La tensión marca el primer intento del alcalde de Málaga de evitar la huelga de basuras

Los miembros del comité de Limasa, ayer, a la salida de la reunión/
Los miembros del comité de Limasa, ayer, a la salida de la reunión

Las partes vuelven a reunirse hoy para negociar la posibilidad de introducir mejoras laborales entre 2016 y 2017

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

El primer intento de Francisco de la Torre para evitar la huelga de basuras prevista a partir de la medianoche del lunes al martes no sirvió para nada más que para que el alcalde comprobara en primera persona, si es que le quedaba alguna duda, lo enquistadas que están las relaciones laborales en Limasa. De momento, lo de negociar pareció quedar ayer en un segundo plano porque lejos de acercar posturas en busca de un acuerdo, los reproches mutuos marcaron la reunión convocada a última hora de la tarde en el Ayuntamiento. La tensión y la crispación llegaron hasta tal punto que las voces se escuchaban en los pasillos de la Casona con los miembros del comité afeando al equipo de gobierno del PP la postura mantenida en las últimas semanas.

En eso se esfumaron las cerca de cuatro horas de un encuentro que tendrá continuidad esta tarde y previsiblemente también el lunes ya que tanto en el Ayuntamiento (titular del 49% de las acciones de la empresa de limpieza) como en los sindicatos reconocen que las posibilidades de desactivar el paro indefinido no son demasiadas.

En cualquier caso, De la Torre se mostraba anoche confiado en «solucionar un conflicto que no interesa a nadie». Y lo hacía tras plantear al comité la opción de ampliar el marco de la negociación a 2017 con la idea y el compromiso de introducir mejoras laborales de forma progresiva a lo largo de estos dos años. ¿Cuáles? Esta mañana serán estudiadas por el gobierno municipal antes de presentarlas por la tarde a los representantes sindicales, aunque el regidor ya avanzaba que «el margen de maniobra no es mucho». Los miembros del comité abandonaron la Casona del Parque sin hacer declaraciones, pero el alcalde aseguró haber percibido que «hay predisposición a hablar de 2017».

En el encuentro, el regidor volvió a poner sobre la mesa la misma oferta que viene manteniendo desde finales de año, consistente en destinar el incremento de 2,2 millones de euros presupuestado este año a Limasa (asciende a 88 millones) para contratar a eventuales entre mayo y octubre para que durante esos seis meses el personal fijo pueda descansar todos los fines de semana en lugar de hacerlo el domingo y un día rotatorio.

Insuficiente

Como hasta ahora, al comité de empresa le resultó insuficiente, ya que amparados en la sentencia judicial que considera que el único convenio vigente en Limasa es el de 2010-2012 (previo a los recortes), defiende que los descansos en sábado y domingo se apliquen todo el año, que todos los trabajadores disfruten cuatro semanas de vacaciones en verano y la quinta en invierno en vez de repartirlas todo el año, y cobrar los 1.431 euros de la extinta paga de productividad (se abonó por última vez en 2013 por un importe de 867 euros) aunque prorrateada en la nómina mensual.

Ante la disparidad de criterios, el alcalde abrió la puerta a la posibilidad de que el nuevo convenio colectivo abarque también a 2017, con independencia de que la concesión actual del servicio de limpieza y recogida de residuos expire en abril del próximo año. «Vamos a ver qué podemos plantear para encontrar una salida», afirmó De la Torre.

En este sentido, cabe reseñar que desde el comité de empresa han venido planteando en varias ocasiones esta posibilidad, de forma que la recuperación de la productividad pueda ser gradual. En cualquier caso, todo queda sujeto a la nueva oferta que pueda presentar la empresa esta tarde.