Empieza la construcción del centro de inmigrantes del puerto de Málaga, que tendrá 300 plazas

Terrenos del puerto de Málaga donde se instalará el CATE /SUR
Terrenos del puerto de Málaga donde se instalará el CATE / SUR

Las instalaciones del Gobierno vienen a paliar la falta de infraestructuras con la que cuenta la capital para atender a estas personas

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Es, seguramente, el peor momento de sus vidas. Dejan atrás su hogar, a su familia. Huyen de una realidad en la que la miseria, la guerra o las persecuciones por sus creencias o sus ideas forman parte de su día a día. La desesperación empuja al mar Mediterráneo esas gomas negras en las que navegan hacinados, abrazados a la esperanza de encontrar un futuro mejor. Sin embargo, en la otra orilla, una vez rescatados en alta mar y trasladados hasta Málaga, la falta de infraestructuras para atender el fenómeno migratorio ha llegado a provocar que estas personas hayan tenido que dormir incluso tiradas en el suelo bajo una carpa situada en uno de los muelles. Para que esta imagen no vuelva a repetirse, desde el Gobierno se anunció en el pasado mes de noviembre la creación de un Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) en el puerto de la capital. Según ha podido saber este periódico, su construcción ya ha comenzado y las instalaciones contarán con 300 plazas.

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La Dirección General de la Policía ya ha contratado los suministros y los módulos prefabricados que conformarán la estructura del CATE, instalaciones en las que los migrantes rescatados por Salvamento Marítimo permanecen bajo custodia policial durante el plazo máximo de 72 horas que prevé la ley para su identificación y la tramitación de los expedientes administrativos. Precisamente, los trabajos han empezado por la construcción de los módulos, que posteriormente serán trasladados hasta el Puerto de Málaga e instalados.

Por ello, sobre el terreno aún no se aprecia ningún rastro de los trabajos de construcción del CATE, que se ubicará en una parcela de 3.000 metros cuadrados situada en la margen izquierda de la desembocadura del río Guadalmedina. Estos terrenos fueron cedidos después de que el consejo de administración de la Autoridad Portuaria aprobase a finales de noviembre un convenio de colaboración entre este organismo y la Secretaría de Estado de Seguridad –dependiente del Ministerio del Interior–.

Los plazos se están cumpliendo y, como anunció la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez, está previsto que las instalaciones comiencen a funcionar este mismo verano. Será entonces cuando se abran las puertas de este CATE, que contará con diferentes espacios, como una zona administrativa para realizar los trámites legales, así como dormitorios para hombres, mujeres y niños, comedor, duchas y aseos.

Este centro viene a paliar la falta de infraestructuras en Málaga para atender a los migrantes rescatados en alta mar, una labor que ha alcanzado en el último año cifras históricas. Solo en Málaga se atendieron a 10.675 personas en 2018, cinco veces más que en el año anterior, lo que supone un dato sin precedentes.

Hasta ahora, después de ser trasladados hasta la capital y asistidos en el puerto por Cruz Roja, estas personas están siendo conducidas en autobús por la Policía Nacional hasta el CATE de San Roque (Cádiz) para realizar los trámites administrativos.

La espera para ello se hace resguardados en los módulos de Cruz Roja o incluso en la caseta de la Feria de Málaga que se habilitó para albergar a los migrantes durante esas 72 horas, debido al alto número de migrantes llegados durante el año pasado. De hecho, antes de que usara la caseta, se dio esa imagen indignante en la que observaba a un centenar de migrantes hacinados y tirados en el suelo para pasar la noche en el puerto bajo una carpa. Todo ello quedará atrás con la apertura del CATE en el puerto.

Por ello, la iniciativa de este centro es bien recibida. La subdelegada del Gobierno afirma que «es una buena noticia» tanto la construcción del CATE como el cumplimiento de los plazos por parte del Ministerio del Interior. Al respecto, añade que el Gobierno sabía desde 2015 que se iba a producir un incremento de llegadas de migrantes a las costas andaluzas y que el anterior ejecutivo no dispuso ninguna infraestructura para su acogida. En cambio, continúa, este Gobierno, desde el primer momento, se propuso corregir el déficit lo antes posible para que exista un tratamiento digno a los migrantes.

A nivel policial, la máxima representante del Sindicato Unificado de Policía (SUP), Mariló Valencia, insiste en que las infraestructuras son positivas para atender a estas personas y recuerda que se evitará tener que hacer los traslados a San Roque. Aun así, afirma que será necesario un refuerzo de agentes para atender el CATE.

El responsable de Cruz Roja en Málaga, Samuel Linares, recuerda que todas las infraestructuras para ofrecer «una atención digna y adecuada» a estas personas son necesarias. Explica que, de esta forma, se evitará que los migrantes, nada más llegar de su periplo migratorio, tengan que viajar numerosos kilómetros para realizar un trámite administrativo y policial. Asimismo, permite, según señala, que las mujeres y niños no tengan que dormir en el centro de baja exigencia del ayuntamiento y estén en un espacio adecuado.

Samuel recuerda que, aun así, son necesarias más infraestructuras, como un centro para asistir a los migrantes después de esas 72 horas de custodia policial, tras lo que, por regla general, estas personas quedan en libertad debido al volumen del fenómeno migratorio. Se trata de unas instalaciones para su estabilización y derivación, en las que se les apoya para comunicarse con su red de contactos y que puedan continuar con su periplo migratorio sin quedar desamparados en la calle. El reto sigue sobre la mesa.