Carlos Lamela de Vargas: «Málaga es hoy el espejo en el que se miran otras ciudades del Mediterráneo»

Carlos Lamela, el miércoles, tras la presentación de su proyecto para Torre del Río. /Félix Palacios
Carlos Lamela, el miércoles, tras la presentación de su proyecto para Torre del Río. / Félix Palacios

El arquitecto autor del diseño de las tres torres de 22 plantas en Torre del Río defiende la edificación en altura porque consume menos suelo

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Conoce muy bien Málaga porque de pequeño venía con su padre, Antonio Lamela, a visitar los edificios que proyectó en los años del desarrollismo de la Costa del Sol en Torremolinos y La Malagueta. Al arquitecto madrileño Carlos Lamela de Vargas le toca ahora tomar el testigo de su progenitor con un proyecto de tres torres de 22 plantas para viviendas de lujo que vendrán a sustituir a las naves que todavía quedan en pie en la parcela de Torre del Río, entre la avenida de Moliere y la calle Ayamonte, al este del suelo de La Térmica, promovido por Metrovacesa. Autor de la terminal T4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, de la ampliación del estadio Santiago Bernabéu y de la terminal A del aeropuerto de Varsovia, entre otras actuaciones, afronta con ilusión el que considera como «el gran proyecto residencial de Málaga».

¿En qué se ha basado para diseñar las que posiblemente serán las primeras grandes torres del nuevo planeamiento urbanístico que se construirán en Málaga?

–Nuestro equipo lo tuvo claro desde el primer momento. Tenemos una forma de trabajar muy colegiada. Desde el principio tuvimos claro el tipo de arquitectura que se tenía que hacer. El primer esbozo desarrollado ha sido el definitivo. Tenían que ser unas grandes bandejas horizontales, volcadas al mar, para que el usuario de las viviendas se sintiese participando del aire libre.

¿Qué puede suponer este proyecto para Málaga?

–Creo que actualmente es el gran proyecto residencial de Málaga. Aquí se han hecho edificios muy importantes, pero estas tres torres van a ser el gran proyecto de la Costa del Sol. En la Costa del Sol no hay un proyecto de este tipo y no sé si en el litoral mediterráneo hay muchas actuaciones como ésta.

Estas torres llegarán a alcanzar los 82 metros. ¿Qué les diría a aquellos que no comparten o que rechazan el modelo urbanístico de la edificación en altura por el que apuesta en gran medida el actual Plan General de Málaga y del que este proyecto de Torre del Río es un ejemplo?

–La edificación en altura no es ni buena ni mala 'per se', tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Desde hace unos años hay una corriente en el mundo del urbanismo que define la arquitectura en altura como la más sostenible de todas, porque es aquella que consume menos territorio. Además, es la de menor coste de infraestructuras. Aquí hemos ido a 21 o 22 plantas, pero no son edificios extremadamente altos. Sí es cierto que están en una primera línea, pero el efecto pantalla se consigue casi más con siete plantas que con veinte, porque con las torres esponjas la visión. Soy un defensor de la edificación en altura dentro de la sensatez.

¿Está Málaga preparada para albergar este tipo de proyectos?

–Lo está desde hace muchos años. Málaga siempre ha sido una ciudad muy innovadora, con muy buena arquitectura. Mi padre tuvo la fortuna de conocer la capital y la Costa desde hace casi sesenta años, yo lo he vivido de pequeño, luego como arquitecto, y Málaga siempre ha tenido unos ejemplos de arquitectura extraordinarios. Por aquí han pasado los mejores arquitectos españoles. La vocación de este proyecto es que sea de una arquitectura puntera dentro de los edificios que tienen que venir a Málaga. La calidad del diseño tiene que venir acompañada de una calidad constructiva. Estos edificios tienen que ser el mercedes o el audi de la ciudad. Los compradores lo van a demandar así, ya que están enfocados a otros mercados extranjeros.

¿Cree que operaciones como Torre del Río o La Térmica pueden contribuir a que los malagueños terminen de descubrir el potencial de la fachada litoral oeste?

–Sin duda. Ambos son los grandes proyectos que tienen que rematar Málaga. Además, van a poner un nivel y un listón que el resto de proyectos van a tener que acompañar. Van a ser la espoleta para continuar lo que la ciudad ya ha iniciado.

¿Cómo ve la ciudad desde fuera?

–Creo que durante unos años estuvo un poco dormida porque el protagonismo se había trasladado a la Costa. Hoy es la gran capital de España que va a mayor velocidad. Se ha convertido en una ciudad de referencia, a imitar. El caso de Málaga se estudia en estos momentos en el mundo del urbanismo como un proceso emblemático y de éxito. Es el espejo en el que se están mirando otras muchas ciudades del Mediterráneo como Nápoles, Atenas, Palermo... Este no es un tema político, es una realidad.

Algunos piensan que proyectos como este pueden propiciar la llegada de una nueva burbuja inmobiliaria que termine estallando.

–Las grandes promotoras han pasado ya la travesía del desierto y han aprendido mucho. Ha llegado otro modelo de gestión. La crisis ha hecho una gran limpia, ahora hay empresarios más jóvenes, más formados, con otra visión. Los pasos se dan ahora de una forma mucho más sólida y más pensada que se daban antes. Nadie dice que no nos pueda llegar otra burbuja, pasaremos por momentos malos porque todo es cíclico, pero no podemos comparar el mundo profesional de ahora con el de años atrás. Antes todo se improvisaba mucho más.

Javier Higuera.
Javier Higuera.
Javier Higuera: «Los promotores están apostando por una arquitectura de calidad»

El proyecto de Torre del Río no solo llevará la firma del madrileño Estudio Lamela, también un destacado equipo de arquitectos malagueños van a participar en su diseño. HCP ya está ultimando el proyecto básico para que Metrovacesa pida la licencia de obras de la promoción de 99 viviendas que se levantará en una segunda línea, tras las tres torres de Lamela. Javier Higuera, responsable de este gabinete de arquitectura local junto a Alejandro Pérez, destacó que le supone «un honor» participar en el diseño de un ámbito en el que ellos ya participaron en su planeamiento inicial, hace 17 años. «Torre del Río va a ser un proyecto de una gran categoría arquitectónica. Los promotores están apostando por una arquitectura de calidad. El diseño y la calidad constructiva son ahora mismo fundamentales y esta va a ser una de las mejores promociones de Andalucía y de España», resaltó Higuera, cuyo estudio participó en el concurso de arquitectura abierto para el diseño de las torres de Torres de Río de la mano del estudio danés BIG (Bjarke Ingels Group). En el edificio de HCP primará la transparencia mediante elementos de cristal.

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