Cae una banda que robaba en casas de Málaga en las que entraba con las llaves que las víctimas dejaban en el coche

Aprovechaban que los propietarios de las viviendas habían acudido a zonas de ocio o a la playa para quitárselas de sus vehículos y, con la dirección que había en la documentación, acudir a los domicilios

Alvaro Frías
ALVARO FRÍAS

Despreocupados, disfrutaban tranquilamente de un día de playa o en las atracciones de un parque acuático. Lo que no podían ni imaginar es que las llaves que se habían dejado en el coche durante ese rato de ocio ya no estaban en el vehículo, sino en poder de una banda de atracadores que registraban palmo a palmo sus casas en busca de dinero y joyas mientras ellos se divertían. Así operaba una banda que acaba de ser desarticulada por la Policía Nacional en Málaga con la detención de siete personas.

La investigación comenzó en el pasado mes de marzo tras registrarse varias denuncias por robos en viviendas en la provincia de Málaga. Todos habían sido muy limpios y los delincuentes no habían dejado apenas pistas durante los robos en las casas. Los investigadores buscaban una lógica a los asaltos, algún hilo del que tirar, hasta que un par de casos les pusieron sobre el rastro de los atracadores.

Dos de las denuncias que habían recibido coincidían en algo. A ambas víctimas no solo les habían robado en casa, sino que también les habían abierto el coche cuando se encontraban en un parque acuático de la provincia malagueña, según ha explicado el jefe de robos de la Policía Nacional en Málaga, Antonio Ruiz Reyes, quien ha estado acompañado en la presentación de la investigación por la subdelegada del Gobierno en Málaga, María Gámez Gámez, el comisario provincial, Manuel Javier Peña Echeverría, el responsable provincial de operaciones, el comisario Roberto Rodríguez Velasco, y por el jefe de la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), el inspector jefe José Manuel Rando Cano.

Arrancaba así la bautizada como 'operación Fair', en la que los policías nacionales han desarticulado una banda que actuaba de una forma desconocida hasta ahora en Málaga. Rando Cano ha explicado que, aunque también se ha dado algún caso en un hospital, los delincuentes acudían principalmente a aparcamientos de zonas de playa o de ocio y abrían los coches de sus víctimas.

Para ello empleaban un sofisticado sistema de perforación de la cerradura de los vehículos, algo que, en ocasiones, incluso fue imperceptible para los propietarios. Una vez dentro, cogían las llaves de la casa y averiguaban la dirección mirando en la documentación del coche, que encontraban en la guantera.

Actuaban a contrarreloj, aprovechando el tiempo que sus víctimas pasaban en el lugar de ocio para entrar en sus casas vacías. Buscaban por la vivienda el dinero en efectivo y las joyas, eso sí, con tanta delicadeza que los propietarios no se daban ni cuenta de que les habían robado.

Por ejemplo, en una de las ocasiones, los delincuentes encontraron las joyas que las víctimas escondían en el interior de un calcetín bien doblado junto al resto en un cajón de la vivienda. Al llegar a casa, nada estaba fuera de su sitio, todo seguía intacto y los propietarios no se dieron cuenta hasta que un día fueron a coger una de ellas y vieron que dentro del calcetín ya no había nada.

Este caso no es una excepción, ya que los investigadores han insistido en que los ladrones eran muy meticulosos y dejaban la casa tal y como la encontraban, únicamente llevándose el dinero y las joyas. Tras ello, regresaban al aparcamiento en el que estaba el coche y volvían a dejar las llaves en el interior del mismo, por lo que las víctimas, en muchas ocasiones, ni se enteraban de lo que había pasado hasta transcurrido un tiempo.

De hecho, este es uno de los aspectos que ha dificultado la investigación de los agentes, así como la «gran movilidad» que presentaba esta organización, que llegó a dar una docena de golpes en viviendas ubicadas en la Costa del Sol, en municipios como Marbella, Málaga capital, Fuengirola o Benalmádena. Precisamente, en estas dos últimas localidades los policías nacionales comenzaron a seguirles la pista.

Así fue como localizaron varios vehículos de matrícula búlgara, nacionalidad de los arrestados, en los que se movían los miembros de la organización criminal. No fue una tarea fácil porque cambiaban mucho de coche, pero poco a poco fueron identificando a todos los componentes de la banda, que vivían en lujosos pisos de alquiler en la Costa del Sol.

Finalmente, han sido arrestadas siete personas -seis hombres y una mujer- de entre 30 y 52 años de edad, acusadas de los supuestos delitos de pertenencia a organización criminal, robo con fuerza y tráfico de drogas. En los registros domiciliarios practicados se han intervenido 37 kilos de marihuana, más de 16.000 euros en efectivo, herramientas para los robos y se han recuperado numerosas joyas.

Por ello, la investigación sigue abierta. Varias de ellas ya han sido devueltas a sus propietarios, aunque se está indagando sobre la procedencia de las otras para conocer los robos en las que fueron sustraídas. Por el momento se atribuye a esta banda una docena de asaltos de viviendas y 26 robos en coches. Pero estas cifras, al igual que la del número de detenidos, podría incrementarse, ya que los agentes se centran ahora en investigar el entramado internacional de esta organización criminal.

Por su parte, la subdelegada del Gobierno en Málaga y el comisario provincial han querido felicitar públicamente a los policías nacionales que han sacado adelante esta operación. Es el fruto de un gran esfuerzo y numerosas horas de investigación, que muestran la capacidad y el buen trabajo de los agentes destinados en Málaga.

En este sentido, Manuel Javier Peña Echeverría ha insistido en que los robos en vivienda son uno de los tipos de delito que más interés despiertan entre la Policía Nacional a la hora de perseguirlos, debido a que afectan el círculo más íntimo de las víctimas.