La recuperación del antiguo convento de San Andrés ya tiene proyecto

Estado actual de lo que queda del convento, sostenido a duras penas por estructuras de hierro. /
Estado actual de lo que queda del convento, sostenido a duras penas por estructuras de hierro.

El Ayuntamiento, a través del IMV, culmina el diseño, cuya ejecución depende de la realización previa de sondeos arqueológicos que supervisará la Junta

JESÚS HINOJOSAMálaga

Tras décadas y décadas de abandono, lo que aún permanece en pie de lo que fue el convento de San Andrés, uno de los cenobios carmelitas más importantes de toda la Península, vislumbra un futuro más esperanzador. El Ayuntamiento, a través del Instituto Municipal de la Vivienda (IMV) y su oficina de rehabilitación, ya ha culminado la redacción del proyecto arquitectónico para recuperar este histórico espacio de la ciudad, especialmente maltratado por la falta de interés de las instituciones, tanto del Consistorio, que en los últimos años se ha limitado a colocar puntales de hierro para evitar que todos sus muros terminaran por venirse abajo, como de la Junta de Andalucía, que lo tiene catalogado como Bien de Interés Cultural.

El proyecto, que ha podido ser consultado por este periódico, ha sido elaborado por el arquitecto José Ramón Cruz del Campo y pretende alcanzar una recuperación del edificio «con el máximo rigor patrimonial», según afirmó, reconstruyendo sus muros y cubiertas con técnicas antiguas de manera que se parezcan lo más posible al que pudo ser su estado primitivo. La intervención tendrá como referencia la adyacente iglesia del Carmen, que formaba una unidad con el convento, fechado en el siglo XVI.

José Ramón Cruz explicó que se ha podido documentar que el claustro o patio que se conserva, aunque en pésimas condiciones, no es el principal que tuvo el convento, ya que éste se encontraba en una zona más cercana al nuevo mercado del Carmen. La recuperación de este patio, al que se abrirá un acceso hacia la plaza de la Misericordia, será la segunda fase del proyecto, ya que la primera abarcará lo que queda del refectorio y el edificio con fachada a la calle Eslava que hasta hace unos años albergó un mesón. Entre ambas construcciones se habilitará una plaza con naranjos que servirá de acceso. Una de las cuestiones que más llamarán la atención es que tanto esta plaza como el suelo de los edificios estarán 1,20 metros por debajo del nivel actual de las calles que los rodean, para recuperar su cota original. Así, se dispondrán rampas y escaleras para poder descender hasta este nivel.

Subvención estatal

Esta primera fase de intervención está valorada en 1,2 millones de euros, de los que el Ayuntamiento pretende financiar el 40% unos cuatrocientos mil euros y el restante 60% cubrirlo con una subvención que ya ha solicitado a un programa de ayudas para estas obras impulsado desde los ministerios de Fomento y Cultura. En total, incluida la rehabilitación del resto del convento, los trabajos alcanzarán los cuatro millones de euros.

La intervención

La inversión La recuperación de todo el conjunto supone una inversión de cuatro millones de euros, de los que la primera fase se lleva 1,2 millones.
Los plazos La intención del Ayuntamiento es poder iniciar las obras en el otoño de este año.

No obstante, para acometer la primera fase, es necesario hacer un estudio arqueológico y otro geotécnico en la parcela que ya están en fase de contratación y que supondrán un coste de unos 20.000 euros. José Ramón Cruz indicó que este estudio servirá para definir qué partes de la construcción son realmente antiguas y merece la pena recuperar y cuáles no. Asimismo, sus resultados serán determinantes a la hora de descubrir por dónde discurre en el subsuelo la muralla que debió rodear al convento para protegerlo de los temporales. «No debemos olvidar que, según los planos antiguos, se construyó prácticamente a pie de playa, por lo que se protegió con una especie de fortaleza», señaló el arquitecto. Según indicó, la realización de estos sondeos depende aún de que sean autorizados por la Consejería de Cultura.

Se ha previsto que los trabajos de arqueología y geotécnicos tengan una duración de unos tres meses por lo que, si no hay retrasos, las obras de la primera fase de rehabilitación del convento podrían sacarse a concurso para ser contratadas en verano y ser adjudicadas a principios de otoño. Se calcula que pueden tener una duración de un año, aproximadamente.

En cuanto al destino de la parte que se va a recuperar en primer lugar, la más próxima a la plaza posterior del nuevo mercado del Carmen, el Ayuntamiento únicamente tiene claro que la zona del refectorio estará dedicada a la figura del General Torrijos, que pasó sus últimas horas de vida en el convento antes de ser fusilado en la cercana playa de San Andrés. En cambio, aún no hay un uso definido para el edificio que albergó un mesón. El Consistorio quiere que tenga un fin ciudadano y reconoce que hay varios colectivos que ya se han interesado por utilizarlo será una concesión a 50 años, pero aún no se ha concretado cuál de ellos lo ocupará.

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