Las alegaciones paralizan sine die la aplicación del plan contra los ruidos en Málaga

Los vecinos rechazan las propuestas de los hosteleros, que exigen nuevas mediciones del ruido. /SUR
Los vecinos rechazan las propuestas de los hosteleros, que exigen nuevas mediciones del ruido. / SUR

Según el edil de Medio Ambiente, José del Río, al cierre del plazo se habían presentado ocho documentos, de los cuales tres pertenecen a asociaciones de vecinos

Iván Gelibter
IVÁN GELIBTER

Las alegaciones al documento de las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS) no se resolverán en los próximos días o semanas, sino que tardarán «meses». Así lo especificó ayer en declaraciones a este periódico el concejal de Medio Ambiente, José del Río, que argumentó que la tardanza se debe a que algunas de estas alegaciones son «amplias y complejas», y que por tanto requieren de un proceso de estudio largo.

En el mismo día en el que se acababa el plazo de presentación de estas alegaciones, Del Río confirmó que –a falta de conocer si habían entrado algunas más por otro registro diferente al municipal– son ocho los documentos con estas alegaciones que se han recibido en el Consistorio. De éstas, tres pertenecen a asociaciones de vecinos, mientras que las otras cinco corresponden a «privados», entre las que el edil incluye las que provienen de empresarios y comerciantes.

Precisamente, Del Río hizo referencia al documento de alegaciones de la Asociación de Hosteleros de Málaga (Mahos), como uno de los más extensos. «A partir de mañana (por hoy) se comenzarán a estudiar las alegaciones, pero estamos más en un proceso de semanas que de meses», recalcó, sin especificar si llegaría o no antes de las elecciones municipales de próximo 26 de mayo.

Mientras el Ayuntamiento estudia estas alegaciones, los principales afectados (vecinos y comerciantes) ya están haciendo públicos sus argumentos. Sus posiciones contrarias, además, provocaron ayer cruces de declaraciones entre Mahos (que envió un comunicado el lunes por la noche) y la Asociación de Vecinos del Centro, que hicieron lo propio ayer en un documento en el que rechazaban –punto por punto– las propuestas de los hosteleros.

Según el presidente de Mahos, Javier Frutos, el principal argumento de las alegaciones presentadas se basa en que no se cumplen las ordenanzas de medición; y que muchas de las calles afectadas en el ZAS no se han llegado a medir. Además, sostiene que hay escritos a nivel jurídico que les tenían que haber dado traslado, por lo que también se pide la nulidad del mismo.

Soluciones al ZAS

Sobre el asunto de fondo, Frutos argumenta que si de verdad hay un problema con el ruido, «el Ayuntamiento debería hacer un estudio del modelo de ciudad –que ellos mismos han desarrollado– y que si hay algún problema en concreto se pueda solucionar». De esta manera, critica que una forma de actuar que considera «genérica contra la hostelería», y sobre la que siempre se han pronunciado en contra.

Por último, Frutos critica también que este proceso vaya a tardar meses en resolverse, ya que ello podría alimentar cierta «falta de seguridad jurídica» a la hora de que los comerciantes sepan cuál es la normativa, y acaba con una adverencia:«Si se aplican las alegaciones de los vecinos de limitaciones de horarios y zonas sería un mazazo para el sector con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo», sentencia.

En cuanto a los vecinos, el presidente de la Asociación de Vecinos del Centro, Alfonso Miranda, incidió en los argumentos que llevan defendiendo desde hace meses, y recalcaron las dos cuestiones esenciales de sus alegaciones: la reducción de zonas en la que se permiten elementos como las terrazas, así como en los horarios. Así, proponen que éstas se deban quitar a las 23.00 horas, y no a las 2.00 como hasta ahora. Estas propuestas cuentan además con el apoyo del grupo municipal de Izquierda Unida-Málaga para la Gente, que ayer presentaron sus propias alegaciones y apoyaron «al completo» las de los vecinos.

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