Un empresario de Benalmádena compra el edificio del Gobierno Militar por 4,5 millones de euros

Los árboles existentes en la zona ajardinada del edificio han crecido de manera descontrolada hasta ocultar buena parte de la fachada./Fernando Torres
Los árboles existentes en la zona ajardinada del edificio han crecido de manera descontrolada hasta ocultar buena parte de la fachada. / Fernando Torres

El nuevo propietario, dueño del hotel Vincci Aleysa, baraja convertir el inmueble en una residencia de alto nivel para ancianos

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

El antiguo edificio del Gobierno Militar, ubicado en el número 6 del paseo de la Farola, ya no pertenece al Ministerio de Defensa. El pasado 24 de septiembre se firmó ante notario la escritura de compraventa por la que este inmueble, construido en los años cincuenta del pasado siglo y en desuso desde principios de los años noventa, pasa a manos de una empresa vinculada al empresario de Benalmádena Antonio González, propietario del hotel de cinco estrellas Vincci Aleysa y de los apartamentos turísticos Don Gustavo. Defensa sacó a subasta este edificio por cinco millones de euros el año pasado, pero no recabó puja alguna en una primera convocatoria ni en una segunda oferta, por lo que el lote quedó abierto a la opción de que pudiera ser adquirido directamente por algún interesado al precio de salida de la segunda subasta, y así ha sucedido finalmente.

Por un importe de 4.538.987 euros ha sido comprado por el citado empresario del hotel Aleysa de Benalmádena, quien todavía no tiene totalmente definido el destino que dará al edificio, por el que también mostraron interés en su momento el Ayuntamiento y el Colegio de Farmacéuticos. La construcción, de 2.438 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas (baja y primera, de 631,12 metros cada una; la segunda de 597,11 y la tercera, de 202,66), se levanta en una parcela de 1.063 metros cuadrados que está calificada como equipamiento, por lo que no se le puede dar un uso residencial, hotelero, comercial ni de oficinas a no ser que se lleve a cabo una modificación del planeamiento urbanístico para modificar el destino de este suelo.

Fuentes cercanas a la nueva propiedad del antiguo Gobierno Militar explicaron que, aunque ya han iniciado los contactos con la Gerencia Municipal de Urbanismo para analizar la viabilidad de los posibles destinos que puede tener el edificio, todavía no han tomado una decisión cerrada al respecto. No obstante, apuntaron que es muy posible que se reforme para convertirlo en una residencia de mayores de alto nivel, a modo de viviendas tuteladas para ancianos que contarían con la correspondiente atención médica y social. «Creemos que es un sitio muy bueno para eso», señalaron las fuentes, que admitieron que esa posibilidad evitaría tener que pasar por una tramitación urbanística previa que podría durar al menos un año y que obligaría a los empresarios a tener que establecer algún tipo de compensación económica o en suelo por la pérdida de un espacio de equipamiento para la ciudad. Otra opción podría ser dedicarlo a un uso de clínica privada relacionada con el mundo de la estética y el bienestar, para lo que también hay otros empresarios interesados.

Proyecto

En cualquier caso, la intención del nuevo propietario del Gobierno Militar es definir en los próximos meses el proyecto con el que el edificio va a volver a tener uso, que está condicionado por la protección arquitectónica de grado dos que pesa sobre el mismo y que está vinculada a la fachada y el volumen envolvente. Se trata de una construcción que responde a la llamada arquitectura de la autarquía. «Edificios de esta tipología, adscritos, en parte, al Movimiento Moderno, no son abundantes en nuestra ciudad, por lo que merecen su protección», señala la ficha de catalogación de esta edificación.

En el ánimo de su nuevo dueño está respetar esta premisa y hacer un proyecto «bonito» que potencie los valores estéticos de las fachadas, sin cambiar el aspecto de sobriedad militar que la caracteriza. «Tenemos ilusión por hacer algo importante», remarcaron las fuentes, que confiaron en poder definir totalmente la actuación que se vaya a acometer de aquí a finales de año de forma que pudiera iniciarse a lo largo de 2019. Por el momento, han contratado a la constructora Bilba para llevar a cabo tareas previas de desescombro y limpieza del interior.

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