«Se nos ha ido un gran amigo»

«Se nos ha ido un gran amigo»
Migue Fernández

Compañeros de partido y adversarios políticos destacan la talla humana de Martín Toval

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYANMálaga

La repentina muerte del veterano dirigente socialista Eduardo Martín Toval, que el martes fallecía a causa de un infarto en el municipio de La Cala del Moral cuando regresaba de la manifestación feminista convocada tras los resultados electorales del 2D, ha causado una profunda conmoción no sólo entre sus compañeros de partido, sino también entre representantes de grupos de la oposición que tuvieron la oportunidad de compartir con él debate político pero sobre todo una estrecha relación humana.

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Muchos de ellos despedían ayer al compañero, pero sobre todo al «gran amigo», en un emotivo acto laico que se celebró por la tarde en el cementerio de La Cala, donde el político socialista residió en los últimos años. Tomaban la palabra su viuda, Mercedes, para agradecer las muestras de cariño, y sus hijos, que leyeron poesía en recuerdo de su padre. También intervino, entre otros compañeros de filas, el histórico socialista Alfonso Guerra, con quien Martín Toval cultivó una «profunda amistad» y a quien dedicó unas palabras llenas de afecto, destacando su «talla política, su rigor y su gran sentido del humor».

A esa talla política, pero sobre todo a la humana, se referían también Celia Villalobos (PP) y Antonio Romero (IU), que se convirtieron junto con el propio Martín Toval en los protagonistas de una de las elecciones municipales más disputadas de los últimos tiempos. De hecho, aquella pugna es recordada como la 'Batalla de Málaga', y terminó, en el año 1995, con Villalobos aupada a la alcaldía después de que Romero y Martín Toval, que sumaban mayoría de izquierdas, no llegaran a un acuerdo de gobierno.

La exalcaldesa popular recordaba esos tiempos justo antes de coger el AVE para desplazarse a Málaga y asistir a su funeral, profundamente conmovida por la muerte de «un gran amigo». «Cuando llegamos ambos al Ayuntamiento yo venía con una información impresionante sobre él. Me habían hablado de que Martín Toval era un hombre de palabra, comprometido, que cumplía lo que decía... Y así lo viví yo también», destacaba Villalobos, para quien Martín Toval fue una persona «razonable, divertida, volcada en la vida pública y sobre todo un gran amigo».

En una línea similar se manifestaba el tercer gran protagonista de aquella pugna política, Antonio Romero (IU), cuyo vínculo con el socialista fallecido no se resquebrajó con el paso de los años a pesar de que fue el propio Martín Toval (tercero en las votaciones con sólo siete concejales) el que no permitió que Romero fuera alcalde de Málaga, abriendo así la puerta así a que el PP tomara el bastón de mando. «Aquello se quedó en el plano puramente político, porque nuestra relación personal era muy buena», confirmaba ayer el veterano dirigente de izquierdas. «Tengo muy buenos recuerdos de aquella época en el Ayuntamiento (…). Él venía de Cataluña y estuvo durante unos años al frente del grupo parlamentario socialista con más de 200 diputados a su cargo. Eso sí que era responsabilidad», recordaba Romero, quien añadía profundamente emocionado: «Fue un hombre que siempre estuvo a la altura, a pesar de todo».

El histórico dirigente socialista Alfonso Guerra tomó la palabra en su funeral para recordar su «talla política, su rigor y su sentido del humor»

La muerte de Martín Toval dejaba también entre los socialistas malagueños, sobre todo entre los más veteranos, una profunda tristeza. Con la impresión de lo repentino dejándole un nudo en la garganta, el socialista Carlos Sanjuán admitía sentir «un profundo pesar» y recordaba a Martín Toval como una persona «que se hacía querer con todas sus cosas y todas sus fuerzas». Su compañero de filas rescataba el perfil de «muchos Eduardos, sobre todo el malagueño y el catalán, por eso hoy es un día muy triste para Málaga y Cataluña, porque Eduardo ha dado mucho por la historia de España y por la democracia». Sanjuán recordó además «como un gran honor» que Martín Toval le propusiera «como secretario general adjunto en su época en el Congreso de los Diputados».

«Uno de los mejores»

Esa relación personal y cercana más allá de las sensibilidades que pudieran existir incluso en el seno del propio partido fue la que mantuvieron Martín Toval y Rafael Centeno a lo largo de los años. El veterano socialista se refiere también a él como «un gran amigo y un político excepcional». «Independientemente de que en nuestra trayectoria él fuera muy 'guerrista' y yo no, siempre lo he considerado uno de los mejores socialistas que el partido ha tenido», destacaba Centeno tras dibujar el retrato personal y político de Martín Toval: «Era una persona ágil, veía las cosas como nadie y tenía una extraordinaria capacidad de negociación (…). Y sobre todo una cualidad que es imprescindible en política: el sentido del humor, que sacaba cuando había tensiones». Igualmente, consideró que el partido «pierde a uno de los grandes, y Málaga la oportunidad de haber tenido un gran alcalde».

De aquellos años en política municipal habló ayer también el socialista José Asenjo, quien coincidió por primera vez con Martín Toval en el grupo parlamentario «durante la legislatura del 82 al 85». Aquel contacto lo recuperaron «cuando Eduardo regresó a Málaga para ser candidato a la alcaldía, y siempre lo hemos mantenido como compañeros», recordaba Asenjo. Para él, con Martín Toval se va «un socialista de la vieja escuela, una persona inteligente con profundas convicciones pero con capacidad de dialogar, como se demostró en su época en el Ayuntamiento». Y cerraba con una reflexión compartida por todos: «Se va un político de una gran talla».

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