El cáncer, del blanco y negro al color

Foto de familia de autoridades, miembros de la AIOM y los pintores participantes. /
Foto de familia de autoridades, miembros de la AIOM y los pintores participantes.

Una exposición suma recursos para el secuenciador que estudiará la enfermedad

ANA PÉREZ-BRYAN

En el capítulo de la solidaridad, todo termina por sumar. O por dar color, según se mire. Porque en el caso del cáncer, la estadística se muestra tozuda y se empeña en teñir de grises la realidad de que Málaga registra 14.000 casos nuevos cada año. 14.000 historias con nombres y apellidos que se convierten en carne de estadística. Por eso en el abultado escenario de iniciativas solidarias escribe el suyo con mayúsculas la Asociación para la Investigación Oncológica Malagueña (AIOM), cuyos impulsores inauguraron ayer en el Hotel AC Málaga Palacio una exposición de pintura que busca recaudar fondos para un proyecto que sin duda terminará por imprimir algo de ese color al mapa del cáncer en Málaga. La iniciativa cuenta con la colaboración de un buen puñado de artistas locales que han cedido su obra en pro de otra mayor: que la ciudad cuente con un secuenciador de segunda generación para el análisis y el estudio del tratamiento del cáncer.

En ese esfuerzo colectivo, los miembros de la sociedad civil que trabajan bajo las siglas de AIOM y la batuta del oncólogo Emilio Alba ya han sumado un logro de peso: la adquisición de un primer equipo que se presentará en sociedad el próximo día 27 de noviembre y que permitirá analizar el tipo de cáncer de 7.000 pacientes cada año, con las ventajas que eso conlleva. Este avance en I+D colocará a Málaga además en la vanguardia nacional en el tratamiento contra el cáncer y la convertirá en la segunda ciudad española en contar con esta tecnología puntera. «Y además será gratis y universal», celebró durante la presentación el presidente ejecutivo de AIOM y director de Publicaciones de Prensa Malagueña, Pedro Luis Gómez, que amplió su agradecimiento no sólo a los pintores que participan de la cita solidaria, sino también al alcalde de Málaga, Francisco de la Torre y a Adelaida de la Calle, rectora de la UMA, en cuyas instalaciones funcionará el secuenciador.

El nuevo reto

El horizonte de AIOM no termina, sin embargo, en este nuevo avance sanitario, ya que en el plazo de dos años espera sumar un segundo secuenciador, más sofisticado, que ampliará el campo de estudio a otras enfermedades como la diabetes. Para eso se necesitan los 600.000 euros que cuesta para el primero se han necesitado 100.000 y los 800.000 anuales de mantenimiento de esta tecnología. «Pero las vidas que se salven valen más de lo que cuesta todo esto», observó por su parte Francisco de la Torre.

La certeza de que al final es la movilización ciudadana la que suma en las causas importantes tuvo su reflejo anoche durante la inauguración de la exposición, que permanecerá expuesta en el recibidor del céntrico hotel hasta el próximo 28 de noviembre, día en el que se celebrará una cena benéfica para seguir recaudando fondos. En este apreciable mosaico de la pintura local se incluyen piezas de Félix Revello de Toro, Pepe Bornoy, Evaristo Geurra, Andrés Mérida, Raúl Berzonsa, Rando Soto, Leonardo Fernández, Fernando Núñez, Fernando de la Rosa, Paco Jurado, Salomé Hidalgo, María José Sánchez Perea, Neno Herrera, Hierrezuelo, Conchi Quesada y Rittwagen, que con sus paletas dibujan la metáfora de este nuevo capítulo en la lucha contra el cáncer. Aquella que permite pensar en colores y no en blanco y negro.