«Nos están convirtiendo en una escombrera»

Los restos de obra se acumulan en varios puntos situados en el entorno de San Julián./Salvador Salas
Los restos de obra se acumulan en varios puntos situados en el entorno de San Julián. / Salvador Salas

Vecinos de San Julián y Guadalmar denuncian la proliferación de vertidos ilegales de restos de obra y mobiliario en el entorno de ambas barriadas

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Los vertederos ilegales siguen aflorando en la periferia de la capital, fruto del incivismo de algunos que por ahorrarse contratar una cuba o depositarlos correctamente en el vertedero de Los Ruices dejan sus restos de obras en cualquier sitio, las carencias del servicio de recogida y la escasa vigilancia policial para erradicar una práctica que, al menos sobre el papel, está tipificada como una infracción grave en la ordenanza municipal con multas de hasta 1.500 euros. En los últimos meses se han erradicado algunos de los principales puntos negros, como el que había en la parte del polígono Villa Rosa más próxima al río Guadalhorce que se saneó tras la denuncia realizada por este periódico el pasado julio, pero casi de forma inmediata se generan otros en la zona. Y bien que lo están notando los vecinos de las barriadas de La Loma de San Julián y Guadalmar, donde la acumulación de restos de obra, muebles y demás enseres es una estampa habitual en varios puntos sin urbanizar situados junto a los viales que comunican esta zonas con el entorno de Ikea, Plaza Mayor y otros establecimientos como Bricomart.

«Nos están convirtiendo en una escombrera permanente». No le falta razón a Josefina Blanco, presidenta de la asociación de vecinos de La Loma de San Julián, quien reconoce estar cansada de realizar peticiones a la junta de distrito de Churriana para que intervenga. Y lo cierto es que lo hace, enviando a operarios de Limasa para que retiren las montañas de restos de obra, muebles y demás enseres, pero también lo es que en cuestión de días el incivismo vuelve a aflorar y a encontrar su sitio en la zona.

El PSOE critica que estos vertederos incontrolados «crecen por semanas sin una respuesta efectiva del equipo de gobierno»

«Vinieron a limpiar un llano junto al campo de fútbol y pusimos una alambrada para cerrar el paso, pero a los pocos días aparecieron escombros en otra explanada de enfrente, así que tras avisar al Ayuntamiento se volvió a sanear y se puso un montículo de tierra para impedir también el acceso de vehículos, pero ahora han vuelto a aparecer en otro punto», denuncia Josefina, en referencia a una parcela situada a pocos metros del antiguo apeadero del Cercanías en la que hay muebles, restos de obra, sanitarios, cristaleras y hasta bañeras. «Parece una guerra perdida. Es horrible», se lamenta la representante vecinal, quien apunta sus críticas a pequeñas empresas de construcción.

Escombros en Guadalmar.
Escombros en Guadalmar. / Salvador Salas

No es precisamente el único lugar del entorno convertido en vertedero. Más a la vista, junto a la glorieta donde se sitúa el vial que separa el establecimiento de Porcelanosa del centro de ocio Plaza Mayor (confluencia de las calles Victoria de los Ángeles y Rimsky Korsakov) también se acumulan los residuos. Principalmente escombros de obra, pero también hay un sofá y varios colchones.

Piden más presencia policial

Lo mismo ocurre en el entorno de Ikea, y también en la cuneta de la carretera del campo de golf hasta Guadalmar. «Es demasiado lo que está ocurriendo. Vienen furgonetas cargadas de sacos, los tiran y se van en cuestión de minutos. Nos hemos quejado muchas veces al Ayuntamiento y vienen a limpiar, pero a los pocos días está otra vez igual», expone el presidente de la asociación de vecinos de Guadalmar, Francisco Gaspar, para quien la única solución pasa por una mayor vigilancia policial. «Es una clara falta de civismo, pero debería haber una mayor presencia policial para perseguir a los que incumplen», apunta.

Unas quejas de las que también se ha hecho eco el grupo socialista en el Ayuntamiento de Málaga, denunciando la presencia de estos vertederos incontrolados en todo el entorno de Ikea y Plaza Mayor. «Llevamos muchos meses alertando del aumento del número de vertederos irregulares, que crecen por semanas y que siguen sin tener una respuesta efectiva por parte del equipo de gobierno del PP», advierte el portavoz del PSOE, Daniel Pérez, quien exige al Ayuntamiento que «actúe de manera rápida y decidida para poner solución a este problema que sufren los vecinos y vecinas de esta zona». En términos similares se expresa el edil socialista en Churriana, Salvador Trujillo, aunque pone el acento en el «abandono» que a su juicio sufre el distrito. «Churriana vuelve a ser un distrito de tercera para este equipo de gobierno. Los vecinos de La Loma de San Julián pagan sus impuestos como el resto de los malagueños y por eso se merecen al menos contar con los mismos servicios», remarca.