Un mirador al vertedero

Basura acumulada en la ladera del monte entre Cerrado de Calderón y Parque Clavero. /
Basura acumulada en la ladera del monte entre Cerrado de Calderón y Parque Clavero.

Botellas de cristal, latas, bolsas e incluso un sofá se acumulan en la ladera del monte en Cerrado de Calderón

PABLO MARINETTO

Hace unos meses este periódico informaba sobre la acumulación de basura que se viene generando desde hace años en algunas zonas de la subida a Gibralfaro. Parece que el problema, lejos de subsanarse, va a más y además se extiende a otras zonas y barrios próximos, según denuncian los vecinos. Es el caso del Mirador del Cerrado de Calderón, una calle sin salida y con solo un par de casas aisladas que se ha convertido en lugar de encuentro para multitud de jóvenes. Durante el invierno, no hay tanta afluencia, pero con la llegada del buen tiempo, la zona se convierte en una hilera de coches y jóvenes con litronas de cerveza o haciendo botellón, afirman los vecinos.

Además, advierten de que la valla que separa la acera de la calle de la ladera del monte se encuentra en condiciones pésimas, con alguno de los anclajes rotos y zonas en las que directamente es inexistente. El monte se ha convertido en un vertedero con centenares de botellas de cristal, latas, bolsas e incluso un sofá. Tal y como han señalado los vecinos a este periódico, ya no se trata solo de una cuestión de aspecto de la calle sino de un problema ambiental y de salud. Son varios los vecinos que sacan a sus perros a pasear por esta calle y afirman haber visto incluso ratas sobre los restos de basura. Les preocupa que la situación vaya a más y se convierta en una plaga si no se plantea una solución en los próximos meses.

La concentración de tal cantidad de vidrios sumada a la vegetación seca de la ladera puede causar un incendio de considerables dimensiones en zonas residenciales como son Cerrado de Calderón y Parque Clavero, con varios centros escolares también, añaden.

Es por ello que los vecinos están indignados y reclaman una limpieza urgente y el desbroce y baldeo de la calle. Además éste no es el único punto en estas condiciones del barrio. La calle Meridiana y los alrededores de una de las entradas al parque del Morlaco también están afectadas. Aseguran que algunas zonas son de difícil acceso y que los jóvenes son conscientes de ello y lo aprovechan. Además, echan de menos una mayor presencia policial en la zona que ayudaría a evitar que el barrio se convierta en un nuevo botellódromo.

Martiricos: escasa ayuda ciudadana

A principios de mayo, el Ayuntamiento, a través del concejal de Sostenibilidad Medioambiental, Raúl Jiménez, solicitaba la colaboración de la ciudadanía en el nuevo sistema de recogida de muebles puesto en marcha por Limasa.

Hasta ahora, la retirada se efectuaba atendiendo a las llamadas de los particulares al teléfono del servicio pero con el nuevo sistema se ha establecido un día semanal para cada barrio y los contenedores cuentan con pegatinas informativas. La colaboración ciudadana es clave para el éxito de este nuevo método. Sin embargo, no parece ser la tónica dominante y las montañas de muebles siguen acumulándose junto a los contenedores durante días, como se puede ver en la foto de la avenida Doctor Marañón. Desde el servicio insisten en que el sistema tiene establecida una hora de recogida por cada vía y que el depósito de enseres debe hacerse la noche anterior para evitar que queden en la vía.