El autor del crimen de Parque Litoral no tiene antecedentes psiquiátricos en la sanidad pública

El autor del crimen de Parque Litoral no tiene antecedentes psiquiátricos en la sanidad pública
Salvador Salas

Los investigadores del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional centran ahora sus pesquisas en el ámbito privado

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

Los policías nacionales del Grupo de Homicidios se encuentran inmersos en la investigación abierta por el crimen de Parque Litoral, en el que un hombre arrojó al vacío desde una sexta planta de un edificio a la hija de unos amigos, de cinco años de edad, y luego se suicidó. Desde un primer momento, una de las líneas de trabajo se centró en dilucidar si el autor de los hechos, Ignacio J. M. A., estaba diagnosticado de algún tipo de trastorno mental. Sin embargo, los primeros indicios apuntan a que al hombre no le consta ningún tipo de antecedente psiquiátrico en la sanidad pública, según informaron las fuentes consultadas por este periódico.

Tampoco tendrían constancia de ello los padres de la pequeña Daniela ni los progenitores de Ignacio, que fueron citados ayer en la Comisaría Provincial para tomarles declaración. Al parecer, estos últimos relataron a los policías que, por lo que saben, su hijo no se estaba sometiendo a ningún tipo de tratamiento por enfermedad mental.

Te interesa

Hay que recordar que Ignacio era un viejo amigo de la familia de la niña fallecida y estaba pasando unos días en Málaga con ellos. De hecho, tal y como informó ayer este periódico, no era la primera vez que los visitaba y que se hospedaba en su domicilio. Acostumbraba a hacerlo cuando se encontraba desanimado, y el matrimonio, por echarle una mano, siempre lo acogía. En esta ocasión, además, celebraron juntos su cincuenta cumpleaños.

Durante el fin de semana, Ignacio parecía estar obsesionado con una idea. Estaba convencido de que lo seguían, que alguien lo estaba vigilando y que querían arrebatarle el dinero que tenía en sus cuentas corrientes.

Los padres de la pequeña Daniela observaron entonces un comportamiento obsesivo en sus conversaciones, aunque según las fuentes intentaron quitarle importancia y que Ignacio hablara de otras cosas. Pero el tema era recurrente para él.

Al parecer, estaba convencido de que le habían intervenido el teléfono, su perfil de WhatsApp, sus cuentas de correo y también las del banco, de ahí la paranoia de que alguien quisiera apoderarse de su dinero. Habría llegado incluso a comentarles que iba a cambiar la cerradura de su casa. Y que había contratado a un detective privado para descubrir quién le estaba siguiendo.

Se trataría de una especie de manía persecutoria a la que los investigadores del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional tratan de encontrar una raíz psicológica, o al menos un antecedente clínico que acredite su locura. Sin embargo, las primeras pesquisas respecto a la sanidad pública no han arrojado ninguna luz en este sentido. Es por ello que, según aseguraron las fuentes consultadas, centran ahora sus pesquisas en el ámbito privado.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos