La detenida por el asesinato de Joshua dice que se les cayó el cuerpo en el paseo marítimo

Imagen de archivo del despliegue en la zona y del sospechoso al que busca la policía./SUR
Imagen de archivo del despliegue en la zona y del sospechoso al que busca la policía. / SUR

La mujer estuvo 25 días en paradero desconocido después del crimen, en el que la víctima recibió 19 puñaladas, 13 de ellas en la espalda

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Durante 25 días estuvo en paradero desconocido. Las autoridades la buscaban por el crimen de Joshua, cuyo cuerpo fue hallado el 30 de diciembre en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso de la capital después de haber sido apuñalado hasta la muerte y arrojado desde un coche. Sin embargo, tras entregarse en dependencias policiales, ya bajo arresto, relató a los agentes, que la investigaban por el asesinato de la víctima, que ella y su pareja perdieron el cuerpo cuando circulaban camino de los montes para deshacerse de él.

Así lo aseguró tras su detención el 24 de enero. Explicó que aquella noche ella y su pareja, Andrés Ismael, al que las autoridades buscan desde entonces por el crimen, habían salido a cenar con unos amigos. Más tarde, en un pub de la capital, coincidieron con la víctima.

La noche continuó y Joshua acabó en la zona de Sacaba junto a la arrestada y Andrés Ismael, al parecer, bebiendo unas cervezas. Siempre según el relato que ofreció en comisaría, indicó que llegaron a este punto de la capital en su coche, viajando ella en el asiento trasero y los dos hombres delante.

Aseguró a los investigadores que su pareja puso la música fuerte y le dijo que se quedara en el coche, que no se bajara. Tras andar unos metros hacia el mar, continuó afirmando que vio un forcejeo entre ambos, cayendo uno de los hombres al suelo.

La detenida manifestó que Andrés Ismael arrastró el cadáver y lo introdujo en el maletero, tras lo que circularon en dirección a El Palo. Aseveró que su pareja le dijo que iba a llevar el cuerpo a los montes para tirarlo allí.

Pero cuando se encontraban en el paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso escucharon un ruido como de que se había abierto el maletero, según señaló a los policías, añadiendo que su pareja se bajó del coche y dijo que el cuerpo no estaba, que se había caído.

Desde entonces, la mujer convivió con el sospechoso intentando eludir la acción de la justicia. Contó a los policías nacionales que malvivían entre casas okupadas y noches a la intemperie, alimentándose de lo que robaban en supermercados, sobre todo, en la zona de Las Flores de la capital. La detenida expuso que incluso llegaron a estar en lugares públicos cerca de policías uniformados. Pero en su argumentación aseguró que su pareja la tenía amenazada de muerte, así como a su familia, por lo que no escapó hasta aquel 24 de enero, en un despiste de Andrés Ismael, sobre el que afirmó que también la maltrataba.

Sin embargo, los investigadores no comparten esta argumentación y aseguran que la mujer participó en el presunto asesinato de Joshua. Será un jurado popular el que se encargará de juzgar esta causa, según un auto en el que se explica que el joven recibió 19 puñaladas, 13 de ellas por la espalda, antes de ser arrojado desde el coche. En el documento se dice que el vehículo pertenecía a la sospechosa. De hecho se encontró cerca de su casa, con sangre y arena, la misma que la víctima tenía adherida en su cuerpo. También en las proximidades, en un contenedor, se halló ropa de los investigados manchada de sangre. En la vivienda que okupaba el sospechoso que está en paradero desconocido se encontró el chaquetón quemado de la víctima y la hoja de un cuchillo que coincide con las heridas.

Por ahora no se conoce el motivo del crimen. En su declaración, la arrestada dijo que su pareja nunca le confesó por qué apuñaló a Joshua. Simplemente, según su versión, le reconoció que era algo que tarde o temprano iba a pasar, si no un día, otro.

Por su parte, los agentes aún siguen buscando al sospechoso. Se trata de un hombre de 31 años, español, de 1,70 metros de altura, piel blanca, unos 70 kilogramos de peso y pelo corto con entradas, presentando como rasgo característico uno de los incisivos inferiores fracturado o carente y un incisivo superior de color negro.