Una avería provoca un vertido de aguas fecales en Arraijanal

Una avería provoca un vertido de aguas fecales en Arraijanal

La fuga, que no ha llegado a la playa de Guadalmar, ha sido cortada por Emasa

Francisco Jiménez
FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

Una avería en una tubería de la red de saneamiento ha provocado este jueves un vertido de aguas fecales en la zona de Arraijanal que, pese a haber estado varias horas activo, no ha llegado hasta la playa de Guadalmar. Tras recibir el aviso por parte de un vecino, la empresa municipal de aguas (Emasa) anuló la actividad de la canalización afectada y ha requerido los trabajos de una empresa de desatoros para retirar el caudal vertido.

La incidencia se ha producido en una de las dos tuberías que parten de la estación de bombeo de Guadalmar, desde donde se impulsan hasta la depuradora del Guadalhorce las aguas residuales de Torremolinos y Churriana. Según han explicado desde la compañía municipal, la fuga se ha debido a que una de las ventosas que extraen el aire de la tubería se ha soltado, dando lugar a un riachuelo de aguas fecales.

La avería no ha afectado al servicio de saneamiento, ya que la segunda tubería que desemboca en la depuradora ha permanecido operativa.

Trabajos de reparación y aclaración del Ayuntamiento

El Ayuntamiento de Málaga ha difundido un comuniado en el que explica que el fallo de una soldadura de una tapa de acceso a uno de los dos tubos que bombean agua residual desde la estación que se encuentra en la playa de Guadalmar hasta la depuradora del Guadalhorce ha ocasionado una fuga de agua residual en la zona de Arraijanal. Por tanto, desde esta mañana solo está operativa una de las dos tuberías que canalizan el agua residual, sin que haya habido interrupciones en el suministro.

Desde esta mañana se ha actuado en la zona y se ha procedido a la limpieza de la misma en paralelo a la reparación de la canalización; tareas que continuarán a lo largo de las próximas horas si bien la situación está ya normalizada.

La fuga de fecales se produjo desde la rotura de la tubería hasta que EMASA se desplazó a la zona para controlar la instalación (inmediatamente a la recepción del aviso por parte de los vecinos).

En ningún caso ese acuífero está conectado con la red de abastecimiento de agua de EMASA en la capital, por lo que no existe peligro alguno de contaminación de esos fecales en el agua que se consuma de la red, según especifica el Ayuntamiento en su nota.