Las empresas de patinetes responden a las quejas con campañas de concienciación

Una usuaria con un patinete de alquiler en el Centro. /Francis Silva. Archivo
Una usuaria con un patinete de alquiler en el Centro. / Francis Silva. Archivo

Aplicaciones de alquiler por minutos despliegan monitores en el Centro, el Puerto y los barrios con más público para mejorar la convivencia ciudadana

Ignacio Lillo
IGNACIO LILLOMálaga

Las empresas de alquiler de patinetes que se han instalado en la ciudad comienzan a hacer frente a las numerosas críticas que están recibiendo por parte de vecinos y personas con movilidad reducida, por el hecho de que estos vehículos se aparquen sobre las aceras y con escaso control. Y lo han hecho mediante el despliegue de monitores en las calles del Centro, así como en el Puerto y los barrios con más público, con el objetivo de mejorar la convivencia ciudadana. Pero también con medidas para prohibir que se aparquen en zonas sensibles.

Voi fue la primera en llegar, en noviembre, y mantiene desde el primer momento un equipo de asesores en la calle. Esta semana se sumará Wind, con una iniciativa similar, mientras que Lime ha incluido a Málaga en su programa de concienciación vial, y también contará con voluntarios. Junto a estas tres, en la capital operan Ufo y Tier.

Guillermo Mariano Ortiz, estudiante universitario y miembro del equipo de calle de Voi, explica que parte de su tarea consiste en recomendar a los usuarios que aparquen los patinetes en alguno de los 40 negocios que ya les han cedido espacio, para no afectar a los peatones en la vía pública. A su juicio, son minoritarios los que se estacionan en sitios inadecuados, y son retirados por el equipo técnico o por otra persona que lo alquila.

En el caso de Lime, un portavoz de la compañía asegura que ya han alcanzado una red de 50 puntos privados en diferentes establecimientos repartidos por toda la ciudad, al objeto de poder estacionar y recoger los vehículos, y evitar así la ocupación del espacio público y molestias a los residentes.

Algunas aplicaciones ya prohíben aparcarlos en zonas sensibles, como la calle Larios o el Muelle Uno

Wind ha ido un paso más. Además del despliegue informativo con personal en la calle y folletos en los patinetes, Gerard Sellarés, responsable en España de la firma, anuncia que su aplicación ya impide dejarlos aparcados en puntos sensibles, tales como el Puerto y Muelle Uno, la calle Larios y otras con gran afluencia de viandantes. Además, está imponiendo una penalización de 25 euros por estacionar en lugares prohibidos.

La próxima funcionalidad que se está preparando será una bonificación –en forma de descuento o de tiempo extra de uso– para los usuarios que los depositen en zonas de aparcamiento recomendado, que estarán habilitados por los ayuntamientos. Según explica, en otras ciudades ya se ha empezado a reservar una plaza de coche, en la calzada de algunas calles, como zona pública autorizada para dejarlos (como ocurre con las motos y las bicis).