La foto de Whatsapp que desenmascaró al presunto asesino

Magdalena y Ángel son la hermana y el padre, respectivamente, del joven hallado muerto en diciembre. / Salvador Salas

La familia del joven al que mataron a puñaladas y arrojaron su cadáver desde un coche en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso pide ayuda

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Aquella madrugada Magdalena se despertó sobresaltada al ver que su hermano no había regresado a casa. «¿Dónde estás?» Ese fue el último mensaje que le escribió. Eran las 04.37 horas de la mañana del pasado 30 de diciembre. Joshua, cuyo cuerpo fue hallado horas más tarde en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso de la capital después de haber sido apuñalado hasta la muerte y arrojado desde un coche, nunca leyó esas palabras, aunque su hermana se percató de un detalle cuando las escribía: «Había cambiado su foto de perfil, algo que él no sabía hacer, y ya no salía con su sobrina a la que adoraba, sino con su presunto asesino en una imagen tomada esa misma noche».

De aquella noche poco saben Magdalena y Ángel, el padre de Joshua, cuya vida se paró ese 30 de diciembre. Desde entonces, se afanan en buscar un porqué a lo ocurrido, pero sobre todo en hallar al presunto asesino de su familiar, que está en paradero desconocido.

Cuentan que ambos eran conocidos desde hace años y que aquella noche se encontraron en un bar de copas de la capital que Joshua frecuentaba. Magdalena explica que, según le ha relatado un amigo que estuvo con ellos, todo fue bien aquella noche hasta que él y su pareja se marcharon.

Joshua, cuenta Ángel, se quedó con el sospechoso y su pareja, ambos acusados de un supuesto delito de asesinato: «No sé qué pasaría, pero mi hijo tenía 19 puñaladas y, después, abandonaron el cuerpo tirándolo desde un coche. Eso tiene muy poco de humano, es de ser un monstruo, un animal».

La lupa de los investigadores de la Policía Nacional se posó rápidamente sobre esta pareja, que desapareció del mapa. Pasaban los días sin novedades del caso. «La sensación de que no pasa nada es la que puede con nosotros, es una agonía», precisa Magdalena.

El pasado 24 de enero, la sospechosa se entregó en dependencias policiales, sin embargo, los agentes aún no han detenido al varón que se encuentra en paradero desconocido. Se trata de un hombre de 31 años, español, de 1,70 metros de altura, piel blanca, unos 70 kilogramos de peso y pelo corto con entradas, presentando como rasgo característico uno de los incisivos inferiores fracturado o carente y un incisivo superior de color negro.

Magdalena y Ángel solo quieren «que se haga justicia y que esta persona pague por lo que ha hecho». Ellos se han jugado el pellejo y se han recorrido Málaga en busca de alguna prueba que les permita localizar al sospechoso. «He llegado incluso a pagar a gente para que me de pistas», dice el padre de Joshua.

Por ello, piden la colaboración de todos aquellos que puedan arrojar algo de luz sobre este caso. Magdalena ha creado la página en Facebook Justicia para Joshua y asegura la confidencialidad de todos aquellos que le escriban. Por su parte, la Policía Nacional también ha solicitado la colaboración de los ciudadanos para dar con el paradero del sospechoso.

El joven presentaba 19 puñaladas, 13 de ellas en la espalda

Un jurado popular se encargará de juzgar la causa abierta a raíz de la muerte de Joshua. Así se recoge en un auto en el que se explica que Joshua recibió 19 puñaladas, 13 de ellas por la espalda, antes de ser arrojado desde el coche. En el documento se dice que el vehículo pertenecía a la sospechosa. De hecho se encontró cerca de su casa, con sangre y arena, la misma que la víctima tenía adherida en su cuerpo. También en las proximidades, en un contenedor, se encontró ropa de los investigados manchada de sangre. En la vivienda que okupaba el sospechoso que está en paradero desconocido se encontró el chaquetón quemado de la víctima y la hoja de un cuchillo que coincide con las heridas.