Málaga aprueba en número de árboles, pero debe sustituir 8.000 ejemplares

El Parque de Málaga cuenta con 64 especies catalogadas por su gran valor. /MIGUE FERNÁNDEZ
El Parque de Málaga cuenta con 64 especies catalogadas por su gran valor. / MIGUE FERNÁNDEZ

La gestión del arbolado urbano ha mejorado en los últimos años, aunque la ciudad tiene que sustituir aquellos plantados en zonas inadecuadas y mejorar los barrios

Juan Soto
JUAN SOTOMálaga

Los árboles, esos que pasan tan desapercibidos en la mayoría de las ocasiones, se han colocado en el centro del debate. Tras la polémica generada esta semana por la rotura de la rama de un ficus protegido en el PGOU, examinamos la ciudad de la mano de diferentes expertos para comprobar si la masa arbórea está en buen estado y conocer si casos como el ocurrido en el paseo de Sancha son un accidente o un verdadero motivo de preocupación. En términos generales, Málaga, con cerca de 100.000 árboles, es una ciudad que cuida sus ejemplares, aunque cuenta diferentes deficiencias, sobre todo en los barrios. El principal problema es que la ciudad cuenta con unos 8.000 ejemplares que hay que sustituir o eliminar por estar situados en zonas inadecuadas, ya sea en aceras estrechas en donde se limita su crecimiento, o en áreas muy amplias en los que se pierde su verdadera utilidad.

Según datos publicados por el Observatorio de Medio Ambiente Urbano de Málaga (OMAU), la ciudad cuenta con una media de 16,58 árboles por cada 100 habitantes. Del total, unos 42.000 se encuentran en las aceras de la ciudad (sin contar medianas, parques ni los plantados en el interior de las urbanizaciones privadas). Según los profesionales (y ante la falta de estudios comparativos con otras ciudades) «no es una mala cifra», y menos si también se tiene en cuenta la superficie de zona verde que ha ganado la capital en la última década y que le ha permitido pasar del 5,10 al 8,13%. El profesor de Botánica en la UMA y antiguo director del Jardín Botánico La Concepción, Alfredo Asensi, explica que Málaga «es una de las ciudades mejor valoradas a nivel europeo en cuanto a la calidad de sus zonas verdes», aunque también ha tenido «descuidos importantes», como tener árboles mal plantados en zonas donde no caben (como los plátanos de sombra del paseo de los Curas o los ficus de la Alameda Principal).

Para este experto es complicado valorar la ciudad en términos globales, ya que lo mismo hay zonas magníficamente mantenidas y conservadas, como la selva a la entrada de la avenida Manuel Agustín Heredia; como otras que se encuentran machacadas, como los ejemplares que hay en la Alameda de Capuchinos que constantemente se meten en el interior de la viviendas. Este llamativo contraste también se da en un espacio tan icónico como el Parque de Málaga. Asensi detalla que en este punto, en donde se encuentran hasta 64 especies catalogadas por su gran valor, han desaparecido o se han perdido algunos árboles de gran valor, sobre todo palmeras, «a causa de que el Ayuntamiento no ha estado todo lo vigilante que debiera».

Málaga también se ha colocado a la cabeza de la región a la hora de abordar la importancia futura de los árboles. Tras renunciar a presentar su candidatura a Capital Verde Europea por no reunir los requisitos necesarios, el Ayuntamiento ha impulsado la creación de un Plan Director del Arbolado que fija los criterios a seguir en un plazo de 25 años. Según este estudio, en la capital habría que sustituir o eliminar unos 8.000 árboles que se encuentran en mal estado o que están plantados en un lugar inadecuado. Gerard Passola, licenciado en Ciencias Biológicas y director de la empresa especializada Doctor Árbol, expone que en el caso de la capital hay que diferenciar entre lo que se hizo en el pasado y lo que se hace en la actualidad. «En los años 60 los diseños de las ciudades eran pésimos y se plantaban árboles en cualquier zona, donde no cabían», reseña.

Pese a todo, este profesional, que colaboró en la redacción del plan director, se muestra optimista a la hora de evaluar la situación actual de la ciudad desde la perspectiva que da la lejanía (en su empresa hacen proyectos para diferentes ciudades de España). «Aunque algunas ciudades del Norte están mucho más avanzadas, Málaga tiene un entorno climático excepcional y grandes oportunidades para crear un paisaje único». Sobre este asunto, ahonda al considerar que el dinamismo que actualmente tiene la ciudad a nivel turístico y cultural también se nota en el cuidado de los árboles. «Málaga va en el camino de la mejora, y en menos de diez años se notará un cambio muy bueno».

De los 41.332 árboles que hay plantados actualmente en las aceras de Málaga, los residentes en la zona Este y Carretera de Cádiz son los que se llevan la mejor parte. Según datos del área de Parques y Jardines, entre los dos cuentan con más de 12.000 ejemplares (6.241 y 5941, respectivamente). Por contra, los peores datos se registran en Bailén-Miraflores, con 1.801 árboles y Campanillas, en donde apenas cuentan con 2.157 ejemplares. En el Centro, por su parte, se han contabilizado 4.517 árboles. En total se han numerado 153 especies diferentes por toda la ciudad entre las que destacan los naranjos, las jacarandas, las tipuanas y los ficus. El objetivo al que aspiran los redactores del Plan Director del Arbolado es que en la capital se introduzcan más de 150 nuevas especies para dejar de utilizar poco a poco las más dañinas. «No es malo sustituir árboles sanos siempre que sea para poner algo mejor», insiste Passola.

Expertos sostienen que algunos ejemplares del Parque deberían estar más vigilados
Expertos sostienen que algunos ejemplares del Parque deberían estar más vigilados / MIGUE FERNÁNDEZ

Capítulo aparte merecen los bienes protegidos según el PGOU (como es el caso del tristemente famoso ficus centenario del paseo de Sancha). En Málaga hay 119 bienes arbóreos con protección integral y otros diez catalogados como ejemplares singulares. De los primeros destacan sobre todo las araucaria heterophylla (pino de Norfolk), con presencia en la avenida de Carlos Haya; o los ficus retusa (laurel de indias), como el ubicado en al avenida del Pintor Sorolla. Además de los ejemplares protegidos a nivel individual, en la ciudad hay hasta 14 jardines con una protección especial.

El concejal del área de Sostenibilidad Medioambiental, José del Río, explica que el mantenimiento de los árboles es una prioridad para el equipo de gobierno, ya que sólo en esta legislatura han plantado 3.500 ejemplares en las aceras y 63.000 en zona forestal. En la misma línea que avanza el plan del arbolado, Del Río explica que la sustitución paulatina de ejemplares va a ser una constante a lo largo de los próximos años y que van a elegir las especies en función del espacio que vayan a ocupar, ya no sólo por mejora para los barrios –en zonas como Campanillas o Santa Rosalía las raíces de los ficus están rompiendo la red de saneamiento–, sino para ahorrar dinero a la ciudad –el coste en podas se calcula en dos millones de euros al año–. «Una ciudad como Málaga debe cuidar mucho sus especies para ser un modelo a seguir», opina.

Una de las actuaciones que generan más controversia en la ciudad es el talado de ejemplares sanos. Las denuncias por actuaciones de este tipo, tan habituales en estos tiempos, no son del todo comprendidas por los profesionales. Es el caso del director de Doctor Árbol, quien entiende que no siempre hay que esperar a que un árbol esté enfermo o suponga un peligro para retirarlo. Gerard Passola afirma tajante que «no puede haber aceras anchas con naranjos, ni estrechas con ficus». A su juicio siempre hay que buscar el coste-beneficio que aporta cada ejemplar y no sólo dejarlo porque es bonito o adorna. «Un árbol mal plantado puede suponer un enorme sobrecoste en podas», señala. «El objetivo es tener una ciudad el máximo de arbolada pero en buenas condiciones, optimizando los recursos», concluye el experto.

 

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