La oposición se suma a los vecinos para crear un gran parque en los terrenos de Repsol de Málaga

Vista aérea de la parcela de 177.000 metros cuadrados. /
Vista aérea de la parcela de 177.000 metros cuadrados.

El Ayuntamiento tendría que renunciar al proyecto de las cuatro torres de viviendas que no logra adjudicar y que le reportarían 70,3 millones de euros

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

La idea de convertir los terrenos de Repsol en un gran parque no es nueva, ya que prácticamente viene sonando desde que la petrolera dejó sin servicio los depósitos ubicados junto a la avenida de Juan XXIII, pero después de varios fiascos urbanísticos en los que ni antes la iniciativa privada ni ahora el propio Ayuntamiento logran sacar adelante el proyecto de levantar cuatro rascacielos, cuatro bloques de VPO, zonas comerciales, equipamientos y un parque, los cuatro partidos de la oposición en la Casona del Parque consideran que ha llegado el momento de cambiar de planes y aprovechar la mayor parte de esta parcela de 177.000 metros cuadrados para crear un gran espacio verde en una de las zonas con mayor densidad de población de Europa.

firmas lleva recogidas en apenas dos semanas la iniciativa ciudadana impulsada a través de 'Change.org'

16.472

En la comisión plenaria de Ordenación del Territorio y Vivienda que se celebra hoy, está previsto que salgan adelante sendas iniciativas presentadas por PSOE e IU-Málaga para la Gente en la que, como vienen haciendo desde hace años, abogan por la creación de un parque urbano. La diferencia respecto a legislaturas anteriores en las que el equipo de gobierno del PP las tumbaba con su mayoría absoluta es que tanto Málaga Ahora como Ciudadanos van a apoyarlas, según confirmaron desde ambos grupos a este periódico, por lo que las dos mociones serán aprobadas aunque es previsible que con algunas matizaciones.

Sobre el papel, el principal obstáculo es que dar marcha atrás al planeamiento vigente es que supondría renunciar de forma definitiva (lleva tres años sin lograr venderlos) a 70,3 millones en los que están tasados los aprovechamientos urbanísticos de la zona. Además, también habría que compensar a la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb), conocido como el banco malo, que con el estallido de la burbuja inmobiliaria heredó parte de los terrenos.

A la espera de que se determinara la viabilidad jurídica del cambio de uso, lo cierto es que el debate político sobre el uso de los terrenos de Repsol se ha reactivado a rebufo de una iniciativa ciudadana puesta en marcha en la plataforma digital Change.org en la que se persigue liberar el suelo de los antiguos depósitos para crear un bosque urbano a imagen y semejanza de Central Park en Nueva York, Hyde Park en Londres o, sin salir de España, El Retiro madrileño. De momento, esta petición impulsada por el malagueño Javier López a comienzos de año lleva ya recogidas 16.472 firmas. Para seguir recabando apoyos y avanzar en sus propuestas, el sábado por la tarde (19.00 horas) está prevista una reunión en la zona.

Desde la marcha de Repsol...

historia

2000. Una década después del convenio suscrito para desmantelar los depósitos de petróleo de la avenida de Juan XXIII, Ayuntamiento de Málaga y Repsol suscriben un nuevo acuerdo para retirar los grandes tanques y descontaminar los terrenos.

2006. El Ayuntamiento de Málaga y la promotora granadina Comarex suscriben un convenio urbanístico para transformar la zona con la construcción de cuatro torres de viviendas, otros tantos bloques de VPO (1.332 viviendas en total), zonas comerciales y un parque. A cambio de triplicar la edificabilidad de la parcela, las arcas municipales se embolsarían 82,3 millones de euros. La inversión total se cifró en 573 millones.

2008. La tramitación urbanística (el nuevo PGOU no entró en vigor hasta mediados de 2011) para desarrollar los terrenos se demoró más de lo previsto y llegó la crisis. Ante las dificultades de afrontar el proyecto, la promotora lo dejó en manos de Caixa Galicia, entidad con la que ya compartía parte de esta promoción y que llegó a abonar 12 de los 82,3 millones contemplados en el convenio.

2012. Ante la imposibilidad de asumir los 70,3 millones pendientes, la caja gallega y el Ayuntamiento acuerdan que el abono se haga en suelo, quedándose la ciudad con los derechos urbanísticos de tres de las cuatro torres (530 pisos), cuatro bloques que sumarían 400 VPO y dos zonas de uso terciario (oficinas y comercial). La otra parte quedó en manos de la Sociedad de Gestión de Activos Procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb). Tres años después, ni el Ayuntamiento ni el denominado banco malo han logrado vender, quedando el proyecto aparcado.

En víspera de que la propuesta se debata en el Ayuntamiento, representantes de PSOE e IU-Málaga para la Gente se presentaron ayer en la zona, por separado, para reivindicar la necesidad de habilitar nuevas áreas verdes. «Decimos no a más viviendas que vendrían a congestionar y contaminar más aún una de las zonas más masificadas de Europa y apostamos por un espacio saludable para practicar deporte, pasear y eliminar el estrés, así como propiciar un nuevo espacio para la fauna autóctona», expuso la portavoz socialista, María Gámez. En términos similares, su homólogo en Málaga para la Gente, Eduardo Zorrilla, puso el acento en la «oportunidad histórica de intervenir para solventar la enorme escasez de espacios libres y áreas verdes que existen en esta zona».

El mismo objetivo, pero con alguna diferencia, ya que mientras los socialistas proponen un gran parque entre la calle Bodegueros y el bulevar surgido tras el soterramiento de las vías del tren, en la coalición de izquierdas van más allá y plantean incluso que el Ayuntamiento inicie los trámites para recuperar la parte heredada por el denominado banco malo (el cuarto de los rascacielos, de 34 plantas más baja y 402 viviendas) para destinar toda la parcela a crear ese gran parque central con amplias zonas verdes, espacios deportivos y culturales.

Desde Málaga Ahora avanzaron ayer que secundarán ambas propuestas. También lo hará Ciudadanos, donde aseguran llevar meses trabajando en una iniciativa similar, aunque antes de presentarla querían analizar la viabilidad jurídica de cambiar el planeamiento urbanístico previsto y también el coste que supondría para las arcas públicas. En este sentido, el edil Alejandro Carballo apunta que la reserva de una parte de los terrenos a uso residencial (al norte del bulevar) permitiría financiar ese gran parque en el eje central.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos