Entre la memoria y la concordia

El alcalde de Málaga, durante su intervención./Francis Silva
El alcalde de Málaga, durante su intervención. / Francis Silva

Autoridades y familiares recuerdan en San Rafael a las 2.840 personas víctimas del franquismo en la capital

Francisco Gutiérrez
FRANCISCO GUTIÉRREZ

Por quinto año consecutivo, autoridades políticas y familiares de las víctimas del franquismo se reunieron ayer en el monolito que en el cementerio de San Rafael se levantó en memoria de los fusilados en sus tapias, cuyos nombres están grabados en las piezas de una pirámide en mármol blanco. El 11 de enero de 2014 se inauguró este monumento, y desde entonces, este mismo día, se viene celebrando el acto institucional. Este año, sin embargo, la actualidad política regional ha tenido un protagonismo muy destacado, con la preocupación por la posible derogación de la Ley de Memoria Histórica, una de las exigencias de Vox para apoyar la investidura de Juanma Moreno (PP) como nuevo presidente andaluz.

«45.000 personas pueden seguir aún enterradas bajo tierra, en fosas comunes o cunetas. Sin una ley no vamos a poder exhumar sus restos y si esto se alarga mucho en el tiempo al final los perderemos, porque se van deteriorando. Hasta que no se saque el último cadáver de una fosa, hablar de concordia es una quimera», señaló el presidente de la Asociación contra el Silencio y el Olvido y por la Recuperación de la Memoria Histórica de Málaga, José Sánchez Gallardo.

La posible derogación de la ley marca el acto en homenaje a los represaliados en la guerra civil en Málaga

Se refería Sánchez Gallardo a las declaraciones del alcalde, Francisco de la Torre, que en su intervención aludió, de manera reiterada, a la necesidad de concordia para superar fracturas y enfrentamientos. Destacó que Málaga fue la primera ciudad española en recuperar la memoria de los represaliados, con el acuerdo de pleno sobre la exhumación de los restos de las fosas comunes del cementerio de San Rafael (2.840 personas identificadas) y la posterior construcción del monolito en su recuerdo, actuaciones previas a la ley de Memoria Histórica impulsada por Rodríguez Zapatero, dijo En este sentido, De la Torre apeló a la necesidad de concordia pues, dijo, el ejercicio de memoria histórica no tendría sentido sin esa finalidad de concordia. Recordó también que en este mismo cementerio fueron asesinadas personas del bando nacional. Por esto, apeló a una aplicación más amplia de la ley de memoria histórica, sin entrar a valorar su posible derogación como exige Vox.

Para Sánchez Gallardo, haya o no ley, «la memoria de los asesinados aquí o en otros lugares seguirá viva» y, ante la posibilidad de que su derogación les deje sin recursos, apeló a la unidad de familiares y amigos para continuar esta tarea «con la entereza que hemos demostrado hasta ahora, y que parece que algunos partidos políticos ha dejado de tener».

Mantener el consenso

El portavoz municipal del PSOE, Daniel Pérez, reprochó al alcalde que «haya asumido el discurso de la extrema derecha», y que hablar de concordia «puede romper consensos. Si Málaga fue pionera en la memoria histórica, no podemos dar pasos atrás y hay que defender esta ley porque se trata de dignificar la memoria de los represaliados por el franquismo».

El parlamentario socialista José Luis Ruiz Espejo también se refirió al futuro de esta ley. En su opinión, los trabajos ya aprobados y planificados para la exhumación de cadáveres deben continuar, en concreto en las localidades de Alameda, Colmenar, Campillos, Ronda, Antequera, Álora o Cártama. Y también los estudios de ADN de los restos de San Rafael para su completa identificación. Ruiz Espejo señaló que el de ayer es «uno de los actos más importantes, pues se produce en un momento en el que se cuestiona la memoria histórica», una situación en la que, afirmó, «no podemos permitir ni un paso atrás». Por esto, la vicesecretaria del PSOE y secretaria de Igualdad, Fuensanta Lima, hizo un llamamiento para secundar la concentración de este próximo martes, en la plaza de la Constitución. «Las políticas de igualdad y contra la violencia de género no son negociables», afirmó.

Francis Silva