Detienen a un padre y su hijo acusados de pegar al dueño de un bar al que se negaron a pagar

Detienen a un padre y su hijo acusados de pegar al dueño de un bar al que se negaron a pagar

El propietario del establecimiento relató que uno de ello le propinó varios puñetazos mientras el otro le golpeaba con una muleta en la cabeza

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Agentes de la Policía Local de Málaga han detenido a un padre y a su hijo después de que, presuntamente, agredieran al propietario de un bar de la capital. Según han informado las fuentes consultadas por este periódico, el motivo de la disputa fue que los arrestados se negaron a abonar al dueño del establecimiento el precio de sus consumiciones.

Los hechos tuvieron lugar hace varias semanas en un bar situado en la barriada de El Torcal. Ya de madrugada, la Sala del 092 recibió un aviso de que se estaba produciendo una riña en el establecimiento, por lo que una dotación se desplazó rápidamente hasta el lugar de los hechos.

Allí solo quedaba el propietario del bar, ya que los supuestos agresores se habían marchado del lugar. Según han indicado las fuentes consultadas, fue él mismo el que explicó a los policías locales lo que había ocurrido. Al parecer, un padre –41 años– y su hijo –21 años– se habían negado a pagar unas consumiciones, tras lo que el progenitor le habría agredido golpeándole en la cabeza con una muleta que llevaba mientras que el joven, supuestamente, le propinó varios puñetazos.

El dueño del establecimiento presentaba una brecha en la ceja izquierda que precisaba puntos de sutura, por lo que fue trasladado hasta un centro de salud. Desde allí, posteriormente fue derivado hasta un hospital ya que podría presentar una lesión ocular y se le realizaron diversas pruebas.

Mientras tanto, la Policía Local estableció un dispositivo para detener al padre y a su hijo. El operativo no tardó en dar sus frutos y poco después localizaron en las inmediaciones, en concreto en la calle Cancho Pérez, a dos hombres que encajaban con la descripción de los sospechosos. Los agentes que dieron con ellos también observaron que éstos tenían manchas de sangre.

Además, se llevaron una sorpresa. El mayor de los dos sospechosos, el hombre de 41 años de edad, se encontraba a menos de 20 metros del domicilio de una víctima a la que tenía prohibido acercarse a menos de 300 metros por orden judicial, en virtud de un homicidio en grado de tentativa.

Por todo ello, los agentes procedieron a la detención del padre y de su hijo acusados de un supuesto delito de lesiones. Asimismo, el padre quedó arrestado por incumplir la orden de alejamiento que tenía sobre una tercera persona, siempre según han asegurado las mismas fuentes.

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