El comité de Limasa rechaza la «última» oferta del alcalde para municipalizar

Manuel Belmonte, presidente del comité de Limasa./Archivo. Salvador Salas
Manuel Belmonte, presidente del comité de Limasa. / Archivo. Salvador Salas

Los sindicatos insisten en que primero se les abonen los atrasos por incrementos salariales no aplicados entre 2012 y 2018

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Si el alcalde de Málaga quiere seguir adelante con su apuesta personal de municipalizar Limasa va a tener que rebajar más aún sus exigencias a la plantilla, que se mantiene firme en que primero se zanjen los atrasos que corresponden a los trabajadores por las sentencias que dictan que el único convenio vigente es el de 2010-2012 (previo a los recortes) antes de abordar las condiciones laborales que tendrían los empleados al pasar al ámbito público. La «inmejorable» y «última» oferta -según palabras de Francisco de la Torre- que el Ayuntamiento trasladó ayer a los sindicatos ha sido rechazada este martes por el comité de empresa, que ahora pasa la pelota otra vez al tejado de la Casona del Parque mientras se acerca la fecha tope fijada por De la Torre (en principio, este viernes) para zanjar el asunto bajo la amenaza de abrir la puerta a la privatización total de los servicios de limpieza viaria y recogida de residuos. «Lo que nos pide el alcalde es imposible. No podemos pedir a los trabajadores que renuncien a unos atrasos que les corresponden por sentencias judiciales», ha afirmado el presidente del comité, Manuel Belmonte.

La postura de los sindicatos es la misma que viene manteniendo en las últimas semanas, y es que los 8.200 euros que, según sus cálculos, les corresponde de media a cada trabajador por las subidas salariales no aplicadas entre 2012 y 2018 sean abonados aunque sea en varios ejercicios, rechazando que este dinero forme parte de un concepto variable ligado a la productividad. En la última propuesta municipal, se ofrecía que 5.500 euros se cobrarían fijos. En su contraoferta, el comité pone sobre la mesa como variables a cobrar por no absentismo y la eficiencia en el trabajo la práctica totalidad de la paga de productividad, que cifran en 1.693,8 euros. «El alcalde decía que la productividad era condición esencial, y ahí la tiene», apunta Belmonte, quien rechaza «la urgencia» del regidor cuando «lleva tiempo dándole patadas a la lata».

En cuanto a las vacaciones, que actualmente se concentran en verano pero que el Ayuntamiento pretende repartir durante el resto del año (21 días entre mayo y octubre; y las dos semanas restantes entre noviembre y abril) para reducir el gasto en contrataciones temporales, el comité se muestra abierto, pero siempre que se le compense al trabajador ya sea económicamente o con más días de asueto. Por último, el comité pide la conversión en fijos de más de 150 trabajadores, mientras la empresa ofrece ampliaciones a jornada completa a un centenar de empleados contratados a tiempo parcial.

Una vez trasladada la contraoferta, en el comité aguardan la reacción del equipo de gobierno municipal. Y lo hacen sin prisas, conscientes de que el próximo jueves, día 19, pueden recibir otro espaldarazo en los tribunales. Ese día está previsto que se reanude la vista en el Juzgado de lo Social número 4 de Málaga para concretar los derechos que deben recuperar los trabajadores en cuestiones como las tablas salariales y la citada paga de productividad. «Les hemos planteado esperar al día 19, pero advirtiendo de que cada vez que haya un procedimiento a favor de la plantilla, no vamos a renunciar», ha subrayado el dirigente sindical.

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