Paco Flores: «Es increíble que esto haya pasado; lo apuñalaron para matarlo»

Paco Flores y Juan Godoy, ayer en el Hospital Carlos Haya. /
Paco Flores y Juan Godoy, ayer en el Hospital Carlos Haya.

El exentrenador y ahora presidente del Alhaurín de la Torre destaca la mala intención del agresor, y exculpa a El Palo de cualquier responsabilidad en los hechos

JUAN CALDERÓN

El presidente del Alhaurín de la Torre, Paco Flores, estuvo ayer todo el día al pie del cañón pendiente del estado de salud de Samuel, delantero del equipo filial de su entidad apuñalado el domingo por la noche en el campo de El Palo.

Flores confirmó la mejoría de Samuel, después de los nervios y la angustia vividas durante las horas posteriores a la agresión. «La noche la ha pasado estable después de ser operado a corazón abierto para frenar la hemorragia que sufrió. Una de las puñaladas fue cerca del esternón y la otra, en un lateral, en una costilla, esta última fue la más grave porque le alcanzó el corazón. Es increíble que esto haya pasado en un campo de fútbol. Ha habido casos de pinchazos y cosas así, pero no de este tipo. Aquí la intención era otra. Era evidente que iban a por él. Lo apuñalaron para matarlo», explicaba todavía impactado.

Flores, exfutbolista y exentrenador, y perfecto conocedor de fútbol base de la provincia no encontraba explicación a lo sucedido. «No sé cómo en la mente de una persona puede surgir la idea de saltar a un campo de fútbol para apuñalar a un jugador para matarlo. Es increíble. Son personas que están enfermas», afirmó impresionado.

El dirigente del Alhaurín, que conversó con el presidente de El Palo, Juan Godoy, en la entrada de las urgencias del hospital Carlos Haya, elogió la ayuda prestada por el club de la capital y que fue clave para que Samuel salvase la vida. «En todo momento han estado pendientes de cómo iban las cosas, y están muy apenados por la situación que se ha creado. Nosotros tenemos que reconocer que ellos han sido ajenos a esta circunstancia y hay que exculparlos de cualquier responsabilidad. Se lo agradecemos mucho, tuvieron valentía para ayudarlo. En un campo de fútbol es complicado controlar lo que ocurre o lo que puede llegar desde la grada», explicaba Flores ayer a este periódico a las puertas del hospital.