El Ayuntamiento de Málaga propone una nueva tasa de basura para las viviendas turísticas

Francisco de la Torre y Carlos Conde./SUR
Francisco de la Torre y Carlos Conde. / SUR

El equipo de gobierno avanza las novedades de las ordenanzas fiscales, que incluyen una reducción del 50% de la tasa de basura en los polígonos y baja el requisito de la convivencia en plusvalías mortis causa de dos a un año

Ana Pérez-Bryan
ANA PÉREZ-BRYAN

Si las nuevas ordenanzas fiscales salen adelante en todos sus extremos, los propietarios de viviendas turísticas dadas de alta en el registro oficial de la Junta de Andalucía tendrán que afrontar un nuevo impuesto municipal: en concreto, una tasa de recogida de basura, que se aplicará teniendo en cuenta el número de plazas de cada vivienda. El nuevo impuesto se contabilizaría en el apartado de recogida de Basuras de Actividades Económicas (conocida como tasa industrial), de modo que los alojamientos con fines turísticos -que hasta entonces no pagaban este impuesto porque en la capital no se cobra la tasa de basura doméstica desde el año 2000- pasan a incorporarse a esta categoría que sí abona el impuesto. La nueva tasa (de carácter anual) se cobrará en función de cuatro tramos y a partir de la actual tarifa de hospedaje: de 1 a 4 plazas (63,90 euros); de 5 a 8 (127,80); de 9 a 12 (191,70) y más de 12 plazas (255,60 euros). Teniendo en cuenta que según los últimos datos oficiales el número de viviendas turísticas registradas en la Junta de Andalucía supera las 3.000 (con más de 13.500 plazas en total), el Ayuntamiento calcula que la recaudación por este nuevo impuesto superaría los 316.000 euros.

«La idea es que haya solidaridad y correspondencia por parte de los alojamientos turísticos». Así lo ha avanzado esta mañana el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, quien ha comparecido acompañado por el concejal de Economía y portavoz del equipo de gobierno, Carlos Conde.

Ambos han desgranado los detalles de las nuevas ordenanzas fiscales, abordadas esta mañana en la Junta de Gobierno Local y que según el calendario que queda por delante serán sometidas a debate en la próxima Comisión de Economía para elevarlas al pleno ordinario del próximo 27 de septiembre. En caso de que salgan adelante, se abre el plazo de exposición pública y alegaciones antes de que sean aprobadas como herramienta imprescindible para el diseño de los presupuestos municipales de 2019.

La nueva tasa a las viviendas turísticas en materia de recogida de basuras no es la única novedad en una política fiscal que a juicio de De la Torre «congela de nuevo los impuestos y beneficia a más malagueños». En concreto, el regidor se ha referido a algunos cambios en el discutido impuesto sobre plusvalías, donde el equipo de gobierno -dice- «llega lo más lejos que puede». Ese «lo más lejos que puede» se traduce en esta ocasión, en el capítulo de plusvalías mortis causa, en una reducción de dos a un año del requisito de la convivencia con la persona fallecida para ser beneficiario de la bonificación. Además, se reduce de cuatro a dos años el periodo máximo de posesión del inmueble adquirido; y la bonificación también será efectiva «en aquellos casos en los que ha existido un internamiento del fallecido o sus herederos en centros asistenciales». Sobre el futuro de este impuesto y su previsible modificación vía legislativa, De la Torre ha manifestado que «cuando haya un cambio estaremos en lo que diga el cambio; pero por ahora estos no se han producido».

Volviendo a la tasa de basura, las novedades no sólo afectan a las viviendas turísticas. También a los polígonos industriales, aunque en este caso en sentido inverso, ya que el Ayuntamiento propone una reducción de la tasa en un 50% «siempre y cuando existan peculiaridades en la prestación de los servicios municipales» y previo informe.

Por otra parte, el alcalde ha anunciado que las tarifas de la EMT no experimentarán ninguna subida, «tal y como ha venido sucediendo desde 2013» y que se ha aumentado el límite de la pensión para que el bono mensual sea gratis (este nuevo límite se establece en los 850 euros). Además, se mantienen «las ayudas al IBI, que ha permitido a los malagueños desde el año 2001 disfrutar de bonificaciones que se acercan a los 12 millones de euros», ha concluido el alcalde, quien ha vuelto a insistir en la idea de que «Málaga es una de las ciudades de España con menos presión fiscal».

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