El desalojo del edificio de Hacienda por obras durante siete años costará 15 millones sólo en alquileres

El edificio de la Delegación de Hacienda fue levantado a finales de los años 70. /SUR
El edificio de la Delegación de Hacienda fue levantado a finales de los años 70. / SUR

El traslado de todos los departamentos administrativos a cuatro inmuebles arrendados no se completará hasta mediados de año

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El desalojo de la sede de Hacienda en Málaga para corregir los daños detectados en su estructura va a suponer a las arcas públicas un desembolso de unos 15 millones de euros sólo en lo concerniente al alquiler de los cuatro inmuebles de la ciudad donde serán reubicados todos los departamentos de la Agencia Tributaria y del propio Ministerio durante al menos siete años. Ésa es la duración inicial de los respectivos contratos de arrendamientos, aunque se deja la puerta abierta a sucesivas prórrogas de hasta tres años más en función de cuándo se acometa la rehabilitación integral de este emblemático edificio de la avenida de Andalucía. El gasto en alquileres será de 1,9 millones anuales, aunque en el cómputo general también se incluyen otros 1,3 millones para costear parte de los trabajos de adaptación de las futuras oficinas.

A esta cuantía habría que sumar el montante que se llevará la propia ejecución de las obras de rehabilitación del edificio, cuyo coste se estima en unos cuatro millones de euros aunque la cuantía no se conocerá hasta que quede vacío y se puedan realizar las demoliciones de todo el revestimiento de los techos y tabiques. Será entonces cuando se pueda hacer un diagnóstico más preciso sobre el alcance del debilitamiento en la estructura desde su construcción a finales de los años 70.

Estos daños, que no afectan a la cimentación y que desde un primer momento se desvincularon de las obras del metro, no comprometen la seguridad de los 690 funcionarios ni de las 1.500 personas que pasan a diario por estas oficinas, pero sí que han obligado a apuntalar varias zonas como los aparcamientos y el archivo de forma preventiva mientras se acomete el desalojo integral de las instalaciones. ¿Cuándo será? Todo apunta a que no se completará hasta mediados de este año, dos años después de que se tomara la decisión de abandonar temporalmente el edificio para su rehabilitación. Una demora que se debe fundamentalmente a las dificultades surgidas a la hora de encontrar ubicaciones alternativas para el traslado de todos los servicios administrativos, lograr el visto bueno al alquiler por parte de la Dirección General de Patrimonio del Estado y la ejecución de las obras de adaptación de los mismos.

La Agencia Tributaria presume de haber conseguido precios «muy competitivos»

Como ha venido informando este periódico, los departamentos de la Agencia Tributaria se repartirán entre el edificio de la calle Héroe de Sostoa que hasta mediados de marzo del año pasado ocupaban el centro de oportunidades y un supermercado de El Corte Inglés (antiguo Gaybo), la mayor parte de la segunda planta de oficinas del centro comercial Málaga Plaza y la entreplanta de un bloque de la calle Hilera que hasta hace una década albergó varios juzgados. El puzle se completará con la planta de un edificio de oficinas con fachada a la avenida de Andalucía y la calle Compositor Lehmberg Ruiz (justo encima de la tienda de Cortefiel) que fue sede de la Cámara Agraria y al que irán los departamentos del propio Ministerio de Hacienda y de organismo como el Catastro o el Tribunal Económico-Administrativo.

Autorizados por Patrimonio

Desde Hacienda se muestran reacios a facilitar información sobre los contratos de arrendamiento y su montante argumentando que «hay empresas cotizadas en la operación» y limitándose a señalar únicamente que los precios han sido fiscalizados y autorizados por Patrimonio del Estado y que se trata de «importes muy competitivos». En este sentido, inciden en que son «notablemente inferiores a los existentes en el mercado para la misma ubicación y metros de acuerdo con los estudios realizados con carácter previo». Este periódico ha tenido acceso a las cifras de los contratos, y el montante oscila entre los 9,5 y los 12 euros el metro cuadrado.

El plan diseñado por Hacienda pasa por destinar los más de cinco mil metros cuadrados de la construcción propiedad de El Corte Inglés a los departamentos de gestión, recaudación e información al ciudadano (255 trabajadores), mientras que los 130 funcionarios del área de inspección irá al Málaga Plaza (unos 2.300 metros cuadrados distribuidos en varios módulos) y el resto de áreas no operativas (otro centenar de empleados entre servicios generales, recursos humanos y otros departamentos) a los 1.800 metros disponibles en la calle Hilera, adquiridos hace años por una empresa de formación aunque sin llegar a darle actividad. Por último, el resto de organismo dependientes del Ministerio se trasladarán a Compositor Lehmberg Ruiz.

«Se ha conseguido maximizar la eficiencia en la gestión del gasto público a la par que dotar a los ciudadanos de Málaga de una solución alternativa a la sede actual que debe reformarse, que resulta óptima en cuanto a ubicación y accesibilidad evitando con ello molestias innecesarias para aquellos casi 1.500 ciudadanos que precisan de nuestros servicios a diario», afirman en la Agencia Tributaria. En este sentido, remarcan que la próxima campaña de la Renta no se verá afectada por este proceso de mudanza, ya que las declaraciones se tramitan desde hace años en las oficinas de la calle Puerto, en la zona de La Malagueta, que únicamente se habilitan para la ocasión y que albergan a los empleados que se contratan cada año para reforzar la campaña.

Los funcionarios rechazan la viabilidad del traslado y critican el «descomunal gasto» en alquileres

Los funcionarios de Hacienda en Málaga siguen mostrando sus recelos sobre la idea de la Administración estatal de desalojar la sede principal de la avenida de Andalucía, a pesar de que la decisión no sólo está tomada sino que está previsto que se materialice en los próximos meses. A través de sucesivos escritos, la junta de personal pone en duda la viabilidad y eficacia de reubicar todos los servicios en distintos inmuebles no sólo por la comodidad propia de los trabajadores, sino por la de todos los contribuyentes que pasan por estas dependencias para hacer alguna gestión. Pero también ponen el acento en su impacto económico, calificando de «descomunal gasto situado entre 15 y 21 millones sólo en alquileres para realizar una obra de refuerzo y acondicionamiento cuyo coste en ningún caso superará los 8 ó 10 millones.

«Por menos dinero, concretamente 17,5 millones, la Junta de Andalucía ha proyectado un edificio nuevo para 500 empleados», advierten, en referencia a la nueva sede administrativa prevista en la avenida de Ortega y Gasset.

Con estos condicionantes, «y a falta de un informe que diga que la única opción es el desalojo», los representantes sindicales insisten en que la solución más viable tanto funcional como económicamente sería la ejecución de las obras por fases, aprovechando que la 9.ª planta está en desuso. En este sentido, también se preguntan por qué no se ha optado por habilitar las instalaciones de la Aduana ubicadas en el muelle de Heredia del puerto, que tienen dos mil metros cuadrados.