Cartografía de la Málaga industrial

El área industrial de Málaga, más allá de la desembocadura del río Guadalmedina, detalle de una imagen fotográfica editada por Hauser y Menet a fines del siglo XIX./
El área industrial de Málaga, más allá de la desembocadura del río Guadalmedina, detalle de una imagen fotográfica editada por Hauser y Menet a fines del siglo XIX.

El Atlas de Historia Económica de Andalucía documenta el auge económico de la ciudad entre los siglos XIX y XX

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

El Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, dependiente de la Consejería de Economía, Hacienda y Administración Pública, ha documentado el auge económico de Málaga entre los siglos XIX y XX a través del denominado 'Atlas de Historia Económica de Andalucía, siglos XIX y XX', que propone un recorrido a lo largo de los principales acontecimientos de la economía andaluza desde comienzos de la Edad Contemporánea.

El núcleo central de contenidos del Atlas, explican los autores, se centra en los principales sectores y ramas de actividad desde el sector primario y secundario al terciario y los servicios, con secciones y capítulos dedicados a la economía rural y la pesca, minería, energía, industria, construcción y vivienda, comunicaciones e infraestructuras, turismo, comercio, sistema financiero y notas complementarias de índole socioeconómica.

Industria del siglo XIX.
Industria del siglo XIX. / Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía

La importancia del sector industrial en Málaga lleva a los autores a dedicar algunos capítulos específicos a este fenómeno, para desarrollar la industrialización en el siglo XIX y en otro apartado la del siglo XX.

Segunda ciudad industrial española

Málaga representa un caso singular en el panorama de la primera industrialización en Andalucía y en España, señalan los autores del estudio, Fernando Olmedo Granados, José Díaz Quidiello y Manuel Calvero Salvador. Después de un rápido ascenso desde mediados de la década de 1830, en la de 1850 figura como la segunda ciudad industrial española, a continuación de Barcelona, y la primera andaluza. Esta expansión industrial malagueña de carácter innovador, vinculada a una élite con capitales de origen mercantil en la que resaltan los apellidos Heredia, Larios y Loring, alcanzaría sus cotas más altas a comienzos de la década de 1860, para declinar luego y experimentar un profundo reajuste desde comienzos del siglo XX.

Industria del siglo XX.
Industria del siglo XX. / Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía

Así, Málaga encabeza la que se ha llamado 'revolución siderúrgica hispana': en 1844 se estima que el 72% de toda la fundición española se elaboraba en Málaga. La otra rama industrial es el textil algodonero, con la práctica totalidad de telaras andaluces a finales del XIX.

Ejemplo de desindustrialización

El caso de Málaga, junto a su apreciación como modelo pionero de la industrialización andaluza, se presentó también como ejemplo de 'desindustrialización' o quiebra de este proceso, en virtud del retroceso que denotaban a fines del siglo XIX sus sectores considerados más punteros de la revolución industrial (siderurgia, textil, química). No bostante, los autores señalan que «más que de un colapso, se habría producido un lento deterioro y reajuste industrial, con cambios de ritmo, disminución de los sectores líderes y aumento, sobre todo, de las industrias agroalimentarias». La definitiva y 'verdadera desindustrialización', en opinión del profesor de Economía Antonio Parejo Barranco -fallecido en 2013- acontecería más tarde, entre 1930 y 1960, dando paso al hondo cambio estructural que situaría a los servicios a la cabeza de la economía malagueña, con mucha diferencia sobre la agricultura y la industria.

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