Dos niños, heridos al ceder la tapa de una arqueta de ocho metros de profundidad

Bomberos atienden a uno de los menores, en brazos de su madre, segundos después de ser rescatado. /
Bomberos atienden a uno de los menores, en brazos de su madre, segundos después de ser rescatado.

Uno de los menores cayó por el agujero cuando salía con su madre del centro comercial Rosaleda y el segundo se quedó colgado al pasar por allí con la bici

JUAN CANOMálaga

Dos niños resultaron heridos ayer al ceder la tapa de una arqueta de ocho metros de profundidad situada junto al centro comercial Rosaleda, en Málaga capital. Los menores permanecían anoche en urgencias del Hospital Materno Infantil, donde se les sometió a diferentes pruebas para determinar el alcance de las lesiones, que en ambos casos eran, aparentemente, de carácter leve.

Las alarmas saltaron a las 21.18 horas, cuando la madre de uno de los niños, de origen marroquí, telefoneó a la sala del 092 de la Policía Local para pedir auxilio. La mujer acababa de salir de hacer unas compras en el centro comercial. Cuando caminaba por la acera, entre la rampa del parking y un lateral del recinto, vio cómo su hijo de cuatro años se precipitaba al interior de lo que parecía ser una alcantarilla. La tapa de hormigón, de aproximadamente un metro cuadrado, había cedido.

La primera patrulla que acudió al lugar alumbró con una linterna y comprobó que el pequeño estaba consciente. Los agentes trataron de conversar con él para tranquilizarlo mientras llegaban los bomberos, que apenas tardaron un par de minutos. Mediante una escalera corredera, descendieron los siete metros de la galería subterránea para rescatar al crío. Encontraron al menor en el fondo, sentado en el suelo y «hecho un ovillo» por el susto que se había llevado. Los dos bomberos y el sanitario que bajaron a buscarlo comprobaron que estaba bien, a pesar de la altura desde la que cayó. Sólo presentaba unos cortes en la mano izquierda. Tras sacarlo del habitáculo, fue atendido en la ambulancia de Bomberos y trasladado al hospital, donde anoche le suturaron la herida.

En esos momentos pasaba por allí Roxana Olave, que llevaba a su hijo de 10 años al Materno. «Cuando vio a los bomberos, me dijo: Mira, mamá. Ahí ha sido», relata la mujer. «Había llegado a casa llorando. Decía que se había caído a una alcantarilla que no tenía tapa y que se había quedado colgando de unos hierros con la bicicleta; eso impidió que cayera al fondo». El pequeño volvía de la vivienda de su abuela, que está a apenas 100 metros de su domicilio. «Estuvo unos segundos sin respiración y viendo unas luces blancas añade ella hasta que se repuso y salió por sus propios medios». Según la madre, sufre una contusión en la rodilla derecha y refiere dolor en la cabeza, las costillas y un codo.

«Ha vuelto a nacer»

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, acudió al lugar del accidente acompañado por los concejales Julio Andrade (Seguridad) y Mar Torres (distrito Palma-Palmilla) para interesarse por el estado de los pequeños y conocer de primera mano lo que había sucedido. «Ha vuelto a nacer», manifestaba anoche Andrade, refiriéndose al pequeño de cuatro años que cayó a la arqueta. «He visto el fondo y es un salto enorme, una altura de dos plantas», apostilló.

Los bomberos balizaron la zona y revisaron el resto de las tapas de hormigón para evitar nuevos accidentes. Al cierre de esta edición, técnicos de la Gerencia de Urbanismo trabajaban en el lugar para averiguar la utilidad de esa galería subterránea, que no pertenece a ninguna red de suministro público, y por qué cedió la tapa de hormigón. Según el concejal de Seguridad, todo parece indicar la arqueta se hizo cuando se construyó el centro comercial.