"La mejor experiencia de nuestras vidas"

Inma y Karolin, las dos participantes /
Inma y Karolin, las dos participantes

La Noria acoge esta semana un curso de preparación para participar en el Servicio de Voluntariado Europeo, organizado por la asociación malagueña Intercambia

MARÍA RODRÍGUEZMálaga

Más allá de los beneficios profesionales, quienes realizan un voluntariado fuera de sus fronteras casi siempre destacan las ventajas a nivel personal de esta experiencia tan enriquecedora. Cada año, miles de jóvenes de entre 17 y 30 años participan en el Servicio de Voluntariado Europeo incluido en el programa Erasmus+ de la Unión Europea, un gran proyecto para el que es necesario estar bien preparado.

Por ello, hay organizaciones dedicadas a formar a los jóvenes antes de su partida. Es el caso de la Asociación Juvenil Intercambia, ubicada en Málaga, que forma parte de la red de información europea para jóvenes Eurodesk.

Ahora, en colaboración con el centro de innovación social La Noria, han organizado un curso de preparación en el que participan jóvenes y entidades de diez nacionalidades con experiencia en este terreno, algunas incluso de fuera de Europa, que estarán en Málaga hasta este lunes. En Lets EVS -EVS son las siglas en inglés de Servicio de Voluntariado Europeo- intercambian conocimientos jóvenes y organizaciones de España, Italia, Grecia, Estonia, Hungría, Palestina o Israel, entre otros.

Además La Noria acoge esta semana un programa de intercambio organizado por el Grupo de Desarrollo Rural Valle del Guadalhorce, que ha preparado otro taller diseñado por los propios jóvenes de este GDR. Se trata de 'Stop violence 2.0', en el que varios jóvenes europeos abordarán la igualdad de género. De modo que en torno a 70 personas de distintas nacionalidades comparten ahora mismo las instalaciones de La Noria, en una clara apuesta por el intercambio de conocimientos.

Más que un voluntariado

Inma Ortiz, de Córdoba, y Karolin Kruuse, de Estonia, son dos de los cerca de 30 participantes del curso sobre el Servicio de Voluntariado Europeo. Aunque llegan desde ciudades distintas, son amigas desde este verano, cuando coincidieron como voluntarias en Kenia. Allí vivieron la mejor experiencia de sus vidas, por eso animan a todos los jóvenes a unirse al SVE. «Te abre la mente muchísimo, te hace madurar y te da la oportunidad de envolverte realmente en otra cultura», cuenta Inma, que asegura que «después de esto eres capaz de ir a cualquier sitio y relacionarte con cualquier tipo de persona», ya que han aprendido a no tener prejuicios.

Para ellas además ha sido algo muy especial. Les impactó tanto la dramática situación de muchas familias que decidieron crear una organización para recaudar fondos y ayudarlos: Future Children Kenya. Su objetivo es empoderar a los niños asegurándoles la educación y salud necesarias, y, aunque el proyecto tiene poco más de un mes de vida, han descubierto gracias al voluntariado que quieren seguir en ese camino, el camino de la lucha por un mundo mejor.

 

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