La apertura de la cubierta de la Catedral se pospone para después del verano

Vista desde el campanario del recorrido con pasarelas habilitado sobre la cubierta. /
Vista desde el campanario del recorrido con pasarelas habilitado sobre la cubierta.

Las obras realizadas por el Obispado no han recibido aún el visto bueno final del Cuerpo de Bomberos y la Consejería de Cultura

JESÚS HINOJOSAMálaga

Tras varias semanas de visitas privadas a la cubierta de la Catedral, una vez habilitada para que el público pueda acceder a ella, el recorrido permanece cerrado a cal y canto porque todavía no tiene los permisos necesarios para su apertura. Según ha podido conocer este periódico, la inauguración de las visitas al techo del primer templo de la diócesis, que llegó a estar prevista para los primeros días del mes de agosto, no se producirá ya hasta que pase el verano. Y es que el Obispado no ha recabado aún los permisos finales de obra del Cuerpo de Bomberos, en lo relativo a la seguridad, ni de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, en cuanto a los aspectos relacionados con el valor patrimonial del monumento.

La dirección de la obra, llevada a cabo por los arquitectos Gabriel Ruiz Cabrero y Juan Manuel Sánchez La Chica, ya ha presentado ante el Ayuntamiento y el Gobierno andaluz los informes finales de los trabajos, por lo que falta que los técnicos tanto de Bomberos como de Cultura comprueben que lo realizado se ajusta a lo que autorizaron al principio de la intervención. Con el periodo vacacional de agosto de por medio, «lo más probable es que ya no se pueda abrir hasta septiembre u octubre», comentaron fuentes cercanas al proyecto.

Limitación de personas

Bomberos pidió que se cumplieran algunos condicionantes respecto a iluminación, seguridad, extintores y medidas para controlar un aforo limitado de público, como un arco especialmente programado para ello. No obstante, dicha limitación parece garantizada por el modelo de visitas que pretende llevar a cabo el Obispado, ya que éstas serían guiadas para un número máximo de personas, es decir, no se permitiría un libre acceso.

Por otro lado, se han introducido algunas variaciones de pequeño calado en el proyecto, como la adecuación de unos aseos que ya existían para el uso de los visitantes.

Hasta que lleguen los permisos finales, el deán de la Catedral, Alfonso Fernández-Casamayor, mantiene cerrados los accesos a las cubiertas, según pudo conocer SUR. Y es que el Obispado quiere corroborar que se cumplen todas la medidas de seguridad necesarias para que puedan subir personas al techo del templo, para lo que tienen que ascender y descender por unas escaleras de caracol muy estrechas que contienen las torretas o cubillos que enmarcan las puertas laterales del crucero del edificio. En total son 440 peldaños entre subida y bajada.