El desalojo de Hacienda por reformas no se completará hasta mediados de 2019

El edificio de la Delegación de Hacienda data de 1979./Salvador Salas
El edificio de la Delegación de Hacienda data de 1979. / Salvador Salas

La antigua sede de la Cámara Agraria se suma al Málaga Plaza y a sendos locales en Hilera y Héroe de Sostoa para reubicar todos los departamentos al menos siete años

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Los daños detectados en la estructura de la sede de Hacienda en Málaga no comprometen la seguridad de los 690 funcionarios ni de las dos mil personas que pasan a diario por este inmueble de la avenida de Andalucía pese a que algunas zonas están apuntaladas, pero desde que se tomó la decisión de desalojar el edificio hasta que realmente se quede vacío para acometer su rehabilitación integral van a pasar dos años. Entre las dificultades en encontrar locales de oficinas para reubicar todos los departamentos, las obras de adaptación de los mismos y el proceso de mudanza, la previsión es que el emblemático edificio levantado a finales de los 70 no quedará expedito hasta mediados de año. No hay fechas cerradas, pero ése es el calendario que manejan en el Ministerio de Hacienda para completar el traslado pese a que la idea era no irse más allá de enero.

Local alquilado de Compositor Lehmberg, en obras.
Local alquilado de Compositor Lehmberg, en obras. / SUR

La maquinaria está en 'stand by', a la espera de que vayan terminando los trabajos en los cuatro inmuebles alquilados en los que se distribuirán los distintos servicios administrativos. Como ha venido informando este periódico, los servicios de la Agencia Tributaria se repartirán entre el edificio de la calle Héroe de Sostoa que hasta mediados de marzo ocupaban el centro de oportunidades y un supermercado de El Corte Inglés (antiguo Gaybo), la mayor parte de la segunda planta de oficinas del centro comercial Málaga Plaza y la entreplanta de un bloque de la calle Hilera que hasta hace una década albergó varios juzgados.

Cuarta ubicación

Después de haber peinado toda la ciudad en busca de locales que se ajustaran a las necesidades faltaba encontrarle destino a los departamentos del propio Ministerio de Hacienda y de organismos como el Catastro o el Tribunal Económico-Administrativo. Finalmente, no se irán muy lejos, ya que el espacio elegido ha sido la planta de un edificio de oficinas con fachada a la avenida de Andalucía y la calle Compositor Lehmberg Ruiz, situado justo encima de la tienda de Cortefiel y que durante años fue sede de la Cámara Agraria. El contrato de arrendamiento se firmó a finales de octubre, estando prevista la finalización de los trabajos de adecuación antes de que concluya el primer semestre de 2019.

El retraso en encontrar los inmuebles mantiene sin fecha el arreglo de los daños detectados en la estructura del edificio

Más avanzados están los plazos en los departamentos de la Agencia Tributaria, aunque también acumulan retraso. Si la intención era que estuvieran listos el pasado otoño, la realidad ha sido bien distinta. Ahora, las miras están puestas en el próximo mes de enero. A partir de ahí, quedaría por resolver la recepción de los locales y su equipamiento antes de acometer la mudanza. Aún así, en la Agencia Tributaria se muestran convencidos de que el traslado estará materializado entre marzo y abril. ¿Durante cuánto tiempo? La vuelta a la sede actual es una incógnita, hasta el punto de que entre los trabajadores está la duda de si volverán algún día.

El regreso se deja abierto

Recelos al margen, lo cierto es que el organismo estatal trabaja con un margen de siete años, que es la duración de los contratos de alquiler, aunque podrían prorrogarse. Y es que el plazo de regreso se deja abierto, ya que dependerá de los tiempos de tramitación y ejecución de unas obras que por sí solas puedan llevarse entre tres y cuatro años. Además, mientras no quede vacío el edificio no se podrán realizar las demoliciones de todo el revestimiento de la estructura principal (techos y tabiques) para hacer un diagnóstico más preciso antes de encargar la redacción del proyecto de ejecución. Unos trabajos que, a falta de un mayor detalle, consistirán en el refuerzo de forjados y pilares mediante placas y vigas de gran tamaño, aunque se aprovechará para renovar por completo el edificio.

El garaje está apuntalado desde finales de 2016.
El garaje está apuntalado desde finales de 2016.

El plan diseñado por Hacienda pasa por destinar la construcción propiedad de El Corte Inglés a los departamentos de gestión, recaudación e información al ciudadano (255 trabajadores), mientras que los 130 funcionarios del área de inspección irán al Málaga Plaza y el resto de áreas no operativas (otro centenar de empleados entre servicios generales, recursos humanos y otros departamentos) al local de la calle Hilera, adquiridos hace años por una empresa de formación aunque sin llegar a darle actividad. Por último, el resto de organismo dependientes del Ministerio se trasladarán a Compositor Lehmberg Ruiz.

Por su parte, representantes sindicales insisten en mostrarse contrarios a esta medida y en apostar por la ejecución de las obras por fases para evitar un desalojo íntegro. En este sentido, ponen en duda la viabilidad y eficacia de dispersar los distintos departamentos, además de advertir del impacto económico que supondrá para las arcas públicas el arrendamiento de estos cuatro inmuebles de forma indefinida. Hacienda no aporta cifras al respecto, aunque sí que admiten que la factura superará el millón de euros anuales.

Deficiencias en la estructura, pero no en la cimentación

La decisión de desalojar la sede de la avenida de Andalucía está tomada desde que a mediados de 2017 se confirmaron las deficiencias que presenta la estructura desde la construcción original. En este sentido, fuentes del órgano estatal remarcan que estas debilidades están en la estructura, no en la cimentación de este inmueble que data de 1979 y descartan cualquier relación con las obras del metro. En cualquier caso, desde finales de 2016 está apuntalado y cerrado el garaje para evitar el peso de los 260 vehículos que hasta entonces aparcaban al detectarse corrosión en los pilares tras unas inundaciones. Posteriormente, a mediados de 2017, le siguió el refuerzo en las zonas que soportan más carga, como las de atención al público.