Una ola del nuevo Melillero da un susto a los bañistas en Sacaba Beach

Imagen captada por un bañista en el momento de romper la ola en la orilla. /
Imagen captada por un bañista en el momento de romper la ola en la orilla.

Los afectados denuncian la pérdida de enseres y critican la proximidad y velocidad del catamarán, que venía de Algeciras en paralelo al litoral para cubrir la línea Málaga-Melilla

FRANCISCO JIMÉNEZMálaga

A estas alturas, la ola del Melillero difícilmente puede sorprender a los bañistas que frecuentan la franja de playa desde Huelin hasta Sacaba. Salvo a algún despistado que acabe empapado, la repentina subida de la marea que cada tarde provoca el ferry que cubre la línea Málaga-Melilla cuando se acerca al puerto es un motivo de diversión para los niños. Pero ayer no fue así. Más bien, todo lo contrario, porque las dos olas que se generaron al mediodía fueron totalmente inesperadas en la zona de Sacaba arrastrando toallas, sillas, neveras, chanclas y enseres como carteras y móviles, además de provocar momentos de confusión con padres buscando a sus hijos en una playa que estaba abarrotada, llegando a ser requerida una ambulancia para atender a una abuela con un ataque de ansiedad cuando vio que su nieto estaba sano y salvo.

El causante de este susto fue el Millenium Dos, el buque rápido que precisamente ayer se estrenaba en esta ruta para unir ambas ciudades en la mitad de tiempo durante los fines de semana. La explicación está en que este catamarán procedía de Algeciras (sin pasajeros) para empezar a operar desde Málaga, por lo que la aproximación al puerto la hizo en paralelo al litoral. «Ha pasado a una distancia imprudente de la playa y a demasiada velocidad. Ni siquiera me ha dado tiempo a avisar a los bañistas», aseguraba el socorrista que ayer estaba en esta playa y que hizo constar esta incidencia en su parte de servicio. En el Centro de Control del Puerto no detectaron nada anormal en la maniobra del barco, aunque desde la Autoridad Portuaria precisaron que esa información era relativa a la entrada del buque, sin concretar la velocidad a la que pudo navegar antes de acercarse a la bocana. Este periódico intentó ayer sin éxito contactar con la operadora para conocer su versión de los hechos.

Quienes sí que parecían tenerlo claro eran los bañistas, que hablaban literalmente de un pequeño tsunami, salvando las distancias. «Ha pasado muy cerca y muy rápido. La ola no ha tardado ni un minuto en llegar, así que nos ha pillado a todos por sorpresa y el agua ha arrasado con todo», comentaba Sonia Meca.

Niños en la orilla

«Afortunadamente no ha sido así, pero podría haber pasado algo muy serio porque en ese momento había muchos niños en la orilla, incluso un bebé en una piscinita», afirmaba Anabel Fernández, a quien la primera ola pilló en el agua. El incidente de ayer convirtió en improvisado héroe a Rafael Albanés, quien perdió parte de sus pertenencias porque se lanzó al agua a sacar a dos niños de una familia de Granada. «No me lo he pensado. Lo he cogido y lanzado para fuera, hasta les he arañado», relataba todavía impactado. No era para menos puesto que, según relataban los testigos, la situación tuvo unos instantes dramáticos. «Ha sido exagerado. Siempre venimos aquí y estamos pendientes del melillero, pero lo de hoy con todo el mundo histérico ha sido tremendo», afirmaba Diego García. «Ha sido imposible verlo de venir. Estas cosas no se pueden permitir porque puede ser peligroso», se quejaba Francisco Durán, asegurando que hoy mismo interpondrá una denuncia por lo sucedido.

Tras la tempestad llegó la calma y, sobre todo, tratar de localizar las pertenencias. «Mi móvil y el de mi mujer están estropeados, las toallas no aparecen y la tapadera de la nevera la he encontrado flotando en el agua», reconocía Alejandro Sánchez. A tenor de los daños ocasionados, desde el Puerto instaron a los afectados a presentar hojas de reclamaciones ante la compañía Transmediterránea.

 

Fotos

Vídeos