Cáritas pide un pacto político para construir viviendas sociales para personas sin recursos en Málaga

Francisco Sánchez Heras, Jesús Catalá e Isabel García. /SUR
Francisco Sánchez Heras, Jesús Catalá e Isabel García. / SUR

Esta organización de la Iglesia denuncia los graves problemas de los más desfavorecidos para acceder a una casa digna y encontrar empleo

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

Los problemas y las situaciones difíciles se resuelven cuando los gobiernos tienen voluntad de resolverlos, ha dicho el obispo de Málaga, Jesús Catalá, en una rueda de prensa en la que se ha presentado este lunes el informe de Cáritas Diocesana sobre la pobreza en la diócesis de Málaga. Los dos escollos principales con los que tropiezan las personas sin recursos son el acceso a una vivienda digna y encontrar empleo. A ese respecto, el director de Cáritas Diocesana en Málaga, Francisco Sánchez Heras, ha pedido un gran pacto político que permita impulsar un plan de «vivienda pública en condiciones». Sánchez Heras ha recalcado la necesidad de que haya voluntad política para construir viviendas sociales en Málaga a las que puedan acceder los más necesitados. «Hay que fomentar el derecho a una vivienda pública», ha indicado el director de Cáritas.

En el informe de Cáritas Diocesana de 2018 se observa que las dos grandes barreras para conseguir la inserción social son el empleo y la vivienda. De ahí la necesidad de que haya un gran acuerdo político para hacer frente a esas dos cuestiones con garantías. Sánchez Heras ha precisado que la crisis dejó sin trabajo a personas con cuarenta y tantos años que ahora, superada la cincuentena, no logran una colocación con la que sacar adelante a su familia, un hecho que les cierra el camino para comprar una casa y que dificulta hasta poder pagar un alquiler. «El de la vivienda en un problema de primer orden en Málaga», ha significado el director de Cáritas.

En el citado informe se pone de manifiesto la preocupación por la situación laboral de las personas atendidas por Cáritas, que se caracterizan por carecer de empleo o por trabajar de forma precaria, con contratos de días, e incluso de horas, muy mal remuneradas y con un exceso de carga laboral. Los migrantes, los jóvenes con escasa formación y los mayores de 50 años son quienes más trabas soportan para entrar en el mercado laboral.

Para muchas familias la pobreza se ha cronificado y se transmite de generación en generación

A lo largo del año pasado, como ya pasó en 2017, descendió el número de personas que solicitaron ayuda a Cáritas, aunque para muchas familias la pobreza se ha cronificado y se transmite de generación en generación. En 2018, 26.830 personas se beneficiaron de las ayudas de Cáritas en la provincia de Málaga, mientras que en 2017 fueron 29.811. El 75 por ciento de los atendidos fueron mujeres («feminización de la pobreza»); el 56 por ciento de los que recibieron atención fueron españoles. Más de la tercera parte de los que recibieron ayuda llevan más de tres años recurriendo a Cáritas. Como dato positivo hay que indicar que 1.470 personas mejoraron su estado el año pasado. «La situación que hay tras la crisis ofrece un panorama nuevo y distinto al que había antes de la crisis», ha asegurado Sánchez Heras, que ha destacado que no solo hay que combatir los problemas económicos de los más desfavorecidos, sino también la falta de vínculos, de formación y de familia.

La secretaria general de Cáritas Diocesana de Málaga, Isabel García,ha explicado que la organización destinó en 2018 un total de 7.740.304 euros, de los que el 89 por ciento fue para acción social directa (acogida y atención social en Cáritas Parroquiales, programas, proyectos, centros sociosanitarios y cooperación internacional). La principal fuente de financiación de Cáritas son los socios y donantes. La organización cuenta en la provincia de Málaga con 1.615 voluntarios, 170 trabajadores contratados y 6.218 socios y donantes.

El obispo ha dicho que con motivo del Día de la Caridad, que se celebrará el próximo domingo, y la festividad del Corpus Christi,Cáritas ha puesto en marcha una propuesta para la vida bajo el lema de'Pon en marcha tu compromiso para mejorar el mundo'. Monseñor Catalá ha destacado tres líneas básicas: vivir de la gratuidad y la donación («todo lo recibimos de Dios»), dar acogida a todas las personas, independientemente de donde sean y la religión o ideas que tengan, y vivir desde el respeto y la tolerancia. «La Iglesia tiene la tarea de ayudar a los más necesitados. Muchos con poco pueden hacer mucho», ha destacado el obispo de Málaga.