El PTA no se arregla con el metro, sino con más carreteras

Es ridículo que la concejala Elvira Maeso haga corresponsable de los atascos a las empresas

Esta imagen de colapso se produce a diario a la entrada del PTA./
Esta imagen de colapso se produce a diario a la entrada del PTA.
Javier Recio
JAVIER RECIOMálaga

Las empresas del PTA lo están advirtiendo con tiempo, cansadas ya de tanto esperar. Si no hay arreglo a los accesos al PTA cogerán carretera y manta, por mucho que la concejala de Movilidad del Ayuntamiento de Málaga las señale como parte del problema. Elvira Maeso se ha equivocado en hacer corresponsables del cacao diario que hay en la tecnópolis a las compañías que están dentro porque no escalonan sus horarios. Los tiempos en el trabajo no se fijan por capricho.

Lo normal es que se trabaje por las mañanas de nueve a dos, por ejemplo, porque de esa manera se puede interactuar con otras empresas, locales, nacionales e internacionales, que no van a cambiar su horario de trabajo porque en el PTA de Málaga haya un follón de tráfico cada mañana. Ya puestos, la concejala podría proponer que la gente hiciera teletrabajo para eliminar de un plumazo el problema.

Hay que ser bastantes más serios a la hora de analizar por qué el PTA se ha convertido en el parque tecnocolapsado de Andalucía. Hay que reconocer que hubo muy mala planificación, pues los accesos se diseñaron pensando en que iban a trabajar 6.000 personas y actualmente hay unas 20.000. El triple. El problema es que han tardado 25 años en darse cuenta. Y ahora son todo reproches e invenciones como la de la propia concejala, que podría tener más interés en solucionar su parte del problema, con la rotonda de acceso y el desdoblamiento de la avenida interior de la tecnópolis, que también hace falta remodelarla. Y eso corresponde básicamente al Ayuntamiento de Málaga. No toda la culpa recae en la Junta, aunque ésta tiene buena parte de la misma.

En medio de este problema se ha colado el debate colateral del metro, que para no llevarlo al hospital Civil en superficie se ha propuesto como alternativa que vaya al PTA. ¿Pero para qué? Lo primero que hay que hacer es responder a esta pregunta. La concesionaria tiene claro que no es rentable y que sería un ejercicio de irresponsabilidad, porque se gastarían unos cuantos millones sin obtener resultados satisfactorios, que no es otro que mejorar la movilidad. Y es lógico este planteamiento. El metro estaría bien si la ciudad entera ya estuviera conectada con este medio de transporte. Y en este caso tampoco estaría muy claro, porque en algunos sondeos realizados en las empresas del PTA se ha conocido que la gran mayoría de los trabajadores viven en municipios del área metropolitana como Rincón, Torremolinos, Benalmádena o Alhaurín de la Torre. O sea, en zonas por donde no pasa el metro, que sólo beneficiaría a los empleados que residan en la carretera de Cádiz o en Teatinos. Es lo que ocurre cuando la gente vive donde le place, no donde a muchos les gustaría que lo hiciera. Ha fracasado el intento oficial de que la gente monte su nido en la propia tecnópolis.

El propio director del PTA, Felipe Romera, se ha lamentado del escaso éxito de esta propuesta. El masivo uso del coche no suele ser un capricho de los trabajadores. Se usa porque es el medio de transporte más cómodo y rápido para ir de un sitio a otro que no están conectados por el transporte público. Y en este caso concreto, donde la mayoría vive en estos municipios, hay muy mala combinación, por no decir nula, para ir desde un domicilio a su puesto de trabajo. O sea, que el problema de los atascos en el PTA requiere de un solución viaria. Que se dejen de debates estériles que lo que hacen es enrollar la madeja.

Una de las ventajas y atractivos que tiene Málaga para atraer empresas es que aquí no se dan los problemas de tráfico de las grandes ciudades como Madrid o Barcelona. Si esta ventaja se pierde, se pierde esa 'vis atractiva' para captar compañías. Urge desde la Junta sacar a concurso cuanto antes el nuevo acceso por el norte del PTA. Esa debe ser la prioridad y no hacer inventos que no conducen a ninguna parte. El propio alcalde debe ponerse al frente de la solución y no dar la sensación de tirar la toalla con declaraciones como las del jueves. Y es que De la Torre ya ha empezado a vender que hay vida en la ciudad más allá del PTA. A buenas horas lo dice...