Málaga no aplicará el decreto de ocio sin consenso entre vecinos y hosteleros

Los bares y restaurantes podrán tener música fuera y dentro del local./SUR
Los bares y restaurantes podrán tener música fuera y dentro del local. / SUR

El sector hostelero recibe con alegría la normativa y estima que la música en directo, que ahora podrá ofrecerse en bares y restaurantes, «es cultura»

Pilar R. Quirós
PILAR R. QUIRÓSMálaga

Si anteayer la edil de Comercio y Vía Pública, Elisa Pérez de Siles, afirmaba que el nuevo decreto que regula las modalidades y condiciones de espectáculos públicos, actividades recreativas en establecimientos hosteleros suponía «un descontrol» por la falta de colaboración que había habido entre la Junta y los municipios para ponerlo en marcha, y que situaba a los ayuntamientos bajo la espada de Damocles en lo que se refería a la realización de conciertos dentro y fuera de los establecimientos hosteleros así como la instalación de equipos de reproducción (música pregrabada, radio y televisión), el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, ponía el acento ayer por la mañana en que el Ayuntamiento no lo va a aplicar –tiene un plazo de 18 meses para implementarlo en las ordenanzas municipales– hasta que no haya «consenso» entre los vecinos y los hosteleros.

En esta línea, el regidor explicó que lo primero que hará el Ayuntamiento es poner en marcha reuniones con los vecinos y los hosteleros para ver quiénes son los afectados o beneficiados, al tiempo que reseñaba que se debe hacer un uso inteligente de la nueva normativa.

Abundó en que si se pueden realizar pequeños conciertos en los espacios públicos y en terrazas de bares y restaurantes será necesario que no haya amplificadores (que suben el volumen de la actuación) así como que es conveniente que haya un horario que sea consensuado entre las partes. No vio problemas a que se realicen conciertos de pequeño formato dentro de los establecimientos hosteleros porque entendió que eso no molestaría a los vecinos, pero añadió que se deberán estudiar todas las perspectivas y tratar de convertir el decreto en una oportunidad. Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, el primer edil no dejó en el tintero la oportunidad de reclamarle a la Junta competencias que «retiene desde hace muchos años como las políticas activas de empleo, la vivienda o las instalaciones deportivas, que viene pidiendo desde hace 18 años sin ninguna receptividad por el Gobierno andaluz, como explicó. En cuanto al decreto, volvió a incidir que sin consenso no se va a aplicar.

Los vecinos de la Asociación del Centro Antiguo volvían ayer a la carga en redes sociales, en donde afirmaban que la nueva normativa de la Junta «es la puntilla que acabará con los derechos fundamentales de los vecinos afectados por el ruido y la saturación turística de toda Andalucía».

Posibilidades que se abren

El sector de la hostelería, sin embargo, se mostraba ayer satisfecho con las posibilidades que les abre la nueva regulación. El presidente de la Asociación de Hosteleros de Málaga Mahos, Javier Frutos, explicaba que han recibido de buen grado el decreto, al que también realizaron alegaciones, algunas con más fortuna que otras. Se congratulaba el presidente de la patronal hostelera de que los bares y restaurantes puedan tener música en directo tanto dentro como fuera de los establecimientos, en este último caso a través de unos determinados permisos que deberá regular el municipio en cuestión. Se alegró de que en el primer caso, la música en directo de pequeño formato dentro del establecimiento pueda ser posible, y que exista además una licencia de hostelería y música en directo, para la que se le exigirá a los que la posean que cumplan los requisitos de insonorización de una discoteca.

Para Frutos, la música es cultura, y el decreto la fomenta. Explicaba que el flamenco es una de las demandas que realizan los turistas cuando vienen a Málaga y que no podían ofrecerle porque no estaba regulado. En cuanto a las declaraciones del alcalde de que deberá haber consenso para su aplicación, Frutos estimó que hay 18 meses para adaptar el decreto a Málaga y que había también que mirar el lado positivo del mismo, lo que supone que muchos cantantes y grupillos que se podrán ganar la vida actuando en bares y restaurantes. En cuanto a los límites acústicos de la normativa, explicó que no todo el Centro, pero sí una zona del mismo debe ser considerada de gran afluencia turística, y que esto se debe valorar a futuros.

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