El Ayuntamiento de Málaga quiere limitar las actividades que se celebran en el Centro

Los vecinos denuncian desde hace años los eventos que se celebran en el Centro de forma continua. /SUR
Los vecinos denuncian desde hace años los eventos que se celebran en el Centro de forma continua. / SUR

El área de Vía Pública pretende reducir un 20% el número de eventos para garantizar el descanso de los residentes

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Conciertos, verbenas, pasarelas de moda, actuaciones musicales, concursos, actos cofrades, rodajes, manifestaciones... El Ayuntamiento se ha propuesto limitar las actividades que se celebran en el Centro para mejorar la vida de los residentes. El área de Vía Pública ultima estos días un decreto con el que pretende reducir el número de eventos que organizan las diferentes áreas municipales y colectivos de la ciudad en la 'almendra' del casco histórico.

El objetivo inicial pasa por reducir, al menos, un 20 por ciento el número de actividades que todos los fines de semana copan las principales calles para reducir el ruido y las protestas de los residentes. En cambio, con esta regulación se pretende incentivar el desarrollo de actividades en los barrios. «Todo el mundo que hace algo en Málaga quiere hacerlo en el Centro porque así se garantiza el lleno y se ahorra la promoción, pero eso debe cambiar», sentencia tajante la edil responsable del área Elisa Pérez de Siles.

Para conseguir este objetivo, la concejalía que ella dirige va a plantear la creación de una mesa de trabajo estable que organice y decida los eventos que se pueden celebrar cada día y en dónde se pueden autorizar. La edil considera que con este cambio también ganarían los barrios, ya que se generaría un movimiento de visitantes que permitiría incentivar el comercio y la hostelería en diferentes zonas.

Hasta la fecha la única condición que prácticamente se tiene en cuenta para autorizar un evento es la disponibilidad de la calle en cuestión. Pérez de Siles explica que los colectivos piden el permiso al área correspondiente –Medio Ambiente si es un acto de ese ramo, derechos sociales si lo organiza algún colectivo social...– y Vía Pública los autoriza si la zona está disponible. «Tenemos que autolimitarnos nosotros mismos», apunta.

La edil considera que esta nueva regulación vendría a complementar la nueva ordenanza de Vía Pública y cree que mejoraría la percepción de los residentes, ya que desaparecería una parte de los problemas que sufren cada semana. En este sentido dice que hay que complementar las normas porque «no se puede criminalizar al sector de la hostelería, ya que aportan dinamismo económico y favorece la creación de empleo».

Para los diferentes colectivos que habitualmente desarrollan sus actividades en el Centro, el cambio creen que sería perjudicial. Explican que ellos siempre eligen espacios centrales de la ciudad porque uno de sus objetivos es darse a conocer y que otras personas que no los ubican puedan acercarse e interesarse por sus actividades. «En el Centro es donde está toda Málaga», sentencian.

Los colectivos escogen el Centro porque tienen público asegurado y no necesitan publicidad

Este problema que ahora ha detectado la concejala es denunciado desde hace bastantes años por los propios residentes, que incluso tildan el Centro de «parque temático». En multitud de ocasiones han lamentado que no pueden tener ni un sólo fin de semana de descanso porque siempre hay actividades. El hartazgo de estos vecinos es tal que el presidente de la asociación Centro Antiguo, Alfonso Miranda, llegó a afirmar que «la única intención del Ayuntamiento es expulsarnos del Centro».

El primer voto favorable en defensa de esta norma vendrá, sin duda, del lado de los hosteleros, que se afanan en defender que ellos no son los verdaderos causantes del ruido en el Centro. El máximo responsable de la asociación Mahos-Amares, Javier Frutos, recuerda que el límite de decibelios no sólo se supera en las calles en las que hay negocios de hostelería, sino también en otros puntos como la calle Larios o Álamos, en donde no hay negocios de restauración.

No es la primera vez que el Ayuntamiento intenta limitar la actividad en el Centro aunque, a tenor de lo visto, con escaso éxito. Ypara muestra, un botón:Hace apenas unos días trascendió que en agosto de 2013, hace casi cinco años, el Ayuntamiento denegó la posibilidad de actuar en el Centro a una murga del Carnaval malagueño que cumplía 15 años alegando estos mismos motivos. «Desde este Ayuntamiento y con la finalidad de conciliar el interés de colectivos y asociaciones como la suya con el interés vecinal, siempre en aras de un respeto común, se están limitando en la medida de lo posible las actividades en estas zonas ya que durante todos los meses del año son el escenario de celebraciones».

Más recientemente lo han intentado con el desarrollo de una norma para la declaración de Zonas Acústicamente Saturadas que previsiblemente será aprobada el próximo viernes en la Junta de Gobierno Local y que quiere establecer una moratoria para la apertura de nuevos negocios en la 'almendra' y forzar a los empresarios a trasladarse a otras zonas como el Soho o la otra parte del río. Queda por ver si este último intento es el definitivo.

Nuevas medidas para proteger y garantizar el descanso de los residentes

La futura puesta en marcha de esta nueva ordenanza responde a la intención municipal de mejorar la vida y el descanso de los residentes del Centro sin necesidad de establecer nuevas exigencias sobre la hostelería. Los responsables del área de Vía Pública entienden que esta norma servirá como complemento a la nueva ordenanza de Vía Pública que debe regular el tamaño de las terrazas. La concejala responsable del área, Elisa Pérez de Siles, es consciente de que los vecinos están cansados de tener actividades todas las semanas junto a la puerta de su casa por los problemas añadidos de ruidos y de dificultad en los accesos. Pero también para la imagen turística de la ciudad. «Cuando estén las dos en marcha será un doble beneficio», señala.

En esta misma línea, cabe recordar que el Ayuntamiento ya reguló el año pasado la actuación de los músicos callejeros y limitó su actividad a 15 calles y plazas en las que no se existían denuncias vecinales. Desde entonces, estos músicos sólo pueden actuar de diez de la mañana a tres de la tarde y de cinco de la tarde a nueve de la noche, todos los días del año, excepto en Feria, Carnaval y Semana Santa en puntos concretos de la plaza de la Merced, Alcazabilla, Císter, travesía Pintor Nogales-Guillén Sotelo, Granada, Nueva, Compañía, Especería, Fajardo, plaza de Félix Sáenz y calle San Juan.

Siguiendo este espíritu de mejora, hace apenas unos meses el área anuló los puntos de la plaza de la Merced, Alcazabilla y la plaza del Carbón y los cambió por otros ubicados en plaza San Pedro Alcántara, Paseo del Parque con Paseo de España (en el cruce hacia Paseo de la Farola) y plaza de la Marina con Boquete del Muelle.

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