Dani Pérez sobre la lista: «Mi corazón es muy grande»

Dani Pérez, en su despacho de la Casona./Pilar R. Quirós
Dani Pérez, en su despacho de la Casona. / Pilar R. Quirós

Si al PP le faltan nombres para el Gobierno andaluz, al PSOE tras la debacle le sobran. Conejo, Ruiz Araujo, Salas y Quintero buscarían su hueco para las elecciones municipales

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Cuando las barbas de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar. Suena, y suena con fuerza, que en el PP algunos concejales están siendo tentados para que den el salto al panorama regional. Si al alcalde Francisco de la Torre se le estrecha el campo de votantes, algo que parece presumible, algunos populares podrían tener su hueco en puestos políticos como viceconsejeros o delegados provinciales o en otras carteras que tengan ese matiz. Eso siempre y cuando el PPy Cs cumplan su acuerdo de gobierno, que hace una distinción muy clara entre los cargos políticos y las direcciones técnicas, caso éste último que parece serán las más abundantes y para las que los candidatos deberán pasar un concurso público, abierto y transparente. Esta sección ya se hizo eco ayer de que los altos directivos del Ayuntamiento de Málaga, en principio, no estarían interesados en estos puestos dada la mala remuneración, que a su juicio, han tenido hasta ahora, de 48.000 a 61.000 euros, un asunto que revisarán los socios del Gobierno andaluz y que equipararán a las retribuciones análogas en el Gobierno de la nación.

A nadie se le escapa que la noche electoral en el PSOE corrían las lágrimas y se dibujaban caras de desdicha porque perder la Junta es algo mucho más serio que ver caer a tu gente. Para muchos supone perder su puesto de trabajo. Sin ambages. El primero que iba a salir de parlamentario y que parecía tener claro que lo haría era el portavoz socialista en la Diputación Provincial y concejal de Málaga, Francisco Conejo, cuyo puesto de corte se quedó un número por encima del suyo: cuatro parlamentarios por Málaga. En vista de que no hay salto a la política regional, todo apunta a que vuelva a repetir en las listas para seguir en la Diputación y, al menos, seguir en el cotarro provincial.

Es precisamente el lado masculino, sabiendo que el PSOE hace listas paritarias, el que más concurrido estaría. En puestos destacados los que llamarían a las puertas de la Casona habida cuenta de la importancia que el PSOEda a los secretarios generales de las agrupaciones de distrito por lo que ya habría tres que podrían querer recolocarse. Primero, los delegados en funciones de Empleo, Mariano Ruiz Araujo (agrupación de El Palo) y el de Agricultura, Javier Salas (Carretera de Cádiz). Estaría también en esta tesitura el hasta ahora jefe de gabinete del consejero de Empleo, Francisco Quintero (secretario de Teatinos),que salió de técnico socialista en el Ayuntamiento para encomendarse a esta tarea y que podría volver por donde se fue. Ante esta tesitura, el portavoz socialista, Daniel Pérez, que ganó en primarias ser cabeza de cartel a las elecciones municipales de mayo bromeaba ayer:«Mi corazón es muy grande», para no decantarse a priori por nadie porque la lista es hasta 31 concejales, amplia, pero la representación socialista lleva siendo dos mandatos municipales en nueve concejales, y la mejor de las encuestas no le daría más de diez en esta nueva tesitura. Todos saben que la lista la cocina la ejecutiva provincial, las agrupaciones socialistasy el cabeza de cartel que, con suerte, coloca a uno o dos de los suyos en puestos de salida. «Cuando gané las primarias estaba el problema de las listas, pero luego pensé, bendito problema», afirma el que la encabeza. Sólo queda que ahora hagan cábalas, presionen o se posicionen los postulantes. Afinales de febrero, a más tardar, lo sabremos.

En los pasillos: «A las direcciones generales iban los que 'aparcaban'»

El flujo de información entre unos y otros concejales estos días es constante. De todos los partidos en general. Es innegable que los nuevos tiempos de los populares comandando el Gobierno andaluz despierta mucha curiosidad y suspicacia, y los interesados en postularse a cargos políticos conversan con los socialistas y aledaños sobre la conveniencia o no de aceptar un puesto u otro que les puedan ofrecer en la nuestra estructura gubernamental.

Tras varias conversaciones oídas en tono distendido, que en los pasillos los ediles de todas clases y colores hablan de todo, la primera conclusión es que las direcciones generales, que había a decena por consejería no tienen especial interés para ellos, al menos como han estado planteadas hasta arriba. «A las direcciones generales iban los que 'aparcaban'», era una de las frases. «Hombre, si no tienes opciones en la lista (municipal popular), y sólo te ofrecen eso pues piénsatelo», era otra.

Grosso modo entre los concejales está mejor vista la opción de ser delegado provincial, ya que la vida de director general es más bien gris, como cuentan, y apenas tiene visualización mediática, cosa que cambia con los delegados provinciales, que manejan sus propias ruedas de prensa con cierta repercusión. Dejando a un lado las consejerías, que ya tienen muchos novios y todos no pueden ser de Málaga, el puesto que los ediles valoran por su empaque es el de delegado del Gobierno andaluz, que entre ellos convienen que tiene un estatus sino similar parecido al de alcalde y subdelegado del Gobierno.