El nuevo perfil del e-político

El nuevo perfil del e-político

¿Cuánto cobra un político? ¿Y en dietas? ¿Cuál es su agenda diaria? El parlamentario andaluz Enrique Benítez, pionero en resolver todas estas dudas a través de su web

ANA PÉREZ-BRYAN

A la hora de dar ejemplo, mejor empezar por uno mismo. Y más aún si los tiempos que corren están peligrosamente vinculados con el descrédito de los políticos. Hoy, cuando la estrategia de la transparencia parece haber impregnado muchos discursos pero pocas acciones, mejor insistir en la cercanía cuando no se tiene nada que esconder. Es lo que defiende el parlamentario andaluz del PSOE Enrique Benítez, que hace tiempo asumió que las redes sociales e Internet son algo más que simples medios para la propaganda partidista y para el ataque al contrario. Con estas herramientas nos acercamos definitivamente al ciudadano, reflexiona el malagueño, pionero en un nuevo perfil de e-políticos que no sólo se agarran a Twitter o Facebook para 'estar cerca', sino que van más allá con la creación de portales web personales desde los que se impulsa esta transparencia.

Benítez puso en marcha el pasado mes de mayo su propia página web (www.ebenitez.es), la primera de un político nacional en la que se ofrece en tiempo real al ciudadano cuestiones relacionadas con su agenda política (día, sitio y hora), sus datos económicos (nóminas, dietas o declaraciones de la renta) e incluso se invita a la participación ciudadana y a la interacción a través de varios mecanismos. El más novedoso en este sentido es el e-Rulemaking, una fórmula importada desde Canadá en la que Benítez se compromete con el ciudadano a defender sus propuestas como si fueran las mías en asuntos que dependan directamente de su competencia, es decir, de su trabajo como portavoz del PSOE en la Comisión de Fomento y Vivienda y vocal en las Comisiones de Hacienda y de Justicia e Interior. En el plano práctico, el parlamentario malagueño trabaja en la actualidad en el anteproyecto de Ley de Movilidad Sostenible, una iniciativa que gracias a este sistema de participación puede incluir sugerencias ciudadanas.

El capítulo de los datos económicos es quizás uno de los más polémicos a la hora de valorar el trabajo de los políticos, por eso Benítez dedica un apartado específico en poner negro sobre blanco cuánto cobra y en qué conceptos por su trabajo como parlamentario en Sevilla. También las dietas que cobra por desplazamientos o alojamiento cada vez que viaja y que en el caso concreto de los políticos que acuden al parlamento está fijado en 1.300 euros al mes para todos los casos y que al menos en el suyo cubre más que de sobra. Cuanto más viajas y más trabajas, más gastas, reflexiona Benítez, cuyo itinerario no sólo incluye las idas, vueltas y noches en Sevilla cuando hay sesión (normalmente los miércoles, pero a veces más días), sino también los desplazamientos por la provincia para abordar temas de actualidad. La nómina también la tiene publicada en su página web. En concreto, los 2.450,03 euros que percibe al mes por su condición de Parlamentario. No me quejo, pero con esto la gente verá que no son las cantidades de las que se hablan sin saber, resuelve Benítez, que además añade en este capítulo de la transparencia aplicada a los datos económicos sus declaraciones de la renta.

El contacto con el ciudadano es, por otra parte, uno de los apartados en los que Benítez se emplea más a fondo. Contesto a todas sus preguntas, resuelvo dudas en la medida que puedo e incluso me implico en cuestiones que se pueden solucionar de una u otra manera, subraya el parlamentario, cuya jornada laboral se amplía con mucho cuando tiene que ponerse al día sobre determinados asuntos y responder al ciudadano. Y lo hace a través de su web, de sus perfiles en redes sociales o de la plataforma www.osoigo.com, un portal de ámbito nacional en el que algunos políticos -aún pocos, lamenta Benítez- avanzan en la estrategia de la transparencia. Todo esto implica mucho más trabajo, pero es necesario para ganar visibilidad y estar cerca de la gente contestando a sus preguntas de manera directa, no largándoles el 'rollo' ni siendo políticamente correcto, zanja este e-político, convencido de que este tipo de iniciativas servirán, más allá de la transparencia, para dar la medida (real) de los representantes públicos. Que ya es mucho.