Café Libo completa la oferta de la sala de conciertos María Cristina

Fernando Mira y Macarena Saborido, en el interior de la nueva cafetería. /Germán Pozo
Fernando Mira y Macarena Saborido, en el interior de la nueva cafetería. / Germán Pozo

La nueva cafetería abrirá después de Semana Santa y será gestionada por el empresario Fernando Mira, uno de los propietarios de Casa Mira

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

La Sala Unicaja de conciertos María Cristina se refuerza para hacerse más visible en la ciudad. El inmueble de la Fundación Unicaja abrirá después de la Semana Santa una cafetería que llevará el sello de Café Libo, la marca creada por Fernando Mira, uno de los propietarios de la heladería Casa Mira. Este nuevo espacio, que ya ha sido habilitado, se encuentra en la antigua sala de exposiciones y cuenta con unas diez mesas y una pequeña terraza.

Decorado con un estilo elegante, en el interior de la cafetería hay colgadas dos imponentes obras de José Denis Belgrano ('Escena de Carnaval' y 'Escena japonesa') y se podrán encontrar revistas sobre música y cultura general. El responsable del nuevo negocio, Fernando Mira, explica que este proyecto supone un reto para él porque se enamoró del espacio desde el primer momento en que lo vio: «Lo primero que me llamó la atención fueron los dos cuadros, y me he propuesto conservar el pasado pero con una mirada al futuro».

El ambiente del nuevo espacio será selecto, pensado para que los clientes puedan tomar un café o una copa de forma relajada, en calma, con música clásica de fondo. El recinto no cuenta con cocina, por lo que sólo se ofrecerán bebidas frías y calientes y una selección de helados de Casa Mira. «Vamos a tener sólo seis sabores y van a ser los más clásicos, entre ellos la copa de media luna». Inicialmente abrirá de 10.30 a 20 horas de lunes a sábado, aunque los días que haya espectáculo cerrará cuando comience para no alterar la función. «En Madrid y Barcelona hay algunos negocios de este tipo, pero en Málaga no hay nada similar», resume.

Edificio histórico

La singularidad de esta nueva cafetería va en consonancia con el edificio en el que está ubicado. La responsable de Artes Escénicas y Espacios Culturales de la Fundación Unicaja, Gema Domínguez, explica que la apertura de esta nueva cafetería «responde al deseo de complementar la programación cultural que ofrece la sala, uno de los centros culturales propios de la Fundación Unicaja». Explica que a los conciertos y ciclos estables, espectáculos teatrales, presentaciones y encuentros literarios o recitales poéticos escénico se suma ahora la oferta de restauración de la cafetería.

Construido en 1871 sobre los restos de un monasterio franciscano del siglo XV, el edificio se encuentra catalogado como monumento desde 2010. El edificio se construyó para albergar el Liceo de la ciudad, aunque a principios del siglo XX se convirtió en la sede del Conservatorio de Música, función que se prolongó hasta 1971.

El edificio fue adquirido por la Fundación Unicaja en 1975 cuando estaba casi en ruinas a través de la Caja de Ahorros de Ronda, y en 2009 lo sometió a una reforma integral para que recuperara su esplendor perdido. Con una inversión superior a los tres millones de euros, se actuó en el Salón de los Espejos, Salón Mudéjar, y en el de conciertos. Se recuperó el artesonado de madera así como las pinturas que hay en el techo de artistas del siglo XIX como Martínez de la Vega, Denis Belgrano o José Nogales.