Las canas, el honor de los ancianos

Usuarias participan en las actividades del Centro de Mayores Santa María de la Amargura. :: sur/
Usuarias participan en las actividades del Centro de Mayores Santa María de la Amargura. :: sur

La Cruz de Mayo se inaugura hoy con una misa y una paella compartida, mientras que esta semana se organizan actividades religiosas, teatrales, lúdicas y sociales La Semana del Mayor del Centro Santa María de la Amargura congrega durante estos días a más de 230 personas

ANA MEDINA MÁLAGA.

«En el tiempo que estoy aquí, me olvido de mis problemas. ¡Se me quita todo!» Expresiones como esta son muy comunes entre los usuarios del Centro de Mayores Santa María de la Amargura, que impulsado por la cáritas parroquial, ofrece a diario un espacio de encuentro, convivencia y desarrollo de habilidades del que se benefician más de 230 personas mayores durante todo el año. El perfil de sus usuarios es, en su mayoría, el de una mujer, de entre 75 y 90 años, y que vive sola. Su directora, María Teresa Carmona, explica que «para muchas personas, este centro supone un lugar de felicidad porque están muy solas, y descubren que son capaces de hacer cosas que nunca pensaron. Si tienen dificultades de desplazamiento, los propios voluntarios les acompañan y entre ellos se ayudan mucho».

Este centro está situado en las dependencias de la parroquia del mismo nombre, y en estos días se une a la Semana del Mayor bajo el lema 'La fuerza es el adorno de los jóvenes; las canas, el honor de los ancianos' (inspirado en el libro de los Proverbios). Sus participantes disfrutan de un completo programa de actividades que comenzó ayer sábado, 18 de mayo, con el montaje de la tradicional Cruz de Mayo, confeccionada con claveles de papel elaborados por ellos mismos. Hoy domingo, esta Cruz de Mayo es inaugurada tras la Misa de doce de la parroquia y en el acto, en el que compartirán una paella, una de las usuarias del centro, María Bernal, recitará una poesía escrita por ella misma.

El lunes 20 de mayo, a las 10.30 horas, tiene lugar una charla sobre «La salud emocional en la tercera edad», impartida por la psicóloga del centro Rosario Márquez. El martes 21, se realiza una exposición de trabajos durante el desarrollo del taller de costura, y al día siguiente, el miércoles 22, los mayores tienen previsto visitar la exposición de «Pedro de Mena. Granatensis malacae» que acoge el Palacio Episcopal en el centro de la capital. El programa continúa el jueves 23 con la celebración de una jornada de Puertas Abiertas, la exposición de manualidades y pintura al óleo en el desarrollo de sus talleres correspondientes; y, por la tarde un acto mariano con la celebración de la Eucaristía, a las 20.00 horas, en la Ermita de la Zamarrilla.

El último día, el viernes 24 de mayo, la jornada comienza con un desayuno compartido a las 10.00 horas, y por la tarde, habrá momento para el baile, la actuación del coro y la representación del teatro 'Ganas de reñir' de los hermanos Álvarez Quintero, además de la entrega del reconocimiento a la persona de más edad del Centro.

Potencial humano

El Centro de Mayores fue iniciado en 2006 por el entonces párroco Felipe Reina y el director de la cáritas parroquial Antonio Carballeda, e impulsado después por Antonio Aguilera. Para su actual párroco, Salvador Gil, es «una gracia de Dios. Fue una gran intuición de quienes lo fraguaron y cuenta con un enorme potencial humano y cristiano que le ha permitido mantenerse durante todos estos años sin dejar de crecer». En poco más de una década, el centro ha pasado de atender 50 a más de 230 personas. En la actualidad, ofrece diversas modalidades de talleres, y también cursos y charlas de cuestiones de interés general, salidas culturales y actividades religiosas y de ocio. Los mayores pueden disfrutar de todo ello en horario de 10.00 a 13.00 horas, de lunes a viernes, durante todo el año, a excepción de los meses de julio y agosto, en los que el centro permanece cerrado. El curso se retoma en septiembre con la apertura del plazo de matriculación, en el que los participantes solo deben aportar 5€ al formalizar su inscripción. La calidad de la atención y el clima que se ha creado entre usuarios y voluntarios hace que la lista de espera sea muy extensa, y que haya que primar a aquellas personas que se encuentran solas o que tienen mayor edad.

Este servicio para los más mayores, llevado a cabo en la parroquia Santa María de la Amargura, es posible gracias a la comunidad parroquial y al compromiso del equipo de voluntarios, conformado por más de veinte personas que imparten talleres, acompañan a los mayores en sus desplazamientos, les escuchan y animan. «Somos como una gran familia», afirma su directora.