La Fiscalía de Málaga se queja de una situación precaria que le impide prestar un servicio adecuado

La Fiscalía cuenta con 87 fiscales en la provincia de Málaga. /SUR
La Fiscalía cuenta con 87 fiscales en la provincia de Málaga. / SUR

El máximo representante del Ministerio Público en Málaga insiste en que son necesarios al menos 15 fiscales como refuerzo para la provincia

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Los expedientes se apilan en sus mesas de trabajo mientras los fiscales no dan abasto para sacar adelante el elevado número de causas al que tienen que hacer frente. El motivo no es otro que la gran falta de personal que hay en la Fiscalía de Málaga, que ha llevado a su máximo responsable, Juan Carlos López Caballero, a calificar la situación de precaria y a afirmar que no se puede prestar un servicio adecuado al ciudadano.

Así lo recoge en la última memoria del Ministerio Público en Málaga. En ella explica que, actualmente, hay 70 representantes de este organismo en la Fiscalía provincial, incluidas las secciones territoriales de Torremolinos, Vélez y Fuengirola; más otros 17 en el área de Marbella. Se trata de una cifra: «claramente insuficiente».

En el documento, al que ha tenido acceso este periódico, se hace especial referencia a la sección penal de la Fiscalía. En concreto, se pone sobre la mesa la carga de trabajo que hay en ella, debido a la alta incidencia de determinadas formas de delincuencia en la provincia, representativas de la «criminalidad más grave».

En este sentido, se indica que en la Costa del Sol se visualizan «con toda intensidad las diversas modalidades de la delincuencia organizada, incluida a nivel transnacional», a la vez que se precisa que la provincia ha estado «especialmente» azotada por casos de corrupción administrativa.

Más independencia, una de las demandas exigidas

La falta de personal en la Fiscalía es solo una de las razones que han empujado a los fiscales a echarse a las calles y protestar. A lo largo de este año no ha sido raro verles concentrados en las escalinatas de la Ciudad de la Justicia e incluso participar en una huelga convocada a nivel nacional junto con los jueces a finales de mayo.

Durante las concentraciones los fiscales vienen reivindicando más independencia, así como la derogación de los plazos máximos de instrucción mientras no haya medios suficientes para afrontarlos, la paralización de la implantación de la Justicia digital hasta que no se garantice su correcto funcionamiento o la autonomía presupuestaria del Ministerio Público.

La serie de concentraciones que los fiscales y los jueces protagonizaron, convocadas en todo el país, culminaron el pasado 22 de mayo. Aquel día, el seguimiento de la protesta fue de más de un 90 por ciento de los magistrados y representantes del Ministerio Público en Málaga y más de 500 juicios en la capital no se celebraron.

Además, López Caballero señala que la Costa del Sol constituye un lugar idóneo para el asentamiento y el refugio de personas vinculadas a la actividad criminal. Enumera una serie de factores, como son el elevado número de residentes extranjeros, la dispersión de las viviendas, la variedad de medios de transporte o la proximidad geográfica con el «paraíso fiscal» que es Gibraltar y Marruecos, «desde donde se provee de algún tipo de sustancia estupefaciente a toda Europa y es paso obligado de la inmigración ilegal».

También recuerda el fiscal jefe que, en muchas ocasiones, las investigaciones llevadas a cabo en la provincia dan lugar a procedimientos penales de una cierta entidad debido al elevado número de personas implicadas en los hechos, así como por la variedad de los delitos cometidos. Pone como ejemplos los casos 'Nilo', 'Malaya' o 'Astapa', entre otros.

Es por ello que en la memoria se afirma que los 37 fiscales de la sección penal suponen unos recursos humanos «ciertamente limitados» para cubrir los asuntos. De hecho, se insiste en que, debido a la complejidad de estas causas, se requeriría que varios fiscales trabajasen en ellas y no uno solo. Una labor en equipo con la que la Fiscalía podría ofrecer una respuesta de calidad al reto que representan estas «especiales y difíciles» formas de delincuencia, algo que no ocurre debido a la carga de trabajo que soportan los representantes del Ministerio Público en Málaga.

Asistencia puntual

Asimismo, se critica la norma que se está siguiendo hasta ahora en la Fiscalía de implementar ciertos refuerzos a los fiscales encargados de asuntos complejos una vez que se encuentran en la fase de juicio. Para López Caballero se trata de una «mera asistencia puntual y, por ello, totalmente insuficiente», puesto que esa necesidad de ayuda se prolonga en el tiempo y no solo en el momento de la vista oral.

En la memoria se hace referencia al estado de la plantilla de fiscales de la sección civil. La entrada en vigor de la Ley 15/2015 de 2 de julio, de la Jurisdicción Voluntaria, ha supuesto una mayor carga de trabajo en esta sección, sin que de forma paralela se haya aumentado el número de representantes del Ministerio Público.

Estos miembros de la Administración de Justicia son los que también deben realizar las visitas a los psiquiátricos y residencias de la tercera edad –que solo en Málaga superan las 40–, en relación a los ingresos.

El fiscal jefe insiste en que esta precaria situación en la Fiscalía provincial malagueña se ve agravada por el hecho del mayor rendimiento de los órganos judiciales. En este sentido, explica que los juzgados han tenido refuerzos en los últimos años, a diferencia del Ministerio Público.

Sin embargo, cuando se pone la lupa sobre el estado de las secciones territoriales de la Fiscalía –Vélez, Fuengirola y Torremolinos–, la situación en cuanto al personal es «todavía peor». Por ejemplo, en la de Torremolinos, que se extiende por este término municipal y el de Benalmádena, solo hay cinco fiscales.

En la sección territorial de Vélez, que comprende siete juzgados de jurisdicción mixta, se cuenta con cuatro fiscales. «Con tan exigua cifra creo que está todo dicho», apunta López Caballero.

En Fuengirola, la misma cantidad de representantes del Ministerio Público atienden cuatro juzgados de instrucción con una gran carga de trabajo, uno de violencia sobre la mujer y cuatro más de primera instancia. Es por ello que, en las secciones territoriales, se reproduce «la precariedad de la plantilla de fiscales» para atender adecuadamente la carga de trabajo de estas zonas.

Área de Marbella

También se recoge la situación del área de Marbella, que se encuentra «saturada». Sus 17 fiscales atienden 25 órganos judiciales repartidos en las localidades de Marbella, Estepona, Ronda y Málaga capital. López Caballero asevera que la población asentada en su ámbito competencia es muy elevada, superando ampliamente la de algunas fiscalías provinciales de España.

A ello hay que unir que Marbella, «como epicentro de la Costa del Sol, soporta unos casos de delincuencia especialmente complejos, como son los concernientes a la corrupción pública, así como los que atañen a la criminalidad organizada».

Toda esta situación de carencia de personal tiene su solución en la llegada de refuerzos. El fiscal jefe ya ha insistido en diversas ocasiones en que harían falta, como mínimo, 15 representantes del Ministerio Público más para la provincia malagueña.

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