. Si demandas de la red tienes que contribuir a financiar la línea, hay costes fijos a los que hay que contribuir. Pero hay otros que puedes evitar. De todas maneras, nadie va a cambiar su economía radicalmente: en una familia media el coste de la electricidad es aproximadamente el 3% de sus ingresos. Puedes aspirar a un ahorro del 10% sobre ese coste. No debemos crear expectativas que después se defrauden. En algunos casos puede resultar interesante, sobre todo cuando se tenga un consumo intensivo, pero no es la panacea, ojalá lo fuera. No obstante, la transición energética es tan ambiciosa que requerirá muchísima potencia instalada nueva de renovables, por lo que cualquier contribución será buena.

El consumo eléctrico siempre se ha considerado un termómetro de la economía de la provincia, ¿cómo va en estos últimos meses?

–Efectivamente, es un termómetro de la actividad económica, pero hay dos factores que están desacoplando el crecimiento del PIB y de la electricidad. El primero es la eficiencia energética, que hace que se reduzca el aumento del consumo. En 2017, el crecimiento eléctrico fue del 2% y el de la economía de cerca del 3%. Ese 1% es eficiencia. Otro factor es el efecto temperatura: hay ciclos donde es más extrema y otros más moderada, este invierno ha sido suave y se ha reducido mucho el consumo. De hecho, en lo que va de año tenemos una bajada general respecto al anterior, en torno al 2,5%, aunque en Málaga es menor, del 1%. Con temperaturas moderadas los elementos de climatización se usan menos, y este invierno se ha notado mucho. Y también ha habido una caída en la actividad industrial, sobre todo desde septiembre del año pasado, donde el consumo ha bajado en torno al 3-4%, influido por algunas crisis a nivel mundial y la incertidumbre de la política española. En Málaga se nota menos porque el porcentaje del consumo doméstico respecto al industrial es mayor, y porque la actividad turística sigue fuerte y tira de la construcción, aquí casi no baja.

La movilidad eléctrica llega a la liga Endesa de baloncesto en Málaga

El partido del Unicaja contra el Montakit Fuenlabrada del próximo jueves (9 de mayo) en el pabellón Martín Carpena de la capital será diferente por muchos motivos. Endesa, que patrocina la Liga, junto a Kia llevarán a cabo antes, durante y después de ese encuentro una serie de acciones para promocionar la movilidad eléctrica entre los aficionados.

De entrada, un asistente, que ha sido agraciado mediante sorteo entre más de 500 solicitudes, podrá disfrutar del partido como VIP. Un conductor le recogerá en su domicilio con un Kia eNiro, 100% eléctrico, realizará una visita privada al pabellón y verá el encuentro desde un asiento privilegiado. En este partido, además, el 'niño-balón' –que dará la pelota al árbitro para que inicie el juego– llegará a la cancha a bordo de un minicoche eléctrico. Y en el descanso se celebrará el tradicional concurso de tiros libres, al que se han apuntado 200 personas en toda España y cuyo ganador podrá probar el Kia eNiro eléctrico durante una semana, con una estancia de fin de semana incluida. Junto a estas actividades por sorteo, todos los asistentes al partido recibirán un folleto explicativo para resolver las dudas básicas sobre la movilidad eléctrica, la solución de recarga que ofrece Endesa (que supone menos de 1 euro al día) y el modelo eNiro de Kia.

«Tener la liga Endesa nos llena de orgullo y nos une con un deporte con el que compartimos muchos valores», explica Francisco Arteaga, director general de Endesa en Andalucía. «En el entorno del baloncesto vamos a utilizar el deporte para fomentar el desarrollo del vehículo eléctrico y que la gente lo conozca por una vía mas amable, divertida y cercana», añade. «Hemos programado actividades en las ciudades donde la liga tiene equipos, con la intención de que el público se vaya familiarizando con la movilidad del futuro».