«Estamos a favor de los patinetes, pero tienen que salir de las aceras»

De Pablos muestra las dificultades de las personas con movilidad reducida para desplazarse entre los patinetes./Migue Fernández
De Pablos muestra las dificultades de las personas con movilidad reducida para desplazarse entre los patinetes. / Migue Fernández

Alfredo de Pablos, presidente de la Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible, aboga por reducir el espacio de los coches en la calzada para favorecer las nuevas formas de movilidad sostenible en Málaga

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Málaga. La Agrupación de Desarrollo Málaga Accesible es una plataforma que suma a 78 asociaciones, la mayoría del ámbito de la discapacidad, pero también de pacientes y de otro tipo, con el fin común de promover una movilidad con garantías para todos. El nuevo caballo de batalla del colectivo que preside Alfredo de Pablos es lograr sacar los patinetes de las aceras.

¿Qué está pasando en Málaga con los patinetes?

–Es un problema de movilidad, hay muchísimos y al no estar regulado cada uno va por donde quiere y a la velocidad que quiere. Con las empresas de alquiler se dejan y se abandonan en cualquier sitio, por lo que hay problemas de movilidad, de accesibilidad y de confortabilidad. Cuando son pocos no tiene importancia, pero van en aumento.

¿Cuántos calculan que hay ya en la ciudad?

–Entre las empresas y los particulares debe haber más de 1.500. Nosotros, que estamos muy atentos a la movilidad urbana, hemos observado que en los carriles bici ahora por cada bicicleta que ves pasan cuatro o cinco patinetes.

Tienen más éxito que las bicis.

–Claro, es que la bici tiene dos componentes: la ecología y lo saludable, pero la gente prefiere la sostenibilidad que hacer gimnasia. Y también por cuestión de tamaño, entiendo que es una opción de movilidad que viene para quedarse, que permite llegar a cualquier sitio, plegarla o alquilarla, sin problemas de aparcamiento.

Entiendo por sus palabras que no está en contra de los patinetes.

–En absoluto, cualquier opción regulada de movilidad tiene que admitirse. Pero a Málaga y a muchos otros ayuntamientos a nivel nacional le ha pillado el fenómeno por sorpresa. Mientras estábamos discutiendo sobre el carril bici y su uso en las aceras, de pronto surge esto, con un crecimiento exponencial.

«Los patinetes se abandonan en cualquier sitio, por lo que hay problemas de movilidad»

La tecnología va por delante de las normas.

–Sí, y la movilidad urbana contempla no solo las aceras, sino el uso de todos los espacios, incluida la calzada. Lo que no puede ser es que los peatones y las personas que vamos por la acera tengamos que soportar toda esta carga. Hay que regularlo, y mientras se regula, a nivel nacional, hay que tomar al menos medidas provisionales, que le corresponde a quien tiene la competencia, que es el Ayuntamiento.

¿Qué propuestas hacéis al Área de Movilidad para que esto deje de ser un problema de convivencia?

–Sabemos lo que no queremos, que haya vehículos a altas velocidades por las aceras. Mientras se regula hay que calmar el tráfico, porque realmente es un peligro. No ya los patinetes, que también, sino los que son de tipo bicicletas, de ruedas gruesas, con dos personas a bordo, son más de cien kilos, que a 50 km/h si atropellan a alguien es el equivalente a que te caiga alguien desde un tercer piso. Nos preocupa mucho. Cuando el foco se pone sobre personas con discapacidad siempre se piensa lo mismo, los que van en silla de ruedas. Pero hay que sumar personas mayores, niños, carritos de bebé, trabajadores de paquetería, etc. Las personas con discapacidad y movilidad reducida nos consideramos un indicador de calidad de vida, al ser más sensibles a los cambios, somos los primeros en detectar cualquier problema en la ciudad, y sobre todo en la movilidad.

«Estos vehículos vienen para quedarse, hay que aceptar la realidad y organizarla»

El hecho de que los patinetes de alquiler se estén aparcando en las aceras, ¿cómo afecta a las personas con discapacidad?

–Para las personas con hipoacusia, el problema es que los usuarios de este tipo de vehículos pretenden que seamos los transeúntes los que nos apartemos, y lo intentan resolver tocando el timbre. Evidentemente, una persona que no oye no se entera. Con las personas que no ven, la población asocia la figura del ciego con el uso del bastón, pero eso es sólo el 20%. La mayoría de los que tienen baja visión están habituados y pueden arreglarse en su zona conocida. A un ciego total le tienen que enseñar el camino, y si hay obstáculos inesperados es un problema. Una persona con visión reducida directamente es que no ve el vehículo, y si los patinetes están apoyados en cualquier esquina tropiezan con ellos, es que se lo comen. También nos preocupan mucho las personas mayores, que van con miedo por las aceras; y los niños, porque si se te escapan puedes tener un problema, y no es necesario.

¿Qué ocurre cuando se apoyan los patinetes en las fachadas?

–La línea del edificio es la referencia para el bastón y por ley tiene que estar libre dos metros. Se dan situaciones curiosas, cuando hay bares que cumplen la normativa y otros que no, y hay que hacer una gymkana. Los que tienen perro guía, se cruzan y avisan cada vez que hay un obstáculo, pero con el bastón hacen barridos, y puede que no lo localicen y tropiecen. Entendemos perfectamente la sostenibilidad, apostamos por estos medios no contaminantes, pero no entendemos que tenga que ser soportada a costa de la incomodidad del resto de la población. La libertad en la movilidad tiene que ser para toda la población.

«No puede ser que los peatones y los que vamos por la acera tengamos que soportar toda esta carga»

¿El patinete tiene que ir a la calzada o a los carriles bici?

–En todo caso, tienen que estar fuera de las aceras.

¿Por qué en otras ciudades no hay tantos problemas con los patinetes como en Málaga?

–En Sevilla no he visto ni uno. En Madrid y en Barcelona los han quitado y lo están regulando. Se ve que van a donde es más fácil, evidentemente tendrán facilidades, quizá conocen lo que se tarda en reaccionar. Hay veces que es mejor no tener problemas y regularlo, que tener el problema e intentar regularlo después. Nosotros ya avisábamos.

¿Es el coche el que estorba?

–Es que ese es el problema. Los demás convivimos en un ancho de acera que no es cierto, porque está ocupada por las terrazas. Cuando vemos una acera de menos de dos metros nos alegramos, porque sabemos que no van a colocar sillas, pero ahora nos encontramos patinetes abandonados. El Soho, por ejemplo, es una ciudad sin ley.

Entonces, ¿qué hay que hacer?

–Hay que reorganizar la movilidad, tenemos que ganar espacio para todos, pero no puedes echar el peso sólo a los que van andando, en silla de ruedas, en bici o en patinete. En la movilidad intervienen también los vehículos a motor, hay que reorganizar los espacios, incluido el de los coches. Si queremos favorecer la movilidad sostenible hay un elemento nuevo que hay que tener en cuenta, que son los vehículos de movilidad personal, y hasta entonces estaremos peleándonos por un espacio restringido. Vienen para quedarse, hay que aceptar la realidad y organizarla. No tiene sentido desear una ciudad donde el tráfico sea menor, y que sin embargo se siga manteniendo el mismo espacio para los coches. El Plan General de Movilidad de Málaga directamente puede ir a la papelera, porque no se tiene en cuenta este elemento nuevo. Además, el uso va a disminuir el precio y va a incrementar su presencia. La libertad hay que regularla, y acaba donde empieza la del prójimo. Las administraciones competentes, tienen que ser más rápidas en reaccionar, debe conjugarse la voluntad política con la capacidad técnica y el diálogo social.