«Cuarenta días en Humahuaca te cambian la vida»

María Andrea Gil-Félez viajó este verano a Humahuaca para ayudar en una misión claretiana. :: sur/
María Andrea Gil-Félez viajó este verano a Humahuaca para ayudar en una misión claretiana. :: sur

La malagueña María Andrea Gil-Félez narra su experiencia en una misión al norte de Argentina para animar a participar hoy domingo en el Domund

ENCARNI LLAMAS MÁLAGA.

'Cambia el mundo' es el lema del Domund 2018, que se celebra hoy domingo, 21 de octubre. Esta Jornada Mundial de las Misiones se viene celebrando desde el año 1926, con el objetivo de «promover el compromiso de los cristianos para que el anuncio del Evangelio llegue a todos los ámbitos del mundo, junto con la promoción social que él conlleva», explican desde Obras Misionales Pontificias, la institución de la Santa Sede encargada de buscar medios para impulsar la actividad misionera de la Iglesia Católica.

El día del Domund se nos invita a todos a rezar y apoyar a los misioneros de todo el mundo, especialmente a los 12.000 misioneros españoles, entre los que se encuentran 170 malagueños; y a colaborar económicamente con los 1.108 territorios de misión.

«¡Que alegría celebrar de nuevo la jornada mundial del Domund! Este año, de una forma especial nos dirigimos a los jóvenes. Por eso el lema de este año es: 'cambia el mundo'», explica el delegado de Misiones en Málaga, Luis Jiménez, «la Iglesia tiene una gran esperanza en que los jóvenes, al igual que los misioneros sean capaces de poner su granito de arena en cambiar este mundo y hacerlo más humano, más justo, más fraterno, más solidario. Apoyemos la labor evangelizadora de nuestros misioneros. Gracias a todos por vuestra colaboración».

En plena celebración del Sínodo sobre los Jóvenes, que comenzó el pasado día 3 y concluirá el próximo domingo, 28 de octubre, nos acercamos al testimonio de una joven de la Diócesis de Málaga que ha vivido una experiencia en la misión que ha cambiado su vida.

María Andrea Gil-Félez Martín tiene 24 años y es miembro de la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en el barrio malagueño de El Perchel. El pasado verano vivió una experiencia misionera de cuarenta días en la misión claretiana de Humahuaca, en la provincia de Jujuy, al norte de Argentina, en la que los claretianos llevan casi medio siglo acompañando y compartiendo con el pueblo. «Es complicado resumir todo lo que he podido vivir en esta misión», afirma María Andrea. «Hemos podido ver la pobreza de primera mano, hemos visto la humildad de las personas, situaciones difíciles pero que han sido y son afrontadas con agradecimiento a Dios y a los que les han ayudado. Hemos conocido la valentía y la fuerza de muchas personas y la gran fe que tienen al creer plenamente en Dios y en la Santísima Virgen María. También hemos visto el gran esfuerzo que hacen las madres y los padres para sacar adelante a sus familias; y la enorme vocación que tienen los docentes, que dejan atrás sus vidas, sus familias y sus hogares para seguir educando, para que el futuro sea diferente, para cambiar el mundo», dice.

Un antes y un después

«Sin duda, esta experiencia ha sido un antes y un después en mi vida, Dios me ha mostrado una realidad diferente a la que vivo en mi día a día. Me ha hecho caer en la cuenta de que debemos cambiar el mundo y que solo lo conseguiremos si vivimos y trabajamos en comunidad», añade la joven.

El testimonio de María Andrea es uno de los que se pudo escuchar en la Vigilia de Oración que tuvo lugar el pasado viernes, 19 de octubre, en la parroquia Nuestra Señora del Carmen, en Málaga capital. También hubo vigilias en la parroquia del Carmen de Fuengirola y en la de San Sebastián de Antequera, ayer sábado 20 de octubre.

En la campaña Domund 2017 se recaudaron en las parroquias e iglesias de la Diócesis de Málaga 290.688,39 euros cuyo destino fueron los proyectos de desarrollo, evangelización y promoción humana de los países más necesitados del mundo.

Los colegios de la diócesis también participan en la campaña del Domund, presentando la labor de los misioneros e invitando a las familias a colaborar económicamente. Es el caso del Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo, que dirigen las Franciscanas de los Sagrados Corazones en Melilla. Sor Paula explica que, la campaña comienza «con una invitación por megafonía a todos los alumnos del colegio. Durante todo el mes de octubre, realizamos un servicio de concienciación sobre la labor de los misioneros, las necesidades de los que no tienen nada y la cantidad de cosas que a nosotros nos sobran. Recalcamos que hay que tener presente que cada uno, desde donde estamos, podemos ser misioneros. Todos los días rezamos la oración del Domund desde megafonía, para que se unan todas las aulas. Además, hacemos la colecta a través de los sobres, con la generosa colaboración de los padres, y la postulación por las calles, para lo que van los niños acompañados de sus padres. También estamos suscritos a la revista Gesto, un medio estupendo para la animación misionera de los niños. Para nosotros la campaña se desarrolla durante todo el mes de octubre, mes de las misiones».